CEJIL llama al Arzobispo de San Salvador a reconsiderar la decisión de cierre de Tutela Legal y a proteger los testimonios de miles de víctimas de violaciones de derechos humanos
El pasado lunes fue dada a conocer la decisión del Arzobispado de cerrar Tutela Legal. La institución fue creada en 1892 por Arzobispado de San Salvador y reunía los testimonios de cerca de 30,000 víctimas del conflicto armado. En esta oportunidad nos dirigimos a Usted para expresarle nuestra preocupación por el cierre inesperado e intempestivo de la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador (en adelante “Tutela Legal” u “OTLA”). Como es de su conocimiento,  por décadas hemos compartido el trabajo con el equipo de Tutela Legal. Juntos, con ellas y ellos, hemos asumido, entre otros casos, la representación  de las víctimas del caso de la Masacre de El Mozote y lugares aledaños, y el asesinato de Monseñor Romero y otros, ante el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos.
Publicación: 03.Octubre.2013

Washington D.C. y San José, 3 de octubre de 2013

Mons. José Luis Escobar Alas

Arzobispo de San Salvador

República de El Salvador

PRESENTE

 

Ref.: Cierre de la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador

 

Distinguido monseñor Escobar Alas:

 

Reciba un cordial saludo del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), organización regional de defensa y promoción de los derechos humanos.

 

En esta oportunidad nos dirigimos a Usted para expresarle nuestra preocupación por el cierre inesperado e intempestivo de la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador (en adelante “Tutela Legal” u “OTLA”). Como es de su conocimiento,  por décadas hemos compartido el trabajo con el equipo de Tutela Legal. Juntos, con ellas y ellos, hemos asumido, entre otros casos, la representación  de las víctimas del caso de la Masacre de El Mozote y lugares aledaños, y el asesinato de Monseñor Romero y otros, ante el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos.

 

Según lo que se ha reportado en la prensa y confirmado por  las personas que trabajaron para Tutela Legal, la razón para el cierre consiste en que la organización ya cumplió con su cometido y que en la actualidad no tiene razón de ser[1].

 

Al respecto, quisiéramos empezar con una historia de fortaleza y dignidad de María Julia Hernández. En 1989, la entonces directora de Tutela Legal, recorrió las montañas de Morazán en compañía de un equipo de abogados, para convencer a los sobrevivientes de la Masacre de El Mozote y comunidades aledañas de interponer la denuncia por las violaciones sufridas. El Mozote tiene el triste reconocimiento de ser la mayor masacre registrada en nuestro continente. Es así como 22 años después, en el año 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dicta una sentencia que no sólo dignifica a las víctimas sino que establece importantes medidas de reparación que ayudarán al Estado salvadoreño a alcanzar finalmente la anhelada justicia y particularmente a prevenir que ese tipo de hechos vuelvan a ocurrir[2].

 

Sólo el año pasado, el 16 de enero de 2012, con ocasión del 20º Aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, el Presidente de El Salvador, señor Mauricio Funes, pronunció un discurso en El Mozote en el cual manifestó, entre otros:

 

Como Jefe del Estado, […] reconozco que en los cantones El Mozote, El Pinalito, Ranchería, Los Toriles, Jocote Amarillo, Cerro Pando, La Joya y Cerro Ortiz, los días y las noches del 10, 11, 12 y 13 de diciembre de 1981, tropas del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata Atlacatl, de la Fuerza Armada de El Salvador, asesinaron a cerca de un millar de personas, la mayoría niñas y niños. Aquí se cometieron un sinnúmero de actos de barbarie y violaciones a los derechos humanos: se torturó y ejecutó a inocentes; mujeres y niñas sufrieron abusos sexuales, cientos de salvadoreños y salvadoreñas hoy forman parte de una larga lista de desaparecidos, mientras otros y otras debieron emigrar y perderlo todo para salvar sus vidas […]. Por esa masacre, por las aberrantes violaciones de los derechos humanos y por los abusos perpetrados, en nombre del Estado salvadoreño […] pido perdón a las familias de las víctimas y a las comunidades vecinas. Pido perdón a las madres, padres, hijos, hijas, hermanos, hermanas que no saben hasta el día de hoy el paradero de sus seres queridos. Pido perdón al pueblo salvadoreño que fue víctima de este tipo de violencia atroz e inaceptable. Este pedido de perdón, que no pretende borrar el dolor, es un acto de reconocimiento y de dignificación de las víctimas de esta tragedia. […][3].

