Violencia de género

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México demuestra falta de voluntad para cumplir sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Casos de Valentina Rosendo e Inés Fernández siguen en el fuero militar
  • A cuatro meses de la emisión de los fallos, las investigaciones continúan en el fuero militar

  • México cancela y pospone indefinidamente la instalación de las mesas de trabajo para el cumplimiento de las sentencias

  • Ante el incumplimiento, organizaciones anuncian campaña para exigir justicia y difunden carta firmada por mujeres galardonas con el premio Nobel
Jue, 10/02/2011


México, D. F. a 10 de febrero de 2011.- En conferencia de prensa realizada en las instalaciones del Centro ProDH, la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM), JASS,  Servicios y Asesorías para la Paz, Association for Women's Rights in Development (AWID), el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan  y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIl) denunciaron la nula voluntad del Estado mexicano para cumplir con las sentencias dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en los casos de Valentina Rosendo Cantú e Inés Fernández Ortega.
 
En los dos fallos, puntualizaron, el Tribunal Interamericano determinó la responsabilidad internacional de México por la violación sexual de ambas mujeres indígenas Me’phaa, cometida por soldados del Ejército mexicano en el  2002. La Corte estableció también,   que dichas violaciones constituyeron actos de tortura y que las investigaciones, al ser conducidas en el fuero militar, estuvieron viciadas por la falta de imparcialidad del ministerio público castrense. En tal virtud, manifestaron, dicho Tribunal ordenó al Estado que investigue las violaciones en el fuero civil, que reconozca públicamente su responsabilidad, y que adopte medidas para que hechos tan graves no vuelvan a repetirse.
 
No obstante, las organizaciones señalaron que habiendo transcurrido más de cuatro meses desde que las sentencias fueron dictadas, México no ha mostrado con hechos concretos que pretenda cumplir  las sentencias, como es su obligación. La coordinación del cumplimiento de las sentencias a cargo del Subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, Felipe de Jesús Zamora, y de la Unidad de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) no muestra ningún avance.
 
Así, destacaron que las investigaciones permanecen en el fuero militar aún cuando la Corte IDH señaló expresamente que se trata de una instancia incompetente para investigar violaciones a los derechos humanos y, señaladamente, la violación sexual de una civil cometida por elementos castrenses. La remisión de los expedientes al fuero civil, siendo una medida elemental de cumplimiento inmediato, no se ha materializado, lo que muestra la creciente debilidad de las autoridades civiles frente a sus pares militares.
 
Por otro lado,  las organizaciones denunciaron que la instalación formal de las mesas de trabajo para el cumplimiento de los fallos ha sido pospuesta desde noviembre del año pasado. La más reciente cancelación se dio el pasado 8 de febrero, cuando SEGOB canceló de última hora el acto solemne de instalación de las mesas, al no poder garantizar la presencia de los representantes de las instituciones involucradas en el cumplimiento. Dicha cancelación, expresaron, es muestra tanto del desdén frente al proceso de cumplimiento como de incapacidad operativa por parte de la autoridad responsable de coordinar los trabajos encaminados al cumplimiento de las sentencias. En ese sentido, destacaron que lo más preocupante de la cancelación es que denota una total falta de respeto a las víctimas, quienes por más de ocho años no han cejado en su búsqueda de justicia a pesar de los riesgos que implica.
Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú no participaron en la conferencia de prensa, ya que la falta de avances en el cumplimiento de las sentencias perpetúa la situación de peligro  que ambas enfrentan. En reconocimiento de la gravedad de este riesgo,  la Corte Interamericana ha concedido medidas provisionales de protección a  favor de ambas mujeres, sus familias y sus organizaciones.
 
Frente a este escenario, recordando el rezago considerable que arrastra México en  cuanto al acatamiento de las sentencias provenientes de la Corte IDH, las organizaciones anunciaron nuevas acciones para exigir que el Estado mexicano cumpla las sentencias dictadas en los casos de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú. Para iniciar dicha campaña, dieron a conocer la publicación de una carta suscrita por un grupo de mujeres galardonadas con el Premio Nóbel, reconocidas mundialmente por su compromiso con los derechos de las mujeres, entre las que se encuentran Jody Williams, Mairead Maguire, Wangari Maathai, Rigoberta Menchu Tum y Betty Williams
 
