Exigimos justicia para las mujeres de Atenco tras 6 años de violencia, discriminación e impunidad

A 6 años de los hechos el caso de las mujeres de Atenco permanece en la impunidad absoluta.
08-05-12

El 3 y 4 de mayo de 2006 en Texcoco y San Salvador Atenco, Estado de México, 47 mujeres fueron detenidas durante un operativo caracterizado por el uso excesivo e indiscriminado de la fuerza, en el que participaron cientos de policías tanto estatales como federales. Fueron golpeadas, humilladas y abusadas brutalmente, y la mayoría de ellas denunciaron haber sufrido tortura sexual a manos de los policías.

Desde ese entonces, 11 de las mujeres han luchado por la justicia, llevando su caso ante instancias nacionales y ahora ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.  Sin embargo, pese a la gravedad de las violaciones cometidas y la detallada documentación de éstas, su caso permanece en la impunidad absoluta. Es así que 6 años después de los hechos las mujeres de Atenco continúan sufriendo discriminación y violencia institucional, así como falta de acceso a la justicia y a la reparación.

La violencia contra la mujer, de acuerdo con la Convención Belém do Pará, ratificada por México desde 1998, “es una ofensa a la dignidad humana y una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres”. En esa medida destacamos que el uso de la tortura sexual como herramienta de represión en el caso de Atenco no sólo afecta a las mujeres que fueron detenidas y abusadas, sino también a la sociedad mexicana en su conjunto.

Por lo tanto, en el marco del sexto aniversario de los hechos, manifestamos nuestro apoyo a las mujeres de Atenco y exigimos que el Estado mexicano cumpla con las obligaciones que los tratados internacionales, la Constitución y la legislación vigente le imponen; concretamente, investigar debidamente la tortura sexual infringida a las mujeres de Atenco, sancionar adecuadamente a los responsables y reparar los daños.

Mientras permanezcan la violencia contra la mujer y la impunidad, como sucede en el caso de las mujeres de Atenco, no será posible afirmar que México es un verdadero Estado democrático de derecho.