Organizaciones de derechos humanos señalan retos de solicitantes de asilo a la CIDH
Washington DC, 31 de octubre del 2013- Este jueves diversas organizaciones de derechos humanos evidenciaron en una audiencia temática ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) los obstáculos y retos que enfrentan los solicitantes de la condición de refugiado/a  en las Américas para el acceso al derecho al asilo y el debido proceso; y las respectivas violaciones a los derechos humanos que se evidencian en las practicas estatales de la región.
Publicación: 31.Octubre.2013

Washington DC, 31 de octubre del 2013- Este jueves diversas organizaciones de derechos humanos evidenciaron en una audiencia temática ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) los obstáculos y retos que enfrentan los solicitantes de la condición de refugiado/a  en las Américas para el acceso al derecho al asilo y el debido proceso; y las respectivas violaciones a los derechos humanos que se evidencian en las practicas estatales de la región.

Dichos retos contravienen los estándares interpretados en la Declaración Americana sobre Derechos y Deberes del Hombre y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Los peticionarios incluyeron a Asylum Access Ecuador (AAE), U.S. Committee for Refugees and Immigrants, Sin Fronteras I.A.P, Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), Refugee Council U.S.A. (RCUSA), Instituto Migrações e Direitos Humanos (IMDH), International Detention Coalition (IDC), Observatorio Migrantes del Caribe (OBMICA), Clínica de Derecho Internacional de Derechos Humanos de American University Washington College of Law en Washington, D.C. la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES) y el Centro Internacional para los Derechos Humanos de los Migrantes (CIDEHUM).

En las Américas, existen alrededor de cinco millones de personas refugiadas, personas en situación similar, solicitantes de asilo, refugiados retornados y desplazados internos bajo el mandato del ACNUR.

Las organizaciones peticionaras enmarcan entre las principales causales del aumento de los refugiados en diversas partes del continente  el cambio en el perfil de los conflictos formales al  aumento en el crimen organizado, con bandas de criminalidad que se extienden desde Suramérica hacia el norte, cubriendo a Colombia; y el foco en el triángulo norte de Centroamérica: Guatemala, El Salvador, Honduras y México.

A su vez, el  conflicto interno en Colombia ha desplazado a miles de personas refugiadas a Ecuador, sólo en el 2012 había 5,7 millones de personas desplazadas en Colombia, lo que la constituye en la segunda población de personas desplazadas más grande del mundo después de Sudán. Sólo en el 2012 se desplazaron 256 mil personas internamente, lo que hace que la cifra historica de desplazamiento forzado en Colombia desde 1985.

Además de los citados obstáculos se evidencia una progresiva limitación para solicitar asilo en los diferentes países,  conflictos con las garantías al debido proceso y  obstáculos para los recursos de impugnación de las decisiones. Esto, aunado a una práctica de detención en casos de migración irregular, crea un panorama preocupante.

Cabe resaltar que la CIDH se pronunció  anteriormente sobre las garantías judiciales otorgadas a las personas refugiadas en el Informe sobre la situación de los derechos humanos de los solicitantes de asilo en el marco del sistema canadiense de determinación de la condición de refugiado y recordó  a los Estados que las personas refugiadas se deben beneficiar del mismo acceso a la protección judicial sin discriminación alguna por su condición migratoria.

Los peticionarios hicieron de conocimiento de la CIDH dichos casos con la finalidad de que se definan ciertos estándares de debido proceso en materia de refugio a nivel regional, y  se evalúe la práctica estatal de los países en la región, con el fin de que se promuevan esfuerzos para armonizar dichas prácticas en una búsqueda por distribuir la responsabilidad compartida del asilo y efectivizar plenamente el goce de los derechos de las personas refugiadas.