La carta suscrita por otras personalidades como Marta Lamas, Ofelia Medina, Begoña Lecumberri, Julieta Egurrola, Las Reinas Chulas (Ana Francis Mor, Marisol Gasé, Cecilia Sotres, Nora Huerta), Raúl Vera, Adolfo Gilly, Luis Villoro, Bruno Bichir, Daniel Giménez Cacho, Miguel Ángel Granados Chapa, Los de Abajo, Vanessa Bauche, Rosario Ibarra de Piedra, Ricardo Rocha, Carlos Fazio, Gilberto López y Rivas, Gral. Francisco Gallardo, Giovana Caváosla, Zacarías Teresa, Cecilia Pérez y Francesca Guillén exige al Gobierno Federal el pronto cumplimiento de las sentencias emitidas por la Corte IDH y transmite  la preocupación por la permanencia en el fuero militar de las investigaciones y por la postergación de la instalación de las mesas de trabajo.
 
La carta pública, además de implicar un firme posicionamiento de solidaridad para Inés y Valentina por parte de activistas de 80 organizaciones provenientes de América Latina, Asia y Europa, muestra que el cumplimiento de las sentencias dictadas por la Corte IDH en ambos casos es objeto de atención internacional.
 
Finalmente, las organizaciones convocantes reiteraron que el cumplimiento de las sentencias dictadas en los casos de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, además de permitir que ambas mujeres Me’phaa accedan finalmente a la justicia, permitirá atender algunos de los puntos nodales de la agenda de derechos humanos en México como la violencia contra las mujeres indígenas, la ausencia de controles civiles sobre las fuerzas armadas y el incremento de los riesgos que se ciernen sobre las víctimas y organizaciones que denuncian los abusos de poder. En ese sentido, denunciaron que continuarán buscando por todos los medios el acatamiento de los fallos.
 
 
 
 
 
 
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El Estado mexicano es responsable de las torturas y violaciones sexuales de Inés Fernandez Ortega y de Valentina Rosendo Cantú

Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Valentina Rosendo e Inés Fernández Tlapa de Comonfort, a 1  de octubre de 2010 - La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) notificó esta tarde las dos sentencias en las que condena al Estado mexicano por las violaciones sexuales que las indígenas me´phaa Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú sufrieron en 2002. En ella señala que el Estado debe reparar los daños íntegramente, garantizar la seguridad futura de Inés y Valentina, castigar a los responsables en la justicia civil y adecuar la legislación y práctica interna en torno a los tratados internacionales para que lo sucedido a Inés y Valentina no vuelva a suceder.

Vie, 08/10/2010

 

 

La sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) reconoce públicamente la palabra de las mujeres me´phaa que buscaron justicia por más de 8 años.
El Estado mexicano deberá reparar íntegramente y con prontitud los daños ocasionados e investigar y castigar a los responsables en la justicia civil.
Los fallos responsabilizan al Estado de que las sentencias no detonen nuevas represalias.

 

 

 

Inés Fernández Ortega (izquierda) y Valentina Rosendo Cantú (derecha)
(Fuente: Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”)

 

Tlapa de Comonfort, a 1  de octubre de 2010 - La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) notificó esta tarde las dos sentencias en las que condena al Estado mexicano por las violaciones sexuales que las indígenas me´phaa Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú sufrieron en 2002. En ella señala que el Estado debe reparar los daños íntegramente, garantizar la seguridad futura de Inés y Valentina, castigar a los responsables en la justicia civil y adecuar la legislación y práctica interna en torno a los tratados internacionales para que lo sucedido a Inés y Valentina no vuelva a suceder.

Las sentencias que hoy se notificaron son primordialmente un reconocimiento a la búsqueda de justicia de las mujeres indígenas me´phaa Inés Fernández y Valentina Rosendo. Las sentencias reconocen como hecho incontrovertible que Inés y Valentina fueron violadas sexualmente y torturadas por soldados del Ejército mexicano Estado mexicano en las comunidades de Barranca Bejuco y Barranca Tecuani, ubicadas en el municipio de Ayutla de Los Libres, en la Costa-Montaña de Guerrero y que el Estado mexicano les negó la justicia. Cabe recordar que la posición del Estado en el litigio de estos casos había sido la de negar la violencia sufrida por las víctimas y, con ello, poner en entredicho la veracidad de su testimonio.

Ambas sentencias establecen que, al no procurar justicia en ambos casos y garantizar la impunidad de los responsables –que actualmente están siendo investigados por el fuero militar- el Estado es directamente responsable  de haber violado el derecho a una vida libre de violencia; a no ser torturada; a la integridad personal de los familiares de Ias víctimas; a la protección de la dignidad y la vida privada; a las garantías judiciales y a la protección judicial. También ha incumplido con la obligación de adecuar la ley interna con los tratados internacionales. De acuerdo con la Convención Americana sobre Derechos Humanos, las sentencias son definitivas y no pueden ser impugnadas por el Estado.

