Comunidad Yakye Axa
Paraguay

La Comunidad Yakye Axa (“Isla de Palmas”) es una comunidad indígena perteneciente al pueblo Lengua Enxet Sur. Ocupan ancestralmente el Chaco paraguayo y está conformada por 319 personas, agrupadas en aproximadamente 90 familias. A finales del siglo XIX grandes extensiones de tierra del Chaco paraguayo fueron vendidas a través de la bolsa de valores de Londres. En esa misma época y como consecuencia de la adquisición de estas tierras por parte de empresarios británicos, comenzaron a instalarse varias misiones de la iglesia anglicana en la zona. Asimismo, se levantaron algunas estancias ganaderas de la zona. Los y las indígenas que habitaban estas tierras fueron empleados en dichas estancias.  

En 1979 la iglesia anglicana inició un proyecto de desarrollo para las comunidades indígenas y compraron extensiones de terrenos, entre ellas una estancia denominada “El Estribo”, hacia la cual se trasladaron los miembros de la Comunidad Yakye Axa. Sin embargo, sus condiciones de vida no mejoraron, y en 1993 decidieron retornar a su territorio, que formaba parte del establecimiento Estancia Loma Verde, cuyos responsables les niegan el acceso. Desde entonces, un número que oscila entre 28 a 57 familias, se establecieron en un asentamiento al costado de la ruta y frente al alambrado de la estancia, e iniciaron el reclamo de sus tierras, sin respuestas por parte del Estado paraguayo. Por las condiciones de pobreza extrema, dieciséis personas fallecieron durante el período de reclamo por sus territorios.

Impacto:

  • La Corte IDH reconoció el derecho a la propiedad indígena colectiva, desarrollando el significado especial que para los pueblos indígenas tiene su territorio ancestral como base fundamental de su cultura, vida espiritual, integridad y supervivencia económica.
  • La Corte IDH también puso en evidencia la responsabilidad estatal por la falta de adopción de medidas para hacer frente a las condiciones de pobreza y falta de acceso a servicios básicos en las que se encontraba la Comunidad Yakye Axa, y particularmente los niños/as y adultos mayores.
  • La Corte IDH también reconoció explícitamente que la posesión ancestral de los indígenas sobre sus territorios tiene efectos equivalentes al título de pleno dominio que otorga el Estado y que, consecuentemente, aquellos que por causas ajenas a su voluntad han salido o perdido la posesión mantienen el derecho de propiedad sobre las mismas aún a falta de título legal e incluso cuando las tierras se encuentren en manos privadas.
  • Estableció, asimismo, que a efectos de garantizar los derechos de los pueblos indígenas los Estados deben interpretar y aplicar las normas atendiendo a las características propias que conforman su identidad cultural.

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