Bahamas: Centro de detención Carmichael Road

Cubanos y haitianos detenidos en Bahamas El Estado de Bahamas intercepta en el mar y detiene de manera arbitraria y por tiempo indefinido a inmigrantes cubanos, haitianos y de otras nacionalidades en el Centro de Detención Carmichael Road, una cárcel en Nassau.

A los detenidos, el Estado les niega la posibilidad de pedir refugio y los devuelve a sus países de origen aunque existan fundadas razones para pensar que su vida, seguridad y libertad corren peligro.

CEJIL efectuó una misión de documentación al centro de detención en julio de 1998 para conocer la situación de los solicitantes de asilo político. Al momento de la visita había aproximadamente 300 personas detenidas y de ese grupo 120 eran cubanos, 100 haitianos y 80 de otras nacionalidades. Muchas de las víctimas tenían legítimo derecho a reivindicar la condición de refugiados en Las Bahamas pero no pudieron hacerlo porque el Estado no cuenta con procedimientos para que una persona solicite y reciba asilo político. Los detenidos tampoco tenían la posibilidad de pedir su libertad mientras esperaban ser reconocidos como personas refugiadas.

Los 38 cubanos con quienes CEJIL pudo dialogar mencionaron diversos motivos para escapar de su país entre los que destaca su oposición al gobierno cubano. Tenían razones fundamentadas para reclamar la condición de refugiados pues temían ser torturados o asesinados si volvían a Cuba. Muchas de las víctimas entrevistadas estaban presas junto con familiares, incluso con niños pequeños. Los 8 haitianos que pudieron ser entrevistados mencionaron la falta de protección del gobierno como la razón para salir de su país.

Antes de que llegara la misión de CEJIL, Bahamas había deportado a su país a más de 100 ciudadanos cubanos, a pesar de que Nicaragua se había ofrecido a otorgarles refugio.

La imposibilidad de solicitar la condición de refugiados, la detención arbitraria y el trato dado en la prisión implican violaciones a la Declaración Americana de Derechos Humanos y a la Convención sobre el Estatuto de Refugiados y su Protocolo.

CEJIL y Open Society Institute presentaron una denuncia el 13 de agosto de 1998 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y solicitaron medidas cautelares para impedir la deportación de las víctimas a sus países de origen. Un día después, la Comisión aprobó las medidas, para evitar daños irreparables a las víctimas; no obstante, Bahamas continuó la deportación de cubanos.

El Estado ha alegado que tiene un temor legítimo de que grandes cantidades de inmigrantes utilicen su territorio como puerta de ingreso a los Estados Unidos de Norteamérica y admitió que no tiene legislación que regule el proceso para obtener refugio, aunque adujo contar con procedimientos administrativos.

La Comisión admitió el caso en 2002 con base en la Declaración Americana de los Derechos Humanos y la Carta de la Organización de Estados Americanos, de la que Bahamas es parte.

El caso se encuentra pendiente de la decisión sobre el fondo por parte de la CIDH. Una decisión por parte de este organismo ayudará a establecer importantes criterios sobre los derechos de los refugiados.