Honduras

Declaraciones de Porfirio Lobo Sosa son contrarias a los derechos humanos

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) manifiesta su preocupación por las declaraciones del presidente del congreso hondureño y candidato presidencial nacionalista, Porfirio Lobo Sosa, quien sostuvo de manera reiterada, ante la prensa nacional e internacional su intención de instaurar la pena de muerte.

Mié, 27/07/2005

San José, 27 de julio de 2005

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) manifiesta su preocupación por las declaraciones del presidente del congreso hondureño y candidato presidencial nacionalista, Porfirio Lobo Sosa, quien sostuvo de manera reiterada, ante la prensa nacional e internacional su intención de instaurar la pena de muerte. Según el parecer de Lobo esta medida le permitirá garantizarle a los hondureños la paz y la seguridad; y señaló además que “en este tipo de crímenes (abominables) simplemente hay que ejecutar a los asesinos para que otros no lo vuelvan a hacer”.

Estas declaraciones contrarían la doctrina y jurisprudencia internacional de derechos humanos que sostienen que la pena de muerte no se restablecerá en los Estados que la han abolido. La Convención Americana sobre Derechos Humanos, de la cual Honduras es parte, adopta las disposiciones requeridas para limitar definitivamente la aplicación y ámbito de la pena de muerte, de modo que se vaya reduciendo hasta su supresión final. Incluso el Estado de Honduras, que participó en los trabajos preparatorios de la Convención, propuso junto con otros Estados la proscripción de la pena de muerte de modo absoluto y firmó una declaración que estableció su “firme aspiración de ver desde ahora erradicada del ámbito americano la aplicación de la pena de muerte y nuestro indeclinable propósito de realizar todos los esfuerzos posibles para que, a corto plazo, pueda suscribirse un Protocolo adicional a la Convención Americana de Derechos Humanos -Pacto de San José, Costa Rica- que consagre la definitiva abolición de la pena de muerte y coloque una vez más a América en la vanguardia de la defensa de los derechos fundamentales del hombre”

El precandidato dijo ante la opinión pública que para lograr instaurar la pena de muerte solicitará la denuncia de los tratados de derechos humanos que Honduras ratificó. Esto significaría un retroceso para el país por desconocer el derecho a la vida, y además un desconocimiento de la historia y cultura hondureñas.

CEJIL considera importante destacar que erradicar la impunidad en la que quedan muchos crímenes cometidos en Honduras, sería un remedio más efectivo para lograr una disminución de la criminalidad; la solución entonces no es imponer castigos más duros, como la pena de muerte. Además, la respuesta ante la inseguridad ciudadana no es una sola, es necesaria una propuesta integral que tome en cuenta los problemas sociales que enfrenta la población.

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Honduras debe entregar informe a la Corte Interamericana

La Corte Interamericana de Derechos Humanos le comunicó al Estado hondureño, mediante resolución de 30 de septiembre de 2005, que continuará "supervisando los puntos pendientes de cumplimiento de la sentencia" en el caso de Juan Humberto Sánchez y, fijó el 30 de enero de 2006 como fecha máxima para que el Estado le rinda un informe detallado sobre las medidas adoptadas para cumplir con las reparaciones ordenadas.

Mié, 05/10/2005

San José, Costa Rica, 05 de octubre de 2005

La Corte Interamericana de Derechos Humanos le comunicó al Estado hondureño, mediante resolución de 30 de septiembre de 2005, que continuará "supervisando los puntos pendientes de cumplimiento de la sentencia" en el caso de Juan Humberto Sánchez y, fijó el 30 de enero de 2006 como fecha máxima para que el Estado le rinda un informe detallado sobre las medidas adoptadas para cumplir con las reparaciones ordenadas.

