Acerca de CEJIL
MISIÓN, VISIÓN Y OBJETIVOS PRIORITARIOS
La misión institucional de CEJIL es contribuir al goce de los derechos humanos en los Estados del continente americano mediante un uso eficaz de las herramientas del Sistema Interamericano y del Derecho internacional de los derechos humanos.
CEJIL aspira a que su trabajo contribuya a hacer realidad el ideal de un continente americano de personas libres, exentas del temor y la miseria; tal como se establece en la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Preámbulo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
En consonancia con esto, CEJIL se ha fijado como objetivos prioritarios:
- Atender las graves violaciones de derechos humanos cometidas por agentes estatales o bajo su tolerancia, en el presente o en el pasado reciente;
- Contribuir a disminuir la brecha de desigualdad y exclusión que impera en la región, para garantizar el derecho a la igualdad y el respeto por la dignidad de las personas;
- Contribuir al fortalecimiento de las democracias, en particular del Estado de Derecho y de las instituciones democráticas de control, especialmente en las figuras de los sistemas de administración de justicia, la sociedad civil y otros actores sociales claves;
- Incrementar la eficacia de las decisiones del Sistema Interamericano y favorecer el acceso igualitario de todas las personas a los mecanismos de protección.
A los efectos del cumplimiento de los mismos, desde hace casi dos décadas CEJIL desarrolla una estrategia de intervención creativa que la distingue como una organización líder en la defensa y promoción de los derechos humanos en el continente americano.
HISTORIA
A principios de los años 90 el Sistema Interamericano de Promocion y Proteccion de Derechos Humanos (SI) empezaba a constituirse como un importante foro para la defensa de los derechos humanos en la región. La jurisprudencia en la materia estaba en evolución. El surgimiento de este nuevo sistema normativo representaba todo un desafío para las organizaciones defensoras de derechos humanos en el continente.
Preocupados por esta situación, en 1991 un grupo de destacados defensoras y defensores de derechos humanos de la región se reunió en Caracas (Venezuela) con el fin de fundar una organización regional que procurara justicia, la libertad y una vida digna para los habitantes del continente, centrando sus esfuerzos en el uso del Derecho internacional de los derechos humanos y los órganos de protección del Sistema Interamericano. Así nacía el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL, por sus siglas en inglés).
En sus comienzos, CEJIL trabajó principalmente en la defensa de derechos civiles y políticos, litigando la mayor parte de sus casos sobre el derecho a la vida, a la integridad física, al debido proceso o a la libertad de expresión. Después se hizo eco de nuevas necesidades y amplió el abanico de temas tratados, dedicando mayor atención a los derechos económicos, sociales y culturales y a derechos de grupos o colectivos en situación de vulnerabilidad (como pueblos indígenas, mujeres, niños y niñas, defensores y defenoras de derechos humanos, entre otros).
CEJIL aprovechó la transición democrática, el fin de las guerras civiles en Centroamérica y los espacios de buena voluntad en varios países para negociar soluciones amistosas en algunos casos que se tradujeron en avances sustantivos a favor de la vigencia de los derechos humanos. Asimismo, se encargó de monitorear la implementación de las decisiones de la Comisión y la Corte IDH, a fin de asegurar que las víctimas fueran debidamente compensadas, que se hiciera justicia y que se concretaran las promesas de cambios estructurales.