Las sentencias señalan que el Estado debe reparar el daño integralmente, involucrando a los tres niveles de gobierno y a los tres poderes, de tal forma que la voz de las víctimas sea escuchada. Fundamentalmente, las medidas ordenadas por la Corte se relacionan con: la investigación eficaz de las violaciones sexuales y el procesamiento de los militares responsables en la justicia civil, en condiciones de seguridad para las víctimas;  realización de procedimientos disciplinarios para los funcionarios que, con su negligencia, obstaculizaron el avance de las investigaciones; la reparación material del daño; y, la garantía de que  hechos similares no vuelvan a suceder a otras mujeres, mediante la provisión de servicios médicos adecuados para mujeres víctimas de violencia sexual; la continuación en la estandarización de un protocolo de actuación respecto de la atención e investigación de violaciones sexuales; y la capacitación de funcionarios.

La Corte también ha fijado como medidas de satisfacción para las víctimas la publicación de las partes pertinentes de la sentencia (en español y me’phaa), el reconocimiento público de responsabilidad llevado a cabo por las más altas autoridades federales y estatales y la provisión de una atención médica y psicológica a ellas y a sus familiares. Dadas las situaciones particulares de los casos, la Corte ha establecido que es necesario el consentimiento expreso de las víctimas en la publicidad de algunas de estas medidas.

De igual manera, la Corte reconoce la importancia del rol que Inés y Valentina jugaban en su comunidad y la afetación a la misma a partir de los hechos. Por ello, ha ordenado el establecimiento de un centro comunitario para la mujer, en el que se desarrollen actividades  de promoción de los derechos humanos y derechos de la mujer en ese ámbito.

Los casos de Inés y Valentina son paradigmáticos pues tocan puntos nodales sobre la situación actual de los derechos humanos en México: los abusos ocasionados por la militarización de la vida pública; la falta de acceso a la justicia para las mujeres y los obstáculos y amenazas que enfrentan las y los defensores de los derechos de los pueblos indígenas. En las condiciones más adversas y a pesar de las amenazas que han sufrido, Inés y Valentina perseveraron en denuncia por lo ocurrido durante ocho años.

Entre las medidas, cuya adopción contribuirá a que ninguna mujer vuelva a experimentar lo vivido por Inés y Valentina, la CoIDH reiteró la orden de reformar al sistema de justicia militar para acotar el fuero; el fortalecimiento de las capacidades de las instancias de atención integral de la violencia de género en Guerrero y el reforzamiento de los servicios médicos para mujeres víctimas.

Para las víctimas es prioritario que el cumplimiento de estas medidas no les genere nuevos riesgos. Estos temores se fundan en que las sentencias, además de fincar responsabilidad al Estado, ordenan una investigación que deberá traducirse en la captura, procesamiento y sanción de los militares responsables. Frente a este escenario, demandamos que el Estado asuma la responsabilidad de asegurar que Inés y Valentina puedan reconstruir su proyecto de vida y puedan vivir con tranquilidad.

El Estado mexicano está obligado a cumplir íntegramente las sentencias. En este sentido, preocupa que en casos similares (casos Rosendo Radilla y Campo Algodonero) esta obligación ha sido ignorada. Ello es  aún más importante en tanto que los casos denunciados evidencian una exclusión histórica en el estado de Guerrero,  así como problemáticas estructurales de violencia contra las mujeres y, sobre todo, la insistencia en el juzgamiento de delitos relacionados con violaciones de derechos humanos por la jurisdicción militar.

Por tanto, demandamos que en lo inmediato se implementen acciones concretas que muestren que las resoluciones se cumplirán con seriedad. Sólo una respuesta eficaz y responsable evidenciará el compromiso del Estado de que estos hechos no se repitan y, sobre todo, estará a la altura de la prolongada y tortuosa búsqueda de justicia de Inés y Valentina y paliará, en la medida en ello sea posible, el inmenso daño que el Estado mexicano les causó.

 

Antecedentes sobre los casos

 

El 16 de febrero del 2002, Valentina, de 17 años de edad, fue abordada por ocho soldados del 41 Batallón de Infantería mientras se encontraba lavando en un arroyo  Barranca Bejuco. Los soldados le preguntaron por el paradero de hombres