Defensa jurídica ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos

Litigio en el sistema interamericano CEJIL representa a centenares de personas ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH). De manera gratuita, la organización patrocina y acompaña a estas personas en una búsqueda conjunta por dar a conocer los hechos, alcanzar la justicia y obtener las reparaciones necesarias.

CEJIL se caracteriza por contar con un modelo de litigio cooperativo, es decir, todos los casos que tiene a su cargo son tratados en forma conjunta y paralelamente con cientos de defensores y defensoras de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil. De esta manera, la organización se asegura un contacto con la realidad de aquellas personas cuyos derechos defiende, al mismo tiempo que facilita que sus voces sean escuchadas en el ámbito internacional. CEJIL y las contrapartes reconocen el papel central de las víctimas y trabajan activamente con ellas para definir los objetivos de cada uno de los casos, identificar las reparaciones que se consideran adecuadas y facilitar su participación en las audiencias y durante el proceso de negociación.

Los casos que CEJIL asume, son catalizadores de cambios institucionales para prevenir o erradicar patrones de abuso sistemático de derechos humanos. Hay un foco especial de trabajo con los grupos y sectores más excluidos y perseguidos del continente, como: mujeres, trabajadores y trabajadoras rurales, migrantes y personas refugiadas o desplazadas, niños y niñas, pueblos indígenas, personas privadas de libertad y disidentes políticos; atendiendo especialmente a defensores y defensoras de derechos humanos que sufren amenazas y/o violencia por el trabajo que realizan.

El equipo de trabajo de CEJIL —con experiencia en derecho internacional de los derechos humanos-, estudian uno a uno los casos y desarrollan argumentos jurídicos novedosos al servicio de la defensa de los derechos humanos. La organización también da seguimiento al cumplimiento de las decisiones y sentencias de la CIDH y la Corte IDH, respectivamente.

El trabajo de CEJIL ha logrado el pago de indemnizaciones por parte de los Estados; la reapertura de investigaciones y causas para la superación de la impunidad; disculpas públicas y actos de reconocimiento de responsabilidad; modificación de leyes y prácticas de los Estados; y formulación de nuevas políticas públicas en sintonía con los compromisos internacionales asumidos.