 

Dicho reconocimiento de responsabilidad -y el cambio del discurso público que implicó-, así como la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en octubre del año 2012 sobre los hechos referidos, no hubiesen sido posibles sin la persistencia de quienes han formado parte de Tutela Legal. Esta organización se distinguió por insistir en los valores de la verdad, la justicia, y la dignidad de cada persona, valores que fueron relevantes para el pasado y que siguen siendo relevantes para el presente de El Salvador.

 

Desde el año de 1982, cuando se funda oficialmente la Oficina de Tutela Legal del Arzobispado de San Salvador, precedida por la Oficina de Socorro Jurídico, han sido los sectores más excluidos quienes se han beneficiado de su existencia. De hecho, la oficina de Socorro Jurídico surge con el objetivo de brindar ayuda y orientación legal a los más pobres del país[4]. Dicho objetivo continuó y fue eje transversal del trabajo que desempeñara la OTLA en sus 31 años de existencia.

 

Gracias a la mística, entrega y profesionalismo del personal de Tutela Legal, miles de víctimas de violaciones de derechos humanos han confiado no sólo sus testimonios sino sus vidas mismas con la esperanza de que se conozca la verdad y se les garantice sus derechos a obtener justicia y reparación.

 

Si bien en la actualidad no existe un conflicto armado en El Salvador, es lo cierto que dichos objetivos no se han logrado plenamente debido a la existencia de diversos obstáculos, entre ellos la Ley de Amnistía que ha perpetuado la impunidad para los perpetradores de las graves violaciones de derechos humanos.

 

Ahora bien, es de nuestro conocimiento que la Sala de lo Constitucional admitió un recurso de inconstitucionalidad contra dicha legislación, de manera que nos encontramos frente a un momento histórico, en el cual es posible lograr la nulidad de la amnistía y proceder a investigar, identificar y juzgar a los responsables de las graves violaciones de derechos humanos que sufrieron miles de salvadoreños. En este contexto, hoy más que nunca se requiere de la presencia activa y principista de Tutela Legal.

 

Más allá de lo anterior, conocemos que Tutela Legal se encuentra acompañando otros casos que se refieren a violaciones de derechos humanos en el contexto actual, tales como aquellas vinculadas con la garantía de los derechos económicos y sociales.

 

Para CEJIL, la importancia de contar con una organización de derechos humanos que haya sido protagonista en la salvaguarda de los más débiles durante el conflicto armado y que posee todavía la firmeza para señalar las injusticias que genera la impunidad y la desigualdad, sigue vigente.

 

De esta manera resulta preocupante su decisión, particularmente en momentos en que su Santidad, el Papa Francisco se encuentra abogando por una Iglesia más cercana a los pobres y más coherente con los valores de solidaridad y justicia social.

 

En este sentido, el Papa ha señalado lo siguiente:

 

La Iglesia, abogada de la justicia y defensora de los pobres ante intolerables desigualdades sociales y económicas, que claman al cielo, desea ofrecer su colaboración a toda iniciativa que pueda significar un verdadero desarrollo de cada hombre y de todo el hombre[5].

