A 38 años de la desaparición de niñas y niños en "la Guinda de Mayo", mantenemos viva la memoria
"Eso fue un calvario. Descansábamos en el día y caminábamos en la noche con los niños/as. Yo cuestionaba a dios por qué no detenía a las tropas" (Testimonio de sobreviviente)
Publicación: 09.Julio.2020
<p>Foto: cortesía de Pro Búsqueda</p>

En estos días, como cada año, recordamos a las víctimas de la “Guinda de Mayo”, el operativo que desplegó el ejército salvadoreño, a finales de mayo y principios de junio de 1982, en la zona nor-oriente del departamento de Chalatenango, con más de 10 mil efectivos movilizados. En esta operación fueron desaparecidas decenas de niñas y niños, entre los que se cuentan las hermanitas Serrano Cruz, caso por el que en 2005 fue condenado el Estado de El Salvador por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).  

Existen tres sentencias internacionales contra el Estado salvadoreño por casos de niñez desaparecida durante el conflicto armado interno, y casi una decena de sentencias constitucionales a nivel nacional. Las reparaciones ordenadas por la Corte IDH aún no se han cumplido totalmente y ésta ha constatado la falta de esfuerzos serios por parte de las autoridades para localizar a las víctimas; investigar y juzgar a los responsables de las desapariciones; y garantizar el acceso a información militar, administrativa y de cualquier índole que permita cesar la incertidumbre de las personas que hace décadas buscan a sus hijos e hijas.

Esta vez la conmemoración de la “Guinda de Mayo” nos encuentra con la crisis sanitaria a causa del COVID-19, que nos privó de ese encuentro fraterno y presencial que veníamos sosteniendo a la orilla del Rio Sumpul en los últimos años, pero no impide que mantengamos viva la memoria y la exigencia de justicia.

Se cumple también un año de gestión del presidente Nayik Bukele y en medio de la pandemia quedó expuesta una vez más la falta de compromiso del Estado con la dignidad y sus obligaciones internacionales, que lejos de garantizar la no repetición de las atrocidades del pasado reciente, hoy propicia la perpetración de nuevas violaciones de los derechos humanos frente a la contingencia actual.

Además de la crisis sanitaria, persisten “otras crisis” como la impunidad de hechos como los ocurridos durante la “Guinda de Mayo”. A 38 años de este trágico operativo militar, las víctimas, familiares y organizaciones que les acompañamos, seguimos exigiendo al Estado salvadoreño que cumpla con las medidas ordenadas por la Corte Interamericana y garantice justicia, verdad y reparación.  

Pro-Búsqueda, ha acompañado y sigue acompañando desde la limitación de la cuarentena a las madres, padres y familiares de niñas y niños desaparecidos en El Salvador, y en cualquier escenario que emerja luego de la crisis hará todos los esfuerzos para continuar con su lucha por la memoria y la verdad. Desde CEJIL reafirmamos nuestro compromiso con las víctimas y familiares de seguir acompañando su lucha hasta lograr la plena reparación.