Fortalecimiento de defensores/as de derechos humanos

Organizaciones de derechos humanos valoran fallo judicial que ordena proteger a víctimas en proceso de Justicia y Paz en Colombia

Mar, 28/08/2007

 

Washington D.C.

Organizaciones de derechos humanos expresaron hoy su satisfacción por el fallo judicial que ordena proteger a las víctimas y testigos que participan en los procesos judiciales contra paramilitares desmovilizados en Colombia. La sentencia, publicada la semana pasada, obliga al Estado colombiano a diseñar, implementar y ejecutar un Programa de Protección de Víctimas y Testigos de la Ley de Justicia y Paz en el plazo de 30 días.

Desde el inicio de la implementación de los procesos judiciales en el marco de la Ley de Justicia y Paz, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), la Oficina de Asuntos Colombianos en los Estados Unidos (USOC), la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), el Latin American Working Group (LAWG), y Amnistía Internacional USA (AIUSA) expresaron su preocupación sobre las dificultades de las víctimas de participar plenamente en dichos procesos en condiciones de seguridad.

Luego del asesinato de la señora Yolanda Izquierdo Berrio, líder campesina que reclamaba tierras tomadas por grupos paramilitares, en enero de este año, muchas otras víctimas han sido asesinadas, amenazadas u hostigadas. Como reconoce el fallo judicial, estas acciones conllevan a que otras víctimas desistan de participar en los procesos, debido al temor de sufrir represalias.

A pesar de esta situación grave y urgente, el Estado no ha tomado las medidas necesarias y eficaces que permitan una participación real de víctimas y testigos, especialmente cuando la situación de conflicto aun persiste.

Las organizaciones recuerdan al Estado colombiano que tiene la obligación internacional de proteger la vida y la integridad personal de las personas bajo su jurisdicción, sobre todo cuando enfrentan una conocida situación de riesgo. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha expresado reiteradamente que las víctimas de violaciones de derechos humanos y sus familiares deben tener la posibilidad de participar ampliamente en el esclarecimiento de los crímenes cometidos en su contra, la sanción de los responsables de estos, y la búsqueda de una justa reparación. Finalmente, las organizaciones llaman la atención sobre la sentencia, dictada en el mes de mayo, de la Corte Interamericana en el Caso de la Masacre de La Rochela vs. Colombia, que obliga al Estado a instituir un “sistema eficaz de protección de operadores de justicia, testigos, víctimas y sus familiares” con relación a las investigaciones adelantadas bajo la Ley de Justicia y Paz.

CEJIL, USOC, WOLA, LAWG y AIUSA consideran que el fallo judicial que ordena diseñar, implementar y ejecutar un Programa de Protección de Víctimas y Testigos presenta al Estado colombiano la oportunidad de cumplir con sus obligaciones internacionales en este campo. Las organizaciones instan al Estado a implementar el fallo, creando en el corto plazo un sistema adecuado de protección que permita una participación amplia y real de victimas y testigos.

Este programa debe tener los mecanismos y recursos suficientes para responder rápida y eficazmente a las situaciones de riesgo que se presenten en cualquier parte del territorio nacional. Debe ser diseñado e implementado consultando a las organizaciones representantes de víctimas, incluyendo organizaciones de mujeres, indígenas y afrodescendientes. Asimismo, y no obstante el papel que pueda y deba cumplir la fuerza pública en la implementación del programa, este debe tomar en cuenta la colaboración histórica entre los grupos paramilitares y ciertos sectores de las fuerzas militares, policiales, y de inteligencia en Colombia.

Finalmente, y sin perjuicio del programa de protección que se adopte, la Fiscalía General de la Nación debe otorgar un trato urgente y prioritario a los ataques y amenazas que se dirigen contra víctimas y testigos, y asegurar que se garantice que no queden en la impunidad. Como ha expresado la Corte Interamericana de manera permanente, la impunidad “propicia la repetición crónica de las violaciones de derechos humanos y la total indefensión de las víctimas y de sus familiares”.

 

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Discriminación y violencia contra la mujer continúa en Colombia

Vie, 24/10/2008

Washington, D.C.

