Hallazgos de la CIDH demuestran responsabilidad de Estado de Nicaragua en la crisis actual
Publicación: 22.Junio.2018

San José, 22 de junio del 2018.- Desde el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) agradecemos el trabajo riguroso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos frente a la crisis que atraviesa Nicaragua desde el 18 de abril pasado. En este sentido, el informe que presentaron hoy ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) refleja la dura realidad en la que está inserta la población.


En el reporte, entre otras cosas, la CIDH confirma que el Estado ha realizado un uso excesivo de la fuerza contra manifestantes; que los sistemas públicos de salud no están dando respuestas adecuadas y que hay evidencia clara de tratos crueles inhumanos y degradantes e incluso tortura contra personas detenidas en el marco de las manifestaciones. Asimismo, se demuestra un patrón de actuación en el que fuerzas de choque o parapoliciales operan libremente con consentimiento del Estado. 


Este informe se nutrió de más de mil testimonios recibidos, sumado a declaraciones de primera mano de parte de organizaciones sociales, de derechos humanos y el intercambio de información de distintas fuentes. En él se constatan miles de casos documentados: 212 personas asesinadas; 1.337 personas heridas; 507 casos de detenciones arbitrarias y otros cientos que están identificadas como blancos de ataques, hostigamientos y amenazas. En esto último, los y las defensoras de derechos humanos se encuentran en una situación especial de riesgo.


Los resultados de este informe son alarmantes y ameritan una fuerte condena internacional. En este sentido, enfatizamos que la comunidad internacional debe condenar de manera contundente la situación que atraviesa el país y explicitar la responsabilidad que Nicaragua y su aparato estatal tienen para revertir la violencia y garantizar los derechos humanos de todos y todas. 


A raíz de la respuesta de Nicaragua ante la OEA, expresamos nuestra alarma por el desconocimiento de una realidad que ha sido acreditada y condenada por diversos actores nacionales e internacionales. Este tipo de manifestaciones demuestran la falta de compromiso con las víctimas de violaciones de derechos humanos y con su consecuente búsqueda por la verdad, justicia y reparación. 


A raíz de lo anterior, hacemos un llamado a los Estados Americanos y a la comunidad internacional para que se exija el cumplimiento de la totalidad de las recomendaciones dadas por la CIDH; para que se brinde apoyo financiero y político al Grupo Interdisciplinario de Personas Expertas (GIEI) y para que se condene al Estado Nicaragüense ante los patrones sistemáticos de violencia utilizados para reprimir la protesta social. 


Por último, demandamos que se mantenga un monitoreo constante sobre la situación en este país, para garantizar que la salida a la crisis actual no dejará en impunidad a los responsables de la violencia y que tendrá una respuesta oportuna y a la altura de la situación.