La sentencia contra Honduras es de fecha 7 de junio de 2003, y en ella la Corte ordena al Estado indemnizar económicamente a la víctima y a sus familiares; investigar efectivamente los hechos del caso para identificar a los autores materiales e intelectuales, así como a los eventuales encubridores, y sancionarlos administrativa y penalmente; trasladar los restos mortales de Juan Humberto al lugar de elección de sus familiares; implementar un registro de detenidos que permita controlar la legalidad de las detenciones; reconocer públicamente la responsabilidad en los hechos denunciados; y, publicar en el Diario Oficial y en otro diario de circulación nacional partes específicas de la sentencia.

El caso fue presentado ante el sistema interamericano por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y el Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Honduras (COFADEH), a raíz de la detención ilegal de Juan Humberto Sánchez por un grupo de militares armados el 11 de julio de 1992 y su posterior asesinato, apareciendo su cuerpo sin vida diez días después. Al día de hoy, no se han investigado los hechos ni se ha sancionado a los responsables.

Tras la sentencia de la Corte Interamericana, el Estado únicamente ha cumplido con el acto público que se realizó el 4 de noviembre de 2004 y que fue presidido por el Presidente Ricardo Maduro, quien pidió perdón a los familiares de Juan Humberto Sánchez y se comprometió a publicar la sentencia según lo ordenado. Lastimosamente, ello no ha ocurrido, como tampoco se han cumplido los otros puntos de la sentencia. Incluso, desde hace más de un año el Estado tiene en su poder los restos de Juan Humberto y no se los ha entregado a sus familiares. En palabras de la Corte Interamericana: ".la Corte observa que han transcurrido más de 13 años desde la ejecución de la víctima, más de dos años desde que la Corte dictara Sentencia y más de un año desde que fue realizada la exhumación de los restos mortales de la víctima, sin que el Estado los haya entregado a sus familiares para su inhumación en el lugar de elección de éstos."

Ante la falta de cumplimiento por parte del Estado, la Corte le recordó que tiene el deber de acatar las obligaciones establecidas por el Tribunal, por lo que debe adoptar todas las providencias necesarias para dar efectivo cumplimiento a lo dispuesto en la sentencia.

Es importante recordar que las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos son de acatamiento obligatorio para los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) que han aceptado su competencia. Por lo tanto, CEJIL exhorta al Estado de Honduras a honrar sus compromisos internacionales y a cumplir con el requerimiento de la Corte dentro del plazo fijado.

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CEJIL participa en audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Desde el 14 hasta el 21 de octubre el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) participará en audiencias y reuniones de trabajo, convocadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con motivo de su 123º período ordinario de sesiones.

Jue, 13/10/2005

Washington, D.C. 13 de octubre de 2005

Desde el 14 hasta el 21 de octubre el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) participará en audiencias y reuniones de trabajo, convocadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con motivo de su 123º período ordinario de sesiones. CEJIL informará a la Comisión sobre el estado de los derechos humanos en algunos países y abordará temáticas específicas como: la trata de personas, la situación de las pandillas juveniles, conocidas como maras, en Honduras y El Salvador, la situación de los defensores/as de derechos humanos en la región centroamericana, las violaciones de los derechos de los niños y niñas en Paraguay.

También se expondrá sobre el derecho y el acceso a los servicios de salud de las mujeres, la situación de los derechos humanos de la población indígena y campesina en Bolivia y las condiciones en las que se encuentran las comunidades haitianas y dominico haitianas en República Dominicana. Una audiencia que se espera despierte gran interés es la referida al proceso de desmovilización y a la ley de Justicia y Paz en Colombia.

La preocupante situación que se vive en Venezuela será dada a conocer a la CIDH en cuatro audiencias en las cuales se verán los siguientes temas: situación de la administración de justicia, impunidad y condiciones carcelarias; situación de defensores y defensoras de derechos humanos: libertad de expresión y la impunidad en los casos de ejecuciones de campesinos.

También se tratarán casos específicos por violaciones de derechos humanos dentro de las cuales destacan: el acceso a medicamentos por parte de las personas que viven con el virus del VIH Sida en El Salvador; el caso del asesinato de Monseñor Romero, el cual aún se encuentra en la impunidad, después de 25 años del suceso; la situación del pueblo indígena Sarayaku de Ecuador .

Junto con CEJIL, estarán presentes víctimas y otras organizaciones no gubernamentales, así como delegaciones de los gobiernos del hemisferio. Además de las audiencias mencionadas, CEJIL, junto a sus co-peticionarios, mantendrá reuniones de trabajo sobre una serie de casos pendientes relacionados con México, Argentina, Honduras, Bolivia, El Salvador, Venezuela y Brasil.

 

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A continuación se encuentra la lista de las organizaciones (por orden alfabético) que estarán presentes junto a CEJIL en las audiencias y reuniones de trabajo:

Casa Alianza
Capitulo Boliviano de derechos humanos, democracia y desarrollo
Center for Reproductive Rights
Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)
Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social
Centro de Derechos Humanos de UCAB
Centro de derechos humanos Fray Bartolomé de las Casas
Centro para la acción social en derechos humanos (CALDH)
Colectivo de Abogados "Jose Alvear Restrepo"
Comisión Colombiana de Juristas
Comisión mexicana de defensa y promoción de los derechos humanos
Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras (COFADEH)
Comité de Familiares de las Víctimas de los sucesos de febrero y marzo de 1989 (COFAVIC)
Comité de Solidaridad con Presos Políticos
Consorcio Justicia Viva
Corporación Humanas
Corporación Jurídica Libertad
Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (CODEHUPY)
Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú
Coordinadora por los derechos de la infancia y la adolescencia (CDIA)
Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús en Honduras (ERIC)
Espacio público
Grupo de mujeres de San Cristóbal
Grupo Interdisciplinario por los Derechos Humanos
Human Rights Watch
Instituto de Defensa Legal
Juntos Avancemos (JHAJA)
Justicia y Paz
Memoria Activa
Observatorio de prisiones de Venezuela
Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea)
Red de Encuentro Dominico Haitiano Jaques Viau (REDH Jaques Viau)
Red para la infancia y la adolescencia de El Salvador (RIA)
Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador
Reiniciar
Vicaría de los Derechos Humanos de Caracas

Honduras es denunciada por su política anti pandillas

El día de ayer, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús en Honduras (ERIC) expusieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las violaciones a los derechos humanos que comete el Estado hondureño al ejecutar su política de represión contra las maras

Mié, 19/10/2005

Washington, D.C. 19 de octubre de 2005

El día de ayer, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús en Honduras (ERIC) expusieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las violaciones a los derechos humanos que comete el Estado hondureño al ejecutar su política de represión contra las maras. Y resaltaron que la respuesta a este fenómeno debe ser integral y no sólo represiva.

Al respecto, las organizaciones señalaron que las autoridades hondureñas aprobaron reformas legislativas para atacar directamente a las pandillas y a sus jefes, y que entre ellas, cambiaron el delito de asociación ilícita para calificar el propósito permanente de ejecutar cualquier delito y aumentaron las penas. Además eliminaron la posibilidad de que los acusados por ese delito fueran juzgados en libertad, establecieron la posibilidad de practicar allanamientos sin orden judicial y se aumento plazo necesario para ser presentado ante un juez para determinar la legalidad de la detención.

En este proceso de intentar reprimir a las maras se encarcelan a los jóvenes, vinculados o no a estos grupos, lo que ha aumentado la población carcelaria. Esto vino a poner presión a un sistema ya colapsado. Ante esto, el comisionado Paulo Sérgio Pinheiro, relator sobre los derechos de la niñez, criticó el hecho de que se mantiene el patrón de detención arbitraria que pudo constatar en su visita el año anterior, y dijo que “hay cientos de gentes que no deberían estar detenidas”.

Según datos brindados a la CIDH por las organizaciones, resulta evidente que el sistema jurídico, penitenciario y el judicial no han sido capaces de controlar los efectos de las reformas legislativas mencionadas y sus consecuencias institucionales, presupuestarias y sociales. Incluso se expuso que el tema de las maras se utiliza en Honduras como caudal electoral de los políticos, quienes intentan ganar votos ofreciendo una mayor represión contra los pandilleros.