La Mesa de Trabajo Mujer y Conflicto Armado, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), la Ruta Pacifica de Mujeres, la Corporación Casa de la Mujer en Bogotá, la Corporación Vamos Mujer y la Corporación Mujeres que Crean denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en una audiencia celebrada el día de ayer, que el Estado colombiano no ha cumplido con las recomendaciones hechas por la CIDH en su informe “Las mujeres frente a la violencia y la discriminación derivadas del conflicto armado en Colombia” y que las mujeres continúan sufriendo las consecuencias de la inacción estatal.

Al comienzo de la audiencia la Ruta Pacifica de Mujeres, la Corporación Casa de la Mujer en Bogotá, la Corporación Vamos Mujer y la Corporación Mujeres que Crean señalaron que persiste en Colombia una violencia generalizada que afecta gravemente los derechos a la integridad y la vida de las mujeres, incluyendo hechos de feminicidio, en los cuales existe una creciente participación de miembros de la Fuerza Pública.

Uno de los aspectos de gran preocupación para las mencionadas organizaciones fue el relacionado con los casos de violencia sexual. En este sentido señalaron que hay un grave subregistro, sin embargo, hay indicios que sugieren un aumento alarmante en la participación directa de la Fuerza Pública en actos de violencia sexual. Mientras tanto la administración de justicia no ha implementado las políticas necesarias para garantizar a las víctimas su derecho a la justicia, verdad y reparación.

La Mesa de Trabajo Mujer y Conflicto Armado y CEJIL se refirieron a la persistencia del desplazamiento forzado en Colombia, que afecta mayoritariamente a las mujeres y alcanzó su mayor nivel en el 2007.

Ante estas situaciones, las organizaciones mencionadas afirmaron que el Estado no sólo ha incumplido las recomendaciones de organismos internacionales de derechos humanos como la CIDH, sino de la propia Corte Constitucional. Este Tribunal ordenó en abril del año en curso al gobierno la creación de una serie de programas en beneficio de miles de mujeres en situación de desplazamiento forzado, orden que la Corte recientemente declaró incumplida. El Tribunal Constitucional colombiano también ordenó a la Fiscalía General de la Nación investigar una serie de casos de violencia sexual, orden que está pendiente de evaluación.

Las organizaciones peticionarias pidieron a la CIDH realizar un monitoreo y seguimiento permanente a este tema. Además solicitaron a la Relatora sobre derechos de la mujer que visite el país para constatar las múltiples violaciones a los derechos humanos que está sufriendo esta población.

 

En este link puede escuchar la audiencia:

http://www.cidh.org/Audiencias/133/A10ViolenciamujeresColombia.mp3

 

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Policías torturan en los centros de detención hondureños

Vie, 24/10/2008

Washington D.C.

El día de ayer, se celebró una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes que sufren las personas detenidas en Honduras.

El Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las Víctimas de la Tortura y sus familiares (CPTRT), la Pastoral Social Caritas Honduras y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), informaron sobre el deterioro en el que se encuentran los centros penitenciarios y las condiciones infrahumanas en que viven los privados de libertad. Por ejemplo, la pobre alimentación, toda vez que el presupuesto diario por persona para este fin es de menos de un dólar diario.

Las organizaciones destacaron la gran cantidad de detenciones ilegales y arbitrarias por parte de la Policía en postas policiales. Tanto la policía municipal como la policía preventiva de Honduras tienen como práctica común realizar detenciones masivas. Las poblaciones más afectadas son personas de la comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersex), las trabajadoras del sexo y los jóvenes estigmatizados como delincuentes. Los peticionarios aportaron un estudio que demuestra que 7 de cada 10 personas detenidas en Honduras han sufrido algún tipo de maltrato y/o tortura por parte de la policía.

Varios casos individuales fueron citados como ejemplos: una persona gay encarcelada con otros reclusos y que fue violada mientras se encontraba bajo custodia policial. También mencionaron el caso de un joven indigente incendiado por un policía. A la fecha, ninguno de estos casos ha sido efectivamente investigado para sancionar a los responsables.

El Estado aceptó la gravedad de la problemática descrita y se comprometió a realizar algunas acciones concretas, entre ellas, ratificar la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Tortura.

La Comisión Interamericana expresó su preocupación por la temática y se comprometió a visitar las cárceles hondureñas el próximo año para constatar la situación denunciada.

 

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Medidas cautelares para proteger a defensores/as de derechos humanos de Oaxaca

Mar, 31/07/2007

San José, Costa Rica

El pasado 26 de julio, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concedió medidas cautelares para proteger la vida e integridad personal de cinco defensores de derechos humanos del Estado de Oaxaca, ante la solicitud que le hicieran el Comité de Liberación 25 de Noviembre y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

La CIDH solicitó al Estado mexicano adoptar las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad física de Alejandro Noyola, Jesús Manuel Grijalva Mejía, Mayem Arellanes Cano, Alba Cruz Ramos y Alma Gómez Soto, integrantes del Comité de Liberación 25 de Noviembre, quienes atienden la situación jurídica y la defensa de los derechos humanos de los presos políticos del movimiento popular de Oaxaca.

Además, el Estado debe informar a la Comisión sobre las acciones que adopte a fin de esclarecer judicialmente los hechos que justifican la adopción de estas medidas, toda vez que las personas mencionadas han sido objeto de llamadas telefónicas amenazantes, seguimientos y acoso policial, entre otros.

El Comité de Liberación 25 de Noviembre nació a partir del 25 de noviembre de 2006, en el Estado de Oaxaca, cuando se vivió una de las jornadas de desórdenes públicos más violentos del estado. Sus dos principios fundamentales son la debida defensa con base en el principio internacional de presunción de inocencia que proclama que toda persona es inocente hasta que venciéndolo en juicio se demuestre lo contrario, y la convicción de conciencia humanitaria y desinterés de lucro, ajenas a tendencias partidistas, inclinaciones religiosas o de grupos con intereses particulares. Sus miembros participan activamente en la defensa jurídica de los casos de los detenidos, así como en la denuncia contra funcionarios federales y estatales por graves violaciones a los derechos humanos.

Las organizaciones peticionarias esperan que el Estado mexicano de manera inmediata acate la resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la que recientemente se pronunció en forma pública manifestando que “ha seguido con detenimiento el conflicto en Oaxaca desde hace varios meses, recibiendo información en distintas audiencias ante la CIDH y en reuniones celebradas durante sus visitas a México, tanto con organizaciones de la sociedad civil como con autoridades del Estado mexicano”.

 

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Nicaragua emplazada ante la Comisión Interamericana

Jue, 30/10/2008

Washington D.C.

El pasado 27 de octubre, el Estado nicaragüense fue acusado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por violar los derechos políticos y la libertad de expresión, y por las pésimas condiciones carcelarias en las que se encuentran las personas privadas de libertad en la Costa Atlántica. Estos temas se abordaron en dos audiencias solicitadas por el Centro Nicaragüense por los Derechos Humanos (CENIDH) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

En la primera audiencia referida a la libertad de expresión y a los derechos políticos las organizaciones enfatizaron la persecución política emprendida por las instituciones del Estado contra organizaciones de derechos humanos y la utilización del sistema de justicia como mecanismo de intimidación contra periodistas, organizaciones y movimientos de la sociedad civil y sus dirigentes.

Citaron los casos del periodista Carlos Fernando Chamorro, del sacerdote Ernesto Cardenal, de Sofía Montenegro y de 9 mujeres que representan organizaciones feministas, señalando que todas ellas enfrentan procesos de investigación por parte del órgano judicial sin que se les haya informado sobre los delitos que se les imputan.

También indicaron que autoridades estatales descalifican públicamente a defensores y defensoras de derechos humanos, utilizando en algunos casos a los Consejos de Poder Ciudadano (CPC) para amenazarlos y agredirlos. Al respecto se destacaron los ataques que sufrieron miembros del CENIDH.

Se refirieron además a la falta de aplicación de la Ley de Acceso a la Información Pública toda vez que los funcionarios públicos conceden entrevistas e información únicamente a los medios de comunicación afines al gobierno. Incluso a algunos periodistas se les prohíbe asistir a actividades donde está presente el Presidente Ortega.

Sobre las restricciones a la participación política y exclusión de partidos políticos, las organizaciones recordaron que Nicaragua fue condenada en el año 2005 por la Corte Interamericana en el caso Yatama por violar estos derechos. Desafortunadamente, indicaron, el Estado continúa en mora en el cumplimiento de esta sentencia lo que ha provocado que las violaciones se repitan. Así, el Consejo Supremo Electoral canceló la personalidad jurídica del Partido Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) y del Partido Conservador (PC), negándoles la posibilidad de participar en las elecciones municipales que se realizaran el próximo 9 de noviembre, en las cuales el Estado no ha aceptado observación electoral.

