Colectivo 46/2 llama a esclarecer la autoría intelectual del asesinato de Roberto Samcam y fortalecer la respuesta frente a la represión transnacional
El Colectivo 46/2 expresa su preocupación ante la decisión del Ministerio Público de Costa Rica de archivar la investigación dirigida a identificar a quienes habrían ordenado el asesinato del nicaragüense Roberto Samcam, ocurrido el 19 de junio de 2025 en San José, Costa Rica. Según la Fiscalía, esta línea de investigación podrá reabrirse si surgen nuevos elementos, mientras continúa el proceso penal contra las personas acusadas por su presunta participación en el crimen.
El Colectivo reconoce las diligencias desarrolladas por las autoridades costarricenses, particularmente las investigaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y los avances en la identificación y judicialización de personas presuntamente involucradas en el asesinato. No obstante, preocupa que la autoría intelectual permanezca sin esclarecer, especialmente ante la posibilidad de que el crimen esté vinculado con patrones de represión transnacional contra personas nicaragüenses exiliadas.
El asesinato de Roberto Samcam debe analizarse en un contexto más amplio de riesgos enfrentados por personas nicaragüenses en el exilio. El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), cuyo mandato ha contado con el respaldo de Costa Rica, ha documentado un patrón acumulativo e interconectado de violaciones transnacionales de derechos humanos. En su informe de septiembre de 2025, identificó una red de vigilancia e inteligencia que permite al Estado de Nicaragua localizar y vigilar a personas consideradas opositoras o percibidas como tales en el exterior. Asimismo, incluyó el asesinato de Samcam en su análisis sobre violencia física contra personas exiliadas, señalando información significativa que apuntaba a una posible motivación política.
El GHREN ha advertido que, mientras no existan investigaciones exhaustivas e independientes, no puede descartarse que estos asesinatos e intentos de asesinato formen parte de un patrón más amplio de represión transnacional. En este contexto, tanto el asesinato de Samcam como los atentados contra Joao Maldonado en Costa Rica evidencian la importancia de esclarecer no solo la responsabilidad de quienes ejecutan materialmente estos crímenes, sino también sus posibles móviles y la participación de quienes pudieran haberlos ordenado, planificado o coordinado, respetando las garantías del debido proceso y la independencia judicial.
La investigación adquiere especial relevancia ante los riesgos que enfrentan otras personas nicaragüenses exiliadas en Costa Rica. Recientemente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a diez personas nicaragüenses ante amenazas y hechos de violencia vinculados con alegaciones de represión transnacional. La CIDH reconoció los esfuerzos del Estado costarricense y la existencia de mecanismos institucionales de protección, pero consideró que los riesgos identificados no habían sido efectivamente mitigados. Asimismo, hizo referencia al asesinato de Samcam como un hecho que refleja la materialización de un patrón de riesgo similar al enfrentado por las personas beneficiarias.
El esclarecimiento integral del asesinato de Roberto Samcam trasciende, por tanto, la determinación de responsabilidades en un caso individual. Investigar las posibles redes de coordinación y los distintos niveles de responsabilidad constituye también un componente fundamental de la prevención y de las garantías de no repetición.
En este sentido, una declaración conjunta de expertos y expertas de las Naciones Unidas sobre represión transnacional, publicada en septiembre de 2026, recordó las obligaciones de los Estados de prevenir, investigar y responder a estos actos mediante investigaciones prontas, exhaustivas, independientes, imparciales y efectivas, que procuren establecer las responsabilidades tanto de sus autores materiales como intelectuales.
En virtud de lo anterior, el Colectivo 46/2:
- Al Ministerio Público de Costa Rica, solicita valorar, conforme al ordenamiento jurídico costarricense, las vías disponibles para revisar la decisión de archivo y asegurar que se hayan agotado las diligencias razonables para esclarecer la posible autoría intelectual del asesinato de Roberto Samcam, incluida, cuando resulte pertinente, la cooperación judicial internacional.
- Al Estado de Costa Rica, llama a continuar fortaleciendo las medidas de prevención y protección de las personas nicaragüenses exiliadas que enfrentan riesgos de represión transnacional, incluyendo a Claudia Vargas y su familia, garantizando su seguridad y el ejercicio de sus derechos.
- Al Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua y a los procedimientos especiales pertinentes de Naciones Unidas, solicita continuar dando seguimiento a las investigaciones sobre hechos de violencia contra personas nicaragüenses exiliadas y a los obstáculos para esclarecer sus posibles dimensiones transnacionales, incorporando estos elementos en sus próximos informes y pronunciamientos.
- A los Estados que acogen a población nicaragüense exiliada, recuerda la importancia de investigar de manera pronta, exhaustiva, imparcial y efectiva las amenazas, actos de vigilancia, hostigamiento y ataques que puedan constituir formas de represión transnacional, incluyendo sus posibles cadenas de responsabilidad.
- A la comunidad internacional, llama a acompañar los esfuerzos de los Estados de acogida y a ofrecer, cuando resulte necesario, cooperación técnica y judicial para contribuir al esclarecimiento de estos hechos y fortalecer los mecanismos de protección.
El Colectivo 46/2 reconoce el papel fundamental de Costa Rica como país de acogida de miles de personas nicaragüenses y la importancia de sus instituciones democráticas para su protección. Este llamado responde precisamente a la necesidad de fortalecer la independencia, las capacidades y los recursos de las instituciones costarricenses encargadas de investigar, prevenir y sancionar estos hechos, frente a fenómenos de criminalidad y represión que trascienden las fronteras nacionales. Garantizar investigaciones exhaustivas y acceso efectivo a la justicia resulta indispensable para prevenir nuevas violaciones de derechos humanos.
El Colectivo 46/2 es una coalición conformada por 23 organizaciones de derechos humanos internacionales, regionales y nicaragüenses que informa periódicamente a la comunidad internacional sobre la falta de acciones del régimen de Nicaragua para atender sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. A continuación, se listan las organizaciones integrantes del Colectivo que han decidido hacer pública su adhesión a este pronunciamiento:
Asociación Memoria y Justicia por Nicaragua
Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)
Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más
CIVICUS, Alianza Global para la Participación Ciudadana
Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras)
Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad)
Fundación del Río
Fundación Sin Límites
Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM)
Peace Brigades International- PBI
Urnas Abiertas