El Estado reconoció que el abordaje a la situación de las pandillas juveniles “no ha sido del todo eficaz”. Asimismo estuvo de acuerdo con que el sistema penitenciario colapsó y aseguró que se están buscando nuevas formas de enfrentar el problema. Sin embargo, los peticionarios recordaron al Estado que más que un reconocimiento de la situación, lo que se requiere es que el Estado lleve a cabo acciones para investigar cuáles son las dimensiones del fenómeno de las maras y que implemente una respuesta integral al mismo. La Comisión Interamericana coincidió con los peticionarios en la necesidad de que Estado enfrente la problemática con acciones concretas y agregó que el tema de las maras será abordado en un informe que pronto será publicado por este órgano.

 

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El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) es una organización de defensa y promoción de los derechos humanos en el hemisferio americano. El objetivo principal de CEJIL es asegurar la plena implementación de normas internacionales de derechos humanos en los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante el uso efectivo del sistema interamericano de derechos humanos y otros mecanismos de protección internacional. CEJIL es una organización no gubernamental sin fines de lucro con estatus consultivo ante la OEA, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y con calidad de observador ante la Comisión Africana de Derechos Humanos.

Cejil pide garantías para la protección de los derechos humanos en Honduras

Violaciones durante el gobierno de facto deben investigarse

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) hace un llamado a la comunidad internacional de Estados, organismos internacionales y a las organizaciones de la sociedad civil para que insistan en la necesidad de garantizar la protección de los derechos humanos en Honduras.

Vie, 29/01/2010

Washington D.C., 29 de enero de 2010

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) hace un llamado a la comunidad internacional de Estados, organismos internacionales y a las organizaciones de la sociedad civil para que insistan en la necesidad de garantizar la protección de los derechos humanos en Honduras.

 

Numerosas organizaciones internacionales y de la sociedad civil han documentado los abusos sufridos por la sociedad hondureña. En su informe publicado el pasado 20 de enero, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que el derrocamiento del Presidente Manuel Zelaya fue un golpe de Estado protagonizado por los militares y constató que como consecuencia de la ruptura del orden democrático ocurrieron muertes, represión y uso desproporcionado de la fuerza contra manifestaciones públicas, millares de detenciones ilegales, declaración arbitraria del estado de excepción, tortura y tratos crueles degradantes e inhumanos, violaciones a los derechos de las mujeres, censura y graves violaciones a la libertad de expresión y a los derechos civiles y políticos.

 

Para la CIDH, estos hechos fueron favorecidos por la falta de una institucionalidad que respondiera ante las denuncias, así como por la negación de la existencia de esas violaciones por parte de las autoridades de facto y de la Corte Suprema de Justicia.

 

El Subcomité para la Prevención de la Tortura (SPT) de la Organización de las Naciones Unidas, en su informe del 22 de diciembre, también reporta haber recibido y constatado abundante información y testimonios acerca de casos de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes cometidos por las fuerzas de seguridad del gobierno de facto. Por ello, es fundamental y urgente avanzar investigaciones adecuadas respecto de estas graves violaciones de derechos humanos.

 

No obstante, hechos recientes demuestran que los representantes de los poderes del Estado, que se confabularon con el régimen de facto y toleraron el golpe, continúan tomando decisiones para negar los hechos ocurridos y asegurar la impunidad de sus responsables. En este sentido, la reciente resolución del Magistrado de la Corte Suprema de Justicia,Jorge Rivera Avilés, mediante la cual libera de responsabilidad a los militares que ejecutaron el golpe de Estado, es una muestra más de la politización del órgano judicial y la ausencia de garantías para establecer la verdad y que se haga justicia. A ello se suma la reciente decisión del Congreso Nacional de declarar la amnistía sobre los hechos ocurridos a partir del 28 de junio, la cual, lejos de contribuir a la reconciliación nacional, constituye un impedimento para conocer la verdad y sancionar la comisión de graves violaciones a los derechos humanos.