Al respecto, el representante del Estado, el Procurador General de la Nación, manifestó que apoyaba la reforma a la Ley Electoral.

La CIDH recordó al Estado la importancia de proteger a los defensores y defensoras de derechos humanos y le solicitó información sobre los hechos que se le imputaban al periodista Carlos Francisco Chamorro. Asimismo, le reiteró su interés por visitar oficialmente para verificar la situación de los derechos humanos.

En la audiencia sobre las personas privadas de libertad en la costa atlántica nicaragüense se denunció el hacinamiento, las condiciones insalubres y la falta de agua potable y electricidad, entre otros. Tales son las condiciones de vida de los presos que los centros penitenciarios se asimilaron a “bodegas humanas”, término ratificado por el Estado durante la audiencia.

La mayor parte de las personas que se encuentran en estas cárceles son afro descendientes e indígenas, quienes sufren discriminación por no considerarse su cultura ni etnia y por ser trasladados a centros penitenciarios fuera de la Costa Atlántica donde no existen traductores y donde sus familiares por razones económicas y distancia no pueden visitarlos.

Existen detenidos con prisión preventiva que llevan hasta siete meses en detención sin que se les hubiere realizado juicio oral y público y sin que se les hubiere aplicado una medida alterna a la prisión. Tampoco existe separación entre procesados y condenados. No gozan de visitas conyugales y las visitas familiares son reducidas.

El Estado reconoció las violaciones a los derechos humanos que se cometen en contra de estas personas y manifestó su voluntad y compromiso para mejorarlas. Ante este compromiso los peticionarios pidieron a la CIDH monitorear la situación expuesta.

CEJIL y CENIDH esperan que el Estado nicaragüense invite a la CIDH a visitar el país para que pueda constatar tanto las condiciones carcelarias como la situación general de derechos humanos.

 

Para escuchar la audiencias sobre derechos políticos y libertad de expresión puede visitar el sigiuiente link: http://www.cidh.org/Audiencias/133/A21DerechosPoliticosNicaragua.mp3

 

Para escuchar la audiencia sobre las condiciones carcelarias en la Costa Atlántica nicaragüense haga click aquí:

http://www.cidh.org/Audiencias/133/A22PPLNicaragua.mp3

 

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El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) es una organización de defensa y promoción de los derechos humanos en el hemisferio americano. El objetivo principal de CEJIL es asegurar la plena implementación de normas internacionales de derechos humanos en los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante el uso efectivo del sistema interamericano de derechos humanos y otros mecanismos de protección internacional. CEJIL es una organización no gubernamental sin fines de lucro con estatus consultivo ante la OEA, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y con calidad de observador ante la Comisión Africana de Derechos Humanos.

Cárceles de Honduras continúan preocupando a organizaciones de derechos humanos

El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH), el Centro para la Prevención, Tratamiento, Rehabilitación de las víctimas de la Tortura y sus familiares (CPTRT), el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC), la Asociación para una sociedad más justa (ASJ), Casa Alianza – Honduras, y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), lamentan los hechos violentos sucedidos recientemente en cárceles hondureñas.

Vie, 22/06/2007

 

Tegucigalpa, Honduras

El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH), el Centro para la Prevención, Tratamiento, Rehabilitación de las víctimas de la Tortura y sus familiares (CPTRT), el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC), la Asociación para una sociedad más justa (ASJ), Casa Alianza – Honduras, y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), lamentan los hechos violentos sucedidos recientemente en cárceles hondureñas.

En la mañana del día 19 de junio, en la Penitenciaria Nacional de Tamara, fueron mutilados, asesinados y posteriormente quemados los señores Santos Ernesto Sánchez Ponce, Melvin Faustino López Banegas, y Juan Crisóstomo López Ruiz, acusados por los delitos de asesinato y violación. Ese mismo día, en horas de la tarde, apareció el cadáver de Marvin Geovany Peña, acusado de robo y asociación ilícita.

Un día después, el 20 de junio, en el Centro Penal de Juticalpa, Olancho, fue asesinado Melvin Adalid Jiménez Cerna, de 18 años de edad, confeso de violación y asesinato de niños.