 

A su vez, su Santidad hizo un llamado para trabajar por un mundo más justo y más solidario. Al respecto señaló:

 

Me gustaría hacer un llamamiento a quienes tienen más recursos, a los poderes públicos y a todos los hombres de buena voluntad comprometidos en la justicia social: que no se cansen de trabajar por un mundo más justo y más solidario. Nadie puede permanecer indiferente ante las desigualdades que aún existen en el mundo. Que cada uno, según sus posibilidades y responsabilidades, ofrezca su contribución para poner fin a tantas injusticias sociales[6].

 

Acorde con lo anterior, desde CEJIL respetuosamente le solicitamos reconsiderar su decisión y continuar con el trabajo de Tutela Legal en favor de los más excluidos, así como continuar con el legado que costó la vida a Monseñor Oscar Arnulfo Romero.  A este respecto, recordamos parte de su discurso en la homilía en la que posteriormente fuera asesinado:

 

Que este cuerpo inmolado y esta Sangre Sacrificada por los hombres nos alimente también para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para sí, sino para dar conceptos de justicia y de paz a nuestro pueblo[7].

 

Es la justicia que proclamaba Monseñor en sus homilías la que todavía siguen reclamando miles de víctimas en El Salvador, muchas de ellas acompañadas por Tutela Legal.

 

Finalmente, quisiéramos señalar que la manera en la que se cerraron las actividades no ha permitido dar cuenta de la obligación legal y ética de traspaso de responsabilidades en el litigio de los casos pendientes y del acervo documental en manos de esta oficina.

 

En este sentido, quisiéramos destacar la importancia de proteger la confidencialidad de las víctimas, así como asegurar la devolución de materiales a las personas que representa Tutela Legal, el traslado de responsabilidades a los abogados y abogadas que eventualmente asuman los casos, y cumplir con el deber de resguardar adecuadamente el archivo histórico que se encuentra en custodia de la organización y que contiene miles de testimonios y expedientes relacionados con graves violaciones de derechos humanos, los cuales han sido obtenidos producto de la confianza de las víctimas en la Iglesia Católica. Estas valoraciones deben ser consideradas en relación con el anuncio que se hiciera sobre la creación de un centro de documentación y archivos por parte del arzobispado.

 

Otra alternativa a la creación del centro de documentación es que dicho archivo sea entregado a la oficina de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos. En cualquier supuesto, deben tomarse las medidas pertinentes para asegurar la debida protección de los documentos así como la confidencialidad de la información brindada por las víctimas.

 

Aprovechamos la oportunidad para reiterarle las muestras de nuestra consideración y estima,

 

Viviana Krsticevic

Directora Ejecutiva Directora

CEJIL

 

Marcia Aguiluz Soto

Programa Centro América y México

CEJIL

 


[1] Portal Web El Faro. Arzobispo cierra el socorro jurídico para los pobres creado por monseñor Romero. 30 de septiembre de 2013. Disponible en: http://www.elfaro.net/es/201309/noticias/13493/

[2] Cfr. Corte IDH. Caso Masacres de El Mozote y lugares aledaños Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de octubre de 2012 Serie C No. 252, párr. 19.

[3] Funes, M. Discurso por el XX aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz en El Mozote 16 enero 2012. Disponible en: http://www.presidencia.gob.sv/index.php/novedades/noticias/item/2019-16-enero-2012-/-presidente-funes-xx-aniversario-de-la-firma-de-los-acuerdos-de-paz-en-el-mozote.html?tmpl=component&print=1

[4] Extracto del discurso brindado por Roberto Cuéllar: Un apóstol de los derechos humanos. 31 de marzo de 2005. Disponible en:  http://www.fasic.org/OscarRomeroylosDerechosHumanos.pdf

[5] Discurso del Sumo Pontífice Papa Francisco en fecha 25 de julio de 2013. Río de Janeiro. Brasil. Disponible en: http://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-discurso-del-papa-franc...

[6] Ibídem.

[7] Homilía realizada en la misa del 24 de marzo de 1980 por el Arzobispo de San Salvador Oscar Arnulfo Romero. San Salvador. El Salvador.