 

CEJIL considera que, hoy más que nunca, se debe mantener un riguroso seguimiento a la situación de los derechos humanos en Honduras y respaldar todos los esfuerzos para el esclarecimiento de la verdad acerca de lo ocurrido tras el derrocamiento del presidente constitucional Manuel Zelaya, así como el procesamiento y sanción de los responsables.

 

Un mecanismo para establecer la verdad debe, como mínimo, contribuir a esclarecer los hechos, brindar un reconocimiento moral y ético a las víctimas y presentar recomendaciones políticas que garanticen la no repetición de las violaciones de derechos humanos. Para lograr esos fines, el mecanismo que se diseñe debe tener competencia tanto material como territorial para investigar a cabalidad las violaciones a los derechos humanos cometidas así como las causas estructurales que propiciaron el golpe de Estado. Su funcionamiento debe ser transparente, sus conclusiones públicas y los integrantes seleccionados mediante escrutinio público y dotados de reconocida formación, independencia, calidad ética y trayectoria en la defensa de los derechos humanos. Asimismo debe haber un compromiso público de todos los poderes del Estado para contribuir en las investigaciones y aceptar e implementar las recomendaciones que se establezcan, esto con independencia de las pesquisas y procesos judiciales pertinentes.

 

El acompañamiento que la comunidad internacional, en especial la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, pueda dar en este proceso es indispensable para garantizar que los resultados sean creíbles y que no sea un instrumento para validar falsas verdades y evadir la justicia. Para el restablecimiento de la democracia en Honduras y la recuperación de la confianza en sus instituciones es imprescindible que todos los sectores de la sociedad reconozcan sin ambigüedades los perjuicios causados por el golpe de Estado.

 

CEJIL abogará por el respeto y la garantía de los derechos humanos para todas las personas que habitan en Honduras. Sin ello, no es posible afirmar que la democracia ha sido restituida en este país.

 

Contacto de prensa en Washington D.C.

Mauricio Herrera Ulloa

mherrera@cejil.org

 

Tel: (202) 319-3000

(202) 445-4676

 

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) es una organización de defensa y promoción de los derechos humanos en el hemisferio americano. El objetivo principal de CEJIL es asegurar la plena implementación de normas internacionales de derechos humanos en los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante el uso efectivo del sistema interamericano de derechos humanos y otros mecanismos de protección internacional.

 

INFORME DE LA CIDH CONSTATA GRAVES VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS EN HONDURAS

Golpe de Estado

CEJIL considera que el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos acerca del golpe de Estado en Honduras, divulgado hoy, resume, documenta y constata de manera rigurosa graves violaciones a los derechos humanos cometidas tras el golpe de Estado del 28 de junio.

Mié, 20/01/2010

Washington D.C. 20 de enero de 2010

CEJIL considera que el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos acerca del golpe de Estado en Honduras, divulgado hoy, resume, documenta y constata de manera rigurosa graves violaciones a los derechos humanos cometidas tras el golpe de Estado del 28 de junio.

Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no hay duda de que la expulsión del presidente hondureño, Manuel Zelaya, fue un golpe de Estado protagonizado por los militares, que causó masivas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos.

 

CEJIL estima que el informe de la CIDH hace un recuento bien sustentado de los hechos ocurridos en Honduras y refuta a quienes han intentado negar el golpe de Estado y sus trágicas consecuencias sobre la sociedad hondureña. Para CEJIL, el documento permite avanzar en el establecimiento de responsabilidades, la impartición de justicia y las reformas institucionales para el restablecimiento de la democracia y la no repetición de las violaciones a los derechos humanos.

Según el informe, el uso desproporcionado de la fuerza por parte del Ejército y la Policía hondureña causó muertes, miles de detenciones arbitrarias, tratos crueles y torturas; censura a la prensa, abusos sexuales contra mujeres, golpizas y ataques con gases tóxicos a manifestantes pacíficos, persecución política e incluso incursiones en hospitales para detener opositores.