Estos hechos fueron cometidos por otros privados de libertad con la tolerancia de las autoridades policiales penitenciarias. De hecho, después de los acontecimientos el Presidente de la República Manuel Zelaya declaró públicamente que los mismos constituyen una “lección moral” y que “hasta en el malvado hay virtud, porque los mismos reos han juzgado que este crimen abominable merecía un castigo”.

Las organizaciones de derechos humanos reconocen el deber y potestad del Estado hondureño de investigar a los responsables de delitos y de sancionarlos con penas privativas de libertad. Sin embargo, el Estado no puede olvidar que las personas detenidas están bajo el exclusivo control de las autoridades penitenciarias, por lo que el Estado tiene una responsabilidad especial de asegurarles las condiciones que les respeten su dignidad humana y que les garantice sus derechos humanos. Así lo ha establecido la Corte Interamericana de Derechos Humanos en diversos casos sobre personas privadas de libertad.

En lo que va del año 2007, un total de 23 personas han muerto brutalmente en los centros penitenciarios de Honduras. Tampoco podemos olvidar las masacres en la Granja Penal El Porvenir en abril de 2003 y en el Centro Penal de San Pedro Sula en mayo del 2004. Esto refleja no sólo el fracaso del sistema de justicia y seguridad, sino también la crisis del sistema carcelario y la falta de capacidad y control de las autoridades estatales, e incluso su tolerancia para que hechos de esta naturaleza ocurran.

El año anterior la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su preocupación por la situación carcelaria en Honduras y le señaló al Estado que “conforme al derecho internacional, el Estado es el garante de los derechos de las personas que se encuentran bajo su custodia. Por lo tanto, la Comisión insta al Estado hondureño a tomar las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad personal de las personas privadas de la libertad en el sistema carcelario, así como en los demás centros de detención del país... Asimismo, debe evitar que tales hechos de violencia y pérdidas de vidas humanas se repitan en el futuro, mediante las investigaciones administrativas y judiciales correspondientes”.

Las citadas organizaciones de derechos humanos hacemos un llamado al Estado de Honduras para que proceda de inmediato a investigar los asesinatos narrados, investigación que deberá abarcar la responsabilidad de las autoridades penitenciarias. Asimismo solicitamos se proceda a la aprobación inmediata de la Ley del Sistema Penitenciario. Mientras ello no ocurra, hechos tan lamentables como los denunciados se repetirán.

 

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Exponen ante CIDH delicada situación de derechos humanos en el Perú

Mié, 14/03/2007


Washington D.C.

El pasado 7 de marzo, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú (CNDDHH) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) informaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sobre los obstáculos para la implementación de las recomendaciones del Informe Final de la Comisión de la Verdad. Asimismo, las organizaciones se refirieron a la difícil situación que enfrentan los defensores y defensoras de derechos humanos en Perú.

Primero, los peticionarios informaron que el actual contexto político peruano es adverso para una adecuada implementación de las recomendaciones hechas por la Comisión de la Verdad. Por esto le solicitaron a la CIDH que de un seguimiento a este tema. El organismo internacional manifestó que haría un monitoreo cercano al proceso y se congratuló al escuchar que el agente del Estado aseguró que durante el gobierno del presidente Alan García, Perú no se va a retirar del Sistema Interamericano.

De manera puntual, los peticionarios pidieron al Estado otorgar recursos suficientes para cumplir con las reparaciones individuales y colectivas de las víctimas del conflicto armado. Además, señalaron que Perú debe dejar sin efecto la Ley 28934 que prorrogó inconstitucionalmente, hasta junio de 2007, la actual legislación sobre jurisdicción militar, contraria a los estándares establecidos por el sistema interamericano y por el tribunal constitucional peruano. Los comisionados expresaron preocupación por la aprobación de esta ley.

Por otra parte, en la audiencia sobre la situación que viven los defensores y defensoras de derechos humanos, las organizaciones denunciaron que existen amenazas e intimidaciones contra estas personas, sobre todo contra quienes impulsan procesos o reformas judiciales, y los y las ambientalistas. Las víctimas sufren seguimientos, vigilancias, llamadas telefónicas anónimas, secuestro, tortura, sustracción de documentos y campañas de difamación y descrédito. Estas circunstancias se agudizan en los territorios donde se desarrolló el conflicto armado interno y en algunas zonas de explotaciones mineras. Además estos hechos quedan impunes y no se protege a estas personas.

