Perú comparece ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por desaparición forzada
Publicación: 26.Agosto.2009

El día de ayer se llevó a cabo una audiencia convocada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso de la desaparición forzada de Kenneth Ney Anzualdo Castro contra el Estado peruano, en República Dominicana.

Anzualdo Castro era estudiante de economía en la Universidad Técnica del Callao y tenía 25 años de edad cuando desapareció el 16 de diciembre de 1993 mientras volvía a su casa en autobús tras una jornada de estudios. Su desaparición se atribuye a agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE). Durante la época en que ocurrieron los hechos, agentes estatales ejecutaban sistemáticamente desapariciones forzadas y otras violaciones a los derechos humanos en contra de toda persona que consideraran presuntamente sospechosa de pertenecer o colaborar con grupos terroristas.

Durante la audiencia los miembros de la Corte Interamericana pudieron escuchar los testimonios orales del padre de Kenneth, Felix Anzualdo y de su hermana Marly Arleny Anzualdo Castro. Asimismo, el director del Equipo Peruano de Antropología Forense, José Pablo Baraybar, rindió un peritaje. Este último fue ofrecido al Alto Tribunal por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), representante de las víctimas en este caso.

Los familiares de Kenneth declararon ante la Corte sobre el impacto que generó en sus vidas la desaparición de su hijo y hermano, así como la falta de justicia que persiste hasta hoy. A pesar de la búsqueda incesante que han realizado durante 16 años, aún siguen sin obtener respuesta por parte del Estado.

Marly Arleny pidió a la Corte, que a través de la sentencia que se emita, brinde a los jóvenes de su país el mensaje de que todavía pueden comprometerse tal y como lo hizo su hermano, con la justicia y la solidaridad ante la violencia ejercida contra estudiantes, así como que reconozca la dignidad de las víctimas del gobierno de Alberto Fujimori. Expresó su frustración porque con la desaparición de Kenneth sintió que su hermano “se esfumó” y manifestó su deseo de que vuelva a tener un lugar de reconocimiento en el país que amó.

Por su parte, CEJIL resaltó la gravedad que reviste el delito de desaparición forzada y como este constituye múltiples ofensas contra la víctima y sus familiares. CEJIL solicitó a la Ilustre Corte que, entre otras medidas de reparación, reitere y avance su jurisprudencia en cuanto a los estándares internacionales específicos para la investigación y sanción de la desaparición forzada, de modo que estos ofrezcan pautas detalladas que orienten las actuaciones del sistema de justicia peruano.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó, entre otras medidas de reparación, la creación de una política pública para la identificación de restos mortales de personas desaparecidas en Perú, medida que fue recomendada durante la audiencia por el perito forense.

Por su parte el Estado no controvirtió los hechos alegados y no admitió responsabilidad ante las denuncias presentadas. El mismo día de la audiencia los representantes estatales informaron sobre la apertura de una instrucción penal en el proceso interno contra los presuntos autores materiales, con la intención de convencer a la Corte de que están realizando algunos esfuerzos después de transcurridos 16 años de la desaparición de Kenneth Ney Anzualdo.