La abogada de CEJIL, Marcia Aguiluz, resaltó el hecho de que la CIDH cuestionó la debilidad de las instituciones hondureñas, constató que los recursos judiciales disponibles para proteger los derechos humanos fueron insuficientes e ineficaces y señaló la necesidad de juzgar, sancionar a los responsables de cometer violaciones a los derechos humanos y reparar a las víctimas.

“Este es un punto fundamental en el análisis de la CIDH porque señala un camino para el restablecimiento de la democracia y porque tiene serias implicaciones en la reforma de la institucionalidad hondureña”, añadió Aguiluz.

La directora ejecutiva de CEJIL, Viviana Krsticevic, destacó que está abierto el debate acerca del establecimiento de una Comisión de la Verdad, un mecanismo aplicado en diversos Estados que han sufrido situaciones de quiebre institucional o graves violaciones a los derechos humanos, que debería funcionar de forma imparcial, independiente y profesional para que no se transforme en una forma de eludir a la justicia.

En ese sentido, CEJIL considera que podría ser de especial utilidad la instalación en Honduras de una oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que permitiría dar seguimiento a la situación en el terreno apoyar el trabajo de de una eventual Comisión de la Verdad y ayudar al fortalecimiento de instituciones clave.

“La deuda pendiente para Honduras consiste en reconocer lo ocurrido y en buscar los mecanismos que le permitan a la sociedad hondureña abordar las consecuencias de un golpe de Estado, las graves violaciones a los derechos humanos y las necesidades de reparación individual y de reforma institucional”, enfatizó Viviana Krsticevic, directora ejecutiva de CEJIL.

 

 

Resumen del Informe de la CIDH: http://www.cejil.org/documentos/RESUMEN%20INFORME%20CIDH%20SOBRE%20HONDU...

 

LA CIDH, creada en 1959, es un órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) conformado por siete miembros independientes elegidos por la Asamblea General de la OEA. El informe fue realizado tras una visita a Honduras efectuada entre el 17 y 21 de agosto, durante la cual se entrevistaron con víctimas de violaciones de derechos humanos, funcionarios del Poder Judicial y Legislativo, organizaciones sociales, defensores de derechos humanos y partidos políticos.

La mayoría de gobiernos del mundo rechazaron reconocer al gobierno de facto que tomó el poder tras el derrocamiento de Zelaya. La OEA también expulsó a Honduras como resultado del golpe.

 

 

Contacto en Washington D.C.

Mauricio Herrera Ulloa

Director de Comunicación

Tel (202) 319-3000

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mherrera@cejil.org

 

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) es una organización de defensa y promoción de los derechos humanos en el hemisferio americano. El objetivo principal de CEJIL es asegurar la plena implementación de normas internacionales de derechos humanos en los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante el uso efectivo del sistema interamericano de derechos humanos y otros mecanismos de protección internacional.

Asesinan a defensor de derechos humanos en Honduras

Continúa la violencia en Honduras

El Observatorio Internacional sobre la situación de Derechos Humanos en Honduras (OISDHHN) expresa su más enérgica condena por el asesinato del Defensor de Derechos Humanos Walter Tróchez, la noche del 14 de diciembre, cuando una persona desconocida le disparó en el pecho mientras caminaba en el centro de Tegucigalpa.

Mar, 15/12/2009

Comunicado del Observatorio Internacional sobre la situación de Derechos Humanos en Honduras (OISDHHN)

15 de diciembre de 2009

El OISDHHN expresa su más enérgica condena por el asesinato del Defensor de Derechos Humanos Walter Tróchez, la noche del 14 de diciembre, cuando una persona desconocida le disparó en el pecho mientras caminaba en el centro de Tegucigalpa.

Walter Tróchez fue un reconocido defensor de los derechos de las personas que viven con VIH y de la comunidad LGBT. Era miembro del Movimiento Ser Humano y colaborador activo del Centro de Investigación y Promoción de Derechos Humanos (CIPRODEH). Desde el 28 de junio, fecha que ocurrió el golpe de Estado en Honduras, Walter se unió al Frente de Resistencia y fue un férreo opositor de todas las arbitrariedades cometidas por el gobierno de facto.

