¿Qué pasó en la Asamblea General de Cochabamba?
Publicación: 22.Marzo.2011

El 3 de junio de 2012, en el marco de la 42° Asamblea General de la OEA en Cochabamba - Bolivia, se llevó a cabo, como ocurre usualmente, una reunión de diálogo entre los Jefes de Delegación y el Secretario General con representantes de la sociedad civil, de los trabajadores, del sector privado y otros actores sociales. Allí algunos actores sociales y miembros de la judicatura plantearon sus posiciones sobre el Sistema Interamericano y los derechos humanos.  Lee aquí la presentación que se leyó en portugués, en representación de la sociedad civil. Ve aquí el video de la reunión.

La Asamblea General se inició con una serie de discursos críticos del Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos por parte del Presidente Evo Morales y el Presidente Rafael Correa, seguidos por intervenciones cuestionadoras de varios representantes de los gobiernos de la OEA.

El 4 de junio de 2012, junto con los miembros de la Coalición Internacional de Organizaciones por los Derechos Humanos en las Américas, CEJIL participó en la redacción de una carta de apoyo al Sistema Interamericano de Derechos Humanos dirigida  a los y las cancilleres de la región. Después de sumar más de 400 firmas en 24 horas, la carta se difundió también a los distintos jefes y jefas de delegación presentes en Cochabamba.

 

Después de varias intervenciones controvertidas por parte de algunos Estados, el último día de la Asamblea General, los Estados aprobaron una nueva resolución AG/RES.2761 (XLII-O/12), propuesta por México. Esta resolución restrictiva encarga al Consejo Permanente, sobre la base del informe del Grupo de Trabajo, que formule propuestas para la aplicación de las recomendaciones de dicho grupo gubernamental, en diálogo con todas las partes involucradas y que, en un plazo de seis a nueve meses (primer trimestre del 2013), dichas propuestas se pongan a consideración de una Asamblea General Extraordinaria.

 

Esta resolución contradice lo expresado por los Estados en el informe del Grupo de Trabajo (Sección VIII, Introducción punto 4) de enero del mismo año, donde afirman reconocer la autonomía e independencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La resolución también contradice a  numerosos Gobiernos que manifestaron que la CIDH debía considerar las sugerencias realizadas por los miembros de la OEA sopesando cuales adoptaría y cuáles no.

 

Esta resolución representa, por lo tanto, un retroceso para el proceso de fortalecimiento del sistema al intentar imponer a la CIDH reformas que sólo ella autónomamente puede adoptar porque están ligadas a su reglamento o práctica. Ello es aún más grave si se toma en cuenta que las conclusiones a las que arribaron los Estados fueron resultado de discusiones poco transparentes y participativas, no incluyeron debates o recolección de información y opiniones de muchos sectores de los Estados ni de la sociedad en los países de la región; tampoco fueron resultado de debates participativos  y transparentes a nivel regional.  En efecto, con esta resolución de la Asamblea General de la OEA los gobiernos intentan imponer algunas modificaciones al trabajo de la CIDH o sus normas que debilitan la efectividad, el acceso y, en última instancia, la capacidad de proteger los derechos de las personas en el continente.

Ve lo que se ha escrito en prensa al respecto

 

Luego de la  Asamblea General de Cochabamba, cuando se retomó el debate sobre el SIDH en los órganos políticos de la OEA, numerosas organizaciones de la sociedad civil expresaron su preocupación por la falta de transparencia en este nuevo debate y propusieron medidas prácticas para lograr un debate más participativo. Ve la carta que el 11 de julio de 2012 numerosas organizaciones de la sociedad civil dirigieron al entonces Presidente del Consejo Permanente de la OEA, el Embajador Diego Pary Rodríguez, solicitando un debate más participativo.