Las organizaciones peticionarias manifestaron a la CIDH su preocupación por la aprobación de la ley 28925 de 8 de diciembre de 2006, que establece, para las organizaciones privadas que reciban fondos de la cooperación internacional, controles que son innecesarios en una sociedad democrática. Esta ley afecta el derecho a la libertad de asociación, pone en riesgo la libertad de expresión y desconoce varias de las recomendaciones que hizo la CIDH a los Estados en su informe sobre defensoras y defensores de derechos humanos en las Américas.

CEJIL y la Coordinadora solicitaron a la CIDH que exhorte al gobierno peruano a respetar y garantizar los derechos de los defensores y defensoras de derechos humanos y que afirme públicamente la legitimidad del trabajo que llevan a cabo estas personas. Igualmente, solicitaron que el Estado deje sin efecto la ley 28925, que amplía indebidamente las facultades de la APCI (Agencia peruana de cooperación internacional).

Audios de las audiencias en el siguiente link:

http://www.cidh.oas.org/Audiencias/Audios%20Audiencias%20127%20PS.htm

 

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María Clara Galvis

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Políticas de seguridad salvadoreñas violan derechos humanos de la niñez y adolescencia

Mié, 07/03/2007

Washington D.C.

El día de hoy, se realizó una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para informar como la implementación de las políticas de seguridad en El Salvador violan los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes. Las organizaciones que solicitaron la audiencia son: la Red para la Infancia y Adolescencia de El Salvador y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

Las organizaciones señalaron que la implementación de los planes Mano Dura y Súper Mano Dura han provocado detenciones arbitrarias y masivas de jóvenes, a quienes se les ha violado sus derechos a la libertad personal y de asociación. En el tema de la criminalidad, el Estado ha sostenido que la población joven es la responsable de la mayoría de los delitos, lo cual ha sido desmentido por las cifras que presentaron las peticionarias. De acuerdo con datos proporcionados por 20 juzgados, durante el período de 2000 a 2006 se detuvieron más de 300 mil personas por actos delictivos, de las cuales sólo un 5,8% eran personas menores de edad.

Otra preocupación expresada en la audiencia fue que en la implementación de estas políticas de seguridad se ha utilizado al ejército para llevar a cabo labores que no le corresponden como patrullar conjuntamente con la Policía Civil. El mandato de las fuerzas armadas es la defensa nacional y no la seguridad pública.

En el tema carcelario se denuncio que las cárceles están sobrepobladas en un 100%, dado que existe una capacidad de 7.372 detenidos y actualmente se encuentran aproximadamente 14.600. Esto ha agudizado la crisis del sistema penitenciario.

Las soluciones que ha proporcionado el Estado salvadoreño para combatir la criminalidad lejos de brindar un tratamiento adecuado, encaminado a solucionar el fenómeno de las pandillas o “maras”, lo que hace es agudizar la situación, con la implementación de leyes inconstitucionales que distan mucho del respeto a las garantías procesales y que violan la presunción de inocencia y el derecho de defensa.

El Estado por su parte dijo haber avanzado en el tema y aseveró tener una política pública integral al respecto. Sin embargo, esto no lo pudo comprobar con indicadores, ni datos estadísticos. Además el representante del Estado, Oscar Bonilla, reprochó la participación en la audiencia de la jueza, Doris Rivas, miembro de la Asociación Foro de Jueces Democráticos e Independientes. Las organizaciones peticionarias repudian las manifestaciones del representante estatal, ya que demuestran el irrespeto al derecho a la libertad de expresión y al trabajo de las organizaciones de derechos humanos en El Salvador.

CEJIL y la RIA solicitaron a la CIDH que se publique el informe sobre la situación de la niñez y adolescencia en El Salvador, a raíz de la visita del Relator sobre derechos de la Niñez, Paulo Sergio Pinheiro. Además se le pidió a la Comisión que exhortara al Estado salvadoreño a detener la implementación de leyes represivas que sean violatorias de derechos humanos.

 

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Ecuador no cumple con las medidas cautelares de la CIDH

Mar, 06/03/2007


Washington, D.C.

