Hijas de Berta Cáceres conversan con estudiantes y activistas en Costa Rica
Berta y Laura Zúniga aprovecharon el espacio para dar cuenta de la falta de voluntad política que ven en Honduras para resolver el asesinato de su madre. Destacaron la necesidad de formar un órgano independiente que garantice la independencia e imparcialidad de la investigación.
Publicación: 24.Junio.2016

El pasado jueves 23 de junio, Laura y Berta Zúniga, hijas de la activista hondureña asesinada, Berta Cáceres, y herederas de su lucha, conversaron en la Universidad de Costa Rica (UCR) con estudiantes y activistas que llenaron el espacio reservado para la actividad.

Ésta fue la primera visita de las hermanas a Costa Rica. Con el nombre ¿Por qué mataron a Berta Cáceres?, el conversatorio organizado por CEJIL, el Centro de Estudios de la Mujer (CIEM) y el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), brindó una oportunidad para que los costarricenses conocieran los hechos alrededor del crimen a Berta Cáceres, de cómo sus hija y familia continúan su ejemplo y la situación en la que viven actualmente los y las activistas en Honduras.

 

“A raíz de su asesinato, hemos comenzado una lucha y hemos encontrado una serie de obstáculos, porque en Honduras no hay voluntad política de que este crimen no quede en la impunidad”, explicó Berta Zúniga a los asistentes. En este sentido, se refirieron a la necesidad de formar un órgano independiente que supervise la investigación del asesinato y permita identificar y sancionar a los últimos responsables por su muerte.

 

Laura y Berta aprovecharon el encuentro para repasar el activismo de su madre desde el COPINH –organización que fundó en 1993–, las políticas estatales a las que responden las luchas del pueblo lenca y el contexto que hizo surgir la figura de Berta Cáceres como líder. “En medio de la resistencia surge mi mami como líder, rompiendo ideas preconcebidas de la figura masculina y blanca de líder”, resaltó Laura.

 

Los asistentes, atentos a las palabras de las hermanas –en las cuales resuenan muchas de las consignas de su madre–, agradecieron el espacio de conversación y mostraron explícitamente su deseo de poder ayudar a la causa.

 

“En el asesinato de mi mami, en su cuerpo, se concentra la violencia machista, patriarcal que le da el poder a los hombres de asesinar. La violencia racista, que da el poder de atacar ese cuerpo indígena. En su cuerpo se concentra la violencia capitalista, que pasa por encima de los pueblos para imponer sus intereses económicos”, finalizó Laura, intentando resumir el significado que el asesinato de Berta Cáceres tiene, no sólo para su familia, sino para todo un país.

 

Gabriela Arguedas, investigadora del CIEM, aprovechó el cierre del conversatorio para recordar la necesidad de un Sistema Interamericano de Derechos Humanos que permita llevar a una instancia superior a aquellos Estados que no garanticen los derechos humanos de sus ciudadanos, para que así las víctimas puedan encontrar reparación.