Colombia debe garantizar el derecho a la protesta de los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes
Condenamos las recientes agresiones realizadas por agentes de la Fuerza Pública colombiana en contra de la movilización indígena y campesina que se desarrolla en varios tramos de la vía Panamericana, entre Popayán y Cali. Dichas actuaciones han cobrado varias vidas.
Publicación: 02.Abril.2019

Washington, D.C. 2 de abril, 2019.- Desde el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) condenamos las recientes agresiones realizadas por agentes de la Fuerza Pública colombiana en contra de la movilización indígena y campesina que se desarrolla en varios tramos de la vía Panamericana, entre Popayán y Cali. Dichas actuaciones han cobrado varias vidas.

Conocidas como Mingas, estas protestas se han efectuado en las últimas semanas en todo el territorio colombiano. Las mismas buscan presionar al poder ejecutivo a finalmente cumplir lo pactado entre administraciones anteriores con las comunidades indígenas y campesinas. Sin embargo, dichas manifestaciones han sido el blanco del uso excesivo de la fuerza por parte de agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía (ESMAD). Esto ha cobrado un saldo de 30 heridos y más de siete muertos a raíz de enfrentamientos y otras agresiones. A pesar de las actuaciones de los cuerpos de seguridad y los pedidos de integrantes de la Minga, no hay mayor claridad sobre una fecha concreta de cuando el Presidente de la República, Iván Duque, se reunirá con los dirigentes indígenas y campesinos, quienes lo han citado al lugar de la minga.

A la luz de estos hechos, instamos al Estado Colombiano a garantizar el derecho a la protesta, asegurando la integridad y la vida de las personas manifestantes; y abstenerse de un uso desproporcionado o excesivo de la fuerza. Por otra parte, se tendrá que investigar y sancionar a las personas responsables de cualquier acto de agresión o violencia.

Finalmente, en solidaridad con las demandas de quienes integran la Minga, levantamos nuevamente los pedidos hechos por integrantes de varios pueblos indígenas durante las audiencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el pasado 15 de febrero. La ausencia de diálogo con el Estado, violencia, represión y militarización incrementa la situación de vulnerabilidad de estas comunidades.

En ese sentido, nos sumamos a las voces exigiendo que la Minga pueda gozar plenamente sus derechos a la participación, expresión y movilización; y que se cumplan con los pedidos que garanticen su sobrevivencia digna y su acceso a derechos.