En el día de ayer, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y Amazon Watch expusieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su preocupación por la falta de implementación de Ecuador de las medidas de protección ordenadas por dicha entidad en diciembre de 2005 y ampliadas en mayo y agosto del 2006. Estas medidas fueron otorgadas para proteger la vida e integridad personal de Alejandro Ponce Villacís, Ermel Chávez, Pablo Fajardo, Luis Yanza, Guadalupe Heredia, Julio Prieto y Mateo Borrero.

Estas personas forman parte del equipo de litigio del caso contra la empresa petrolera Chevron-Texaco ante los tribunales ecuatorianos. Ellos han sufrido hostigamientos, amenazas y persecuciones, particularmente a partir de octubre de 2005, cuando denunciaron la intervención de miembros del Ejército ecuatoriano para detener una diligencia judicial.

Más de un año ha transcurrido sin que el Estado haya acatado la orden de la CIDH de proteger a las personas mencionadas. Esto a pesar de que las medidas cautelares son un mecanismo de emergencia para prevenir daños irreparables.

Las organizaciones denunciaron también que las amenazas y hostigamientos en contra de los beneficiarios persisten. Por esta razón propusieron una serie de medidas como: la instalación de alarmas e identificadores de llamadas, líneas telefónicas seguras y rondas policiales, entre otras. La propuesta será estudiada por el gobierno, que se reunirá con los beneficiarios durante esta semana.

Los peticionarios esperan que el Estado ecuatoriano tome las medidas necesarias de manera inmediata para proteger la vida e integridad de estos defensores de derechos humanos, en coordinación con ellos, y que investigue las amenazas y hostigamientos en su contra.

 

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Organizaciones de derechos humanos están preocupadas por la discriminación racial en República Dominicana

Sáb, 03/03/2007

Washington D.C.

El día de ayer, el Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes (SJRM) en República Dominicana y el Centro por la Justicia y Derecho Internacional (CEJIL) dieron a conocer ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) los resultados de un estudio de SJRM sobre la discriminación racial en República Dominicana.

De acuerdo con la información recopilada, a pesar de que existen organizaciones tanto nacionales como internacionales que reconocen la existencia del racismo y sus manifestaciones (la discriminación racial, los prejuicios sociales, la xenofobia) en República Dominicana, el problema no es reconocido por el gobierno, ni por los habitantes.

La población dominicana, en general, parte de prejuicios raciales para valorar la belleza y el estatus social de las personas, pero no acepta que tales prácticas son manifestaciones de racismo. El estudio de SJRM demuestra que esta “actitud racial” se manifiesta en la estructura escolar, familiar, laboral y en los medios de comunicación social.

En la audiencia ante la Comisión, también se explicó como la discusión del problema de racismo en República Dominicana, tradicionalmente, se ha reducido a la problemática que viven los inmigrantes haitianos. Las personas que aceptan la existencia del racismo en lo perciben únicamente en referencia a los/as haitianos/as.

SJRM y CEJIL solicitaron a la CIDH que instara al Estado dominicano a reconocer públicamente el racismo, la discriminación racial y la xenofobia existente y adoptar políticas públicas y legislación especifica para combatirlas, apegándose así a sus obligaciones internacionales de respeto a los derechos humanos.

El Embajador de República Dominicana ante la Organización de Estados Americanos, Roberto Álvarez, rechazó de la “manera más enérgica” los términos en que se refirieron los peticionarios a la situación en el país. Sin embargo, reconoció que alrededor del 90% de la población dominicana es de origen africano mezclada con europea. Por otra parte, indicó que si existe algún tipo discriminación racial en la Republica Dominicana, el gobierno dominicano está haciendo todo lo posible para enfrentarlo.

El Relator sobre los Derechos de las Personas Afrodescendientes de la CIDH, Clare Roberts, señaló a Brasil como un posible modelo para República Dominicana. En este país suramericano se ha enfrentado el tema del racismo y la discriminación racial a través de las instituciones estatales. El Comisionado Roberts constató que se han recibido reportes persistentes de racismo y discriminación racial en Republica Dominicana, y que tal como informaron SJRM y CEJIL en la audiencia, este no es un tema exclusivo de los/as migrantes haitianos/as.

Las organizaciones enfatizaron que la discriminación racial en este país entre la población dominicana refuerza el sentimiento de antihaitianismo generalizado en el país y produce una discriminación múltiple de los haitianos en República Dominicana por su condición de migrantes y afrodescendientes.

 

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