El hostigamiento que frena la libertad de expresión en México
Publicación: 08.Diciembre.2016

 San José, 9 de diciembre del 2016.- La oficina del medio de la periodista Carmen Aristegui, fue asaltada por varios desconocidos el pasado 13 de noviembre. Robaron, al menos, uno de sus computadores. Desde CEJIL, como organización que trabaja por el cumplimiento de los derechos humanos en el continente, queremos expresar nuestra preocupación por estos hechos.

Es significativo que, pese a las cámaras de seguridad, que capturaron el delito, los que allanaron la oficina de la conocida periodista mexicana, lo hicieron a rostro descubierto, sin temor de ser reconocidos.

Los hechos ocurrieron un día antes de que Carmen Aristegui recibiera el premio del Centro Knight por su aporte a la comunicación, como estandarte de la defensa al derecho a la información en México.

Si bien el robo puede tener distintos motivos, no puede investigarse de manera desvinculada con las distintas agresiones, públicas y privadas, de las que Carmen Aristegui ha sido víctima en su defensa del periodismo libre e independiente. Es más, este incidente se suma a una cadena de acciones de hostigamiento en su contra, a partir de su labor periodística. Es por eso que exigimos que esto forme parte de las hipótesis que aborde la PGR en su investigación penal.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a través de la relatoría especial sobre Libertad de Expresión, ya se refirió, en ocasiones anteriores, a que, para que exista una “debida diligencia”, el Estado debe “considerar la complejidad de los hechos, el contexto en el que ocurrieron y los patrones que explican su comisión”. Además, la CIDH remarcó que en México, particularmente, la impunidad de los crímenes hacia periodistas se debía, en parte, a la falta de agotamiento de las líneas de investigación1.

Desde CEJIL defendemos el rol que los y las periodistas tienen como defensores de derechos humanos, en tanto su contribución es clave para el funcionamiento democrático. Es significativo resaltar que la CIDH también expresó en una de sus últimas comunicaciones: “La violencia contra periodistas o trabajadores de los medios de comunicación y su impunidad no sólo vulneran el derecho de la víctima a expresar y difundir información sino que generan un profundo efecto amedrentador en el ejercicio de la libertad de expresión de sus pares periodistas y en el derecho de la sociedad en su conjunto a estar informada”.

Exhortamos a México a que disponga de los medios necesarios para llevar a cabo una investigación diligente que permita identificar, juzgar y sancionar a quienes resulten responsables a nivel material e intelectual.

 [1]CIDH, Relatoría especial para la Libertad de Expresión, “Violencia contra periodistas y trabajadores de medios: estándares interamericanos y prácticas nacionales sobre prevención, protección y procuración de la justicia”, OEA/Ser.L.OEA/Ser.L/V/II CIDH/RELE/INF.12/13, 31 de diciembre del 2013 párr. 208.

 

Ver también:

Referencia a la audiencia pública “Acceso a la información y restricciones indirectas a la libertad de expresión en México”, que se llevó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos durante el 157° Periodo Sesiones de la CIDH, en la que la periodista Carmen Aristegui expuso su posición: