Costa Rica debe reforzar protección a opositores políticos nicaragüenses refugiados en el país
- Roberto Samcam Ruiz, reconocido opositor del régimen Ortega Murillo, asesinado en San José este 19 de junio había alertado sobre el riesgo en que se encontraba.
- Asesinato de Samcam sucede en un contexto de continuo hostigamiento y represión transnacional a opositores en el exilio.
San José, Costa Rica, 19 de junio de 2025. El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) denuncia ante la comunidad internacional el asesinato de varios disparos del Mayor en retiro del Ejército de Nicaragua, Roberto Samcam Ruiz sucedido hoy en el Condominio Moravia, en San José Costa Rica.
Samcam Ruiz fue uno de los 94 nicaragüenses desnacionalizados en febrero de 2023 por la dictadura Ortega Murillo y desde el 11 de julio de 2018 se encontraba refugiado en Costa Rica debido a la persecución y criminalización de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Obtuvo la nacionalidad española el 26 de julio de 2023.
El asesinato del ex militar en retiro no es el primer atentado contra opositores en suelo costarricense. El 10 de enero de 2023, el opositor Joao Maldonado y su esposa fueron atacados a balazos con la clara intención de matarlos. Maldonado ya había sufrido otro atentado en 2021, también en San José, Costa Rica. El 25 de junio de 2022 fue encontrado muerto Honduras el opositor nicaragüense Rodolfo Rojas Cordero, quien, según familiares, habría sido llevado a ese país con engaños desde Costa Rica, donde se había exiliado. A la lista se suma el asesinato del también refugiado Jaime Luis Ortega, el 28 de octubre de 2024, ocurrido en Upala, cantón fronterizo con Nicaragua.
A raíz de estos hechos, Roberto Samcam había hablado con la prensa señalando la implicación directa del régimen Ortega Murillo e indicando que sabía que su vida estaba en riesgo.
Si bien las investigaciones por el asesinado de Samcam se encuentran en curso, las circunstancias del hecho y el perfil de la víctima despiertan fundadas sospechas sobre la posibilidad de que se trate de un crimen de carácter político, con posibles vínculos transnacionales. Este asesinato ocurre en un contexto en el que distintas organizaciones de derechos humanos hemos venido documentando un patrón sostenido de vigilancia, amenazas, hostigamiento y actos de intimidación dirigidos contra personas nicaragüenses exiliadas en la región, especialmente en Costa Rica.
Consideramos que este crimen podría formar parte de una estrategia más amplia de represión transnacional impulsada por el régimen nicaragüense para perseguir y silenciar a la disidencia fuera de sus fronteras, en abierta violación de los derechos humanos de las personas refugiadas y exiliada.
Por lo grave de esta situación pedimos al Estado costarricense que mantenga abierta una línea de investigación política en las pesquisas por este crimen, hasta dar con sus responsables y que reafirme sus compromisos para garantizar la seguridad, integridad y vida de todas las personas que han buscado refugio en el país ante la represión imparable en Nicaragua, que ya ha cobrado la vida de más de 355 nicaragüenses tras la rebelión de abril de 2018.