Argentina debe cumplir la decisión del Grupo de Trabajo de la ONU en el caso Milagro Sala
Tras analizar el pasado octubre la información recibida a la luz de lo aportado por el Gobierno argentino, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU ha calificado la detención de Milagro Sala como arbitraria y, en consecuencia, solicitó al Estado su inmediata liberación y el otorgamiento de una reparación adecuada.
Publicación: 21.Diciembre.2016
<p>FOTO: Agencia Paco Urondo</p>

Buenos Aires, 21 de diciembre de 2016.- El pasado mes de octubre, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU hizo pública su evaluación acerca de la comunicación recibida por parte de organizaciones de derechos humanos argentinas e internacionales, sobre la privación de libertad de la dirigente de la organización Tupac Amaru, Milagro Sala.

Tras analizar la información recibida a la luz de lo aportado por el Gobierno argentino, el Grupo de Trabajo calificó la detención de Milagro Sala como arbitraria y, en consecuencia, solicitó al Estado su inmediata liberación y el otorgamiento de una reparación adecuada. A casi dos meses de emitida, la dirigente aún permanece presa.

Las actuaciones del Grupo de Trabajo se respaldan en los compromisos plasmados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto de Derechos Civiles y Políticos de la ONU, que vinculan el accionar del Estado argentino.

El cumplimiento de buena fe de las decisiones de los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos expresa el compromiso de los Estados con la protección efectiva de los derechos humanos y con el sistema global de defensa de los derechos fundamentales. Sin una articulación efectiva entre las decisiones internacionales y el cumplimiento a nivel local, la tutela internacional es fútil en desmedro de la defensa de los derechos de las personas. Adicionalmente, el cumplimiento de las decisiones de los órganos de protección de derechos humanos fortalece el establecimiento de un orden internacional para la protección de los derechos y la democracia.

Frente a la decisión del caso de la señora Milagro Sala, el Estado argentino requiere adoptar todas las acciones para cumplir de buena fe con lo dispuesto por el Grupo de Trabajo. Lo contrario, va a contravía de la política de cooperación con las instancias regionales e internacionales de protección de derechos que ha llevado a cabo Argentina desde la vuelta a la democracia. Las obligaciones internacionales de un Estado vinculan no sólo al Poder Ejecutivo sino también a otros poderes estatales como la judicatura.

“La falta de implementación de una decisión de un órgano internacional de derechos humanos nos preocupa profundamente”, explica Viviana Krsticevic, Directora Ejecutiva de la organización regional Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL). “El compromiso de los Estados con la protección internacional de los derechos humanos, se prueba en situaciones como la de la dirigente Milagro Sala, en la cual las decisiones de los órganos internacionales difieren de las interpretaciones, de hecho o de derecho, adelantadas por quienes actúan en defensa del Estado, o cuando éstas decisiones son impopulares. Esperamos que Argentina responda a la brevedad liberando a la dirigente”.