El día 20 de julio Walter Tróchez había sido detenido arbitrariamente por participar en un plantón frente al Congreso de la República. Durante su detención fue golpeado varias veces con toletes y se le denigró por su orientación sexual.

Adicionalmente, Walter era uno de los testigos que afirmó haber visto a agentes policiales capturar al joven Pedro Magdiel Muñoz Salvador en la zona de Arauca, El Paraíso. Pedro encontró la muerte el 25 de julio durante la movilización que convocó el Presidente Zelaya hacia la frontera con Nicaragua.

El pasado 11 de diciembre, el Observatorio Internacional sobre la situación de Derechos Humanos en Honduras denunció el secuestro de Walter Tróchez el 4 de diciembre. Ese día había sido secuestrado y golpeado con un arma y con puños por cuatro hombres desconocidos que usaban pasamontañas pero afortunadamente logró escapar después de varias horas de cautiverio. Durante su captura, los atacantes le reclamaron su participación en el Frente de Resistencia y lo amenazaron de muerte.

El señor Tróchez denunció lo sucedido desde el día 5 de diciembre ante la Dirección Nacional de Investigación Criminal y el Ministerio Público; no obstante, ninguno de estos órganos tomó acciones para protegerlo.

Estos hechos demuestran la indefensión y el grave riesgo en que se encuentran los defensores de derechos humanos y las personas que se oponen al actual gobierno de facto. Asimismo, evidencian que nuevamente las instituciones responsables de garantizar los derechos fundamentales han fallado en su deber.

El Observatorio hace un llamado a la Fiscalía Especial de Derechos Humanos de Honduras y a la Dirección Nacional de Investigación Criminal para que en forma inmediata investiguen estos hechos, identifiquen a los responsables y se haga justicia.

Con la muerte de Walter ascienden a 14 las personas que han sido asesinadas en condiciones sospechosas y presuntamente vinculadas al actual contexto político. A estas se suman además las 9 muertes de personas fallecidas en manifestaciones públicas en contra del golpe de Estado. La Fiscalía Especial de Derechos Humanos debe dirigir todos sus esfuerzos a investigar estos asesinatos y esclarecer los hechos, sin dilaciones ni pretextos.

Al respecto recordamos que la jurisprudencia constante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que la investigación de graves violaciones a los derechos humanos debe estar dirigida hacia la condena de todos los involucrados en el crimen, sean estos autores materiales, intelectuales, partícipes o encubridores. Solo de esta manera podrá prevenirse la repetición de este tipo de hechos.

El OISDHHN hace un llamado a la comunidad internacional para que se mantenga vigilante ante las graves violaciones a los derechos humanos que continúan ocurriendo en Honduras.

De igual manera, el Observatorio urge a la Unión Europea aplicar las directrices para dar protección a los defensores de Derechos Humanos en Honduras, y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que continúe otorgando medidas cautelares y fiscalice la implementación efectiva de las que ya fueron otorgadas.

Se reitera el llamado a la Corte Penal Internacional para que desarrolle la acción preventiva que debe cumplir con una acción decidida y oportuna de la Fiscalía que haga conocer públicamente que está monitoreando la situación en Honduras y que está dando seguimiento a las comunicaciones que le han sido presentadas.

Finalmente se solicita las autoridades estatales hondureñas que procedan a implementar, en forma inmediata, todas las medidas de protección que sean necesarias para que los y las defensoras de derechos humanos puedan realizar su labor en condiciones seguras.

Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH)

Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)

Iniciativa de Copenhaguen para Centroamérica y México (CIFCA)

FIAN Internacional

Instituto de Estudios Políticos sobre América Latina y África (IEPALA-España)

Solidaridad Mundial - Bélgica

Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana “José

Simeón Cañas” (IDHUCA-El Salvador)

Centro de Investigación y Promoción para América Central de Derechos Humanos – Costa Rica

Asociación Arco Iris - Honduras

Para más información contacte:

Martin Wolpold-Bosien, wolpold-bosien@fian.org

Marcia Aguiluz, maguiluz@cejil.org

Luis Guillermo Pérez, LuisG.Perez@cifcaeu.org

 

 

 

 

 

 

Honduras necesita una Comisión de la Verdad independiente y creíble

Llamado de CEJIL

CEJIL hace un vehemente llamado para que en Honduras se impulse y apoye la creación y funcionamiento de una Comisión de la Verdad independiente, que investigue y establezca responsabilidades tanto por las violaciones a los derechos humanos ocurridas tras el golpe de Estado del 28 de junio pasado como por las deficiencias en el funcionamiento de diversas instituciones.

Mié, 09/12/2009

Washington DC, 9 de diciembre de 2009.
El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) hace un vehemente llamado para que en Honduras se impulse y apoye la creación y funcionamiento de una Comisión de la Verdad independiente, que investigue y establezca responsabilidades tanto por las violaciones a los derechos humanos ocurridas tras el golpe de Estado del 28 de junio pasado como por las deficiencias en el funcionamiento de diversas instituciones.
El acuerdo Guaymuras, del 30 de octubre de 2009, entre representantes del Gobierno de facto y del presidente constitucional Manuel Zelaya, tan solo establece la creación de una Comisión de la Verdad con el mandato de “investigar los actos que condujeron a la situación actual, y proporcione al pueblo de Honduras elementos para evitar que estos hechos se repitan en el futuro”.
“Es fundamental que se establezca una Comisión de la Verdad que sea independiente cuyos resultados sean una garantía para la sociedad hondureña de que los graves hechos de violencia y las fallas institucionales cometidas durante el golpe no se repitan. La creación de una Comisión de la Verdad debe vincularse estrechamente con la necesidad de hacer justicia y de determinar cuáles deben ser los cambios institucionales y políticos necesarias para fortalecer la institucionalidad democrática”, dijo la directora ejecutiva de CEJIL, Viviana Krsticevic.
Durante el golpe de Estado han sido detenidas de manera ilegal 3.317 personas y centenares de ellas han sufrido torturas y tratos crueles e inhumanos, como lo han establecido informes del Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las Víctimas de la Tortura (CPTRT) de Honduras.
CEJIL y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) han reportado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al menos nueve muertes ocurridas durante la represión policial y militar de manifestaciones de opositores, mientras que al menos 12 dirigentes e integrantes de la resistencia contra el golpe han muerto en circunstancias violentas sospechosas.
Las instituciones democráticas han sido utilizadas para debilitar el Estado de derecho y justificar las acciones y decisiones del Gobierno de facto, y mostraron ser inoperantes para controlar los excesos y defender los derechos humanos de la ciudadanía.
Además, las elecciones del pasado 29 de noviembre ocurrieron en un contexto de intimidación en contra de quienes no querían votar y de restricciones para los opositores al golpe de Estado y no se puede considerar que ocurrieron en un contexto de respeto a las libertades democráticas fundamentales.
El Poder Judicial ha iniciado 110 procesos por sedición y traición que están relacionados con la persecución política de opositores al golpe de Estado. La Fiscalía de Derechos Humanos ha recibido más de 200 denuncias y siguen activos procesos disciplinarios contra jueces que han manifestado críticas a decisiones de las autoridades de facto.
“El golpe reveló debilidades de actores clave e instituciones. Cualquier diálogo nacional o iniciativa para conformar una Comisión de la Verdad debería reaccionar frente a estas deficiencias. Si hay un diálogo nacional ahí tienen que estar sentados interlocutores fundamentales que hasta ahora han sido excluidos. Estas son tareas en las que es fundamental el acompañamiento de la comunidad internacional”, dijo Krsticevic.

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El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) es una organización de defensa y promoción de los derechos humanos en el hemisferio americano. El objetivo principal de CEJIL es asegurar la plena implementación de normas internacionales de derechos humanos en los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante el uso efectivo del sistema interamericano de derechos humanos y otros mecanismos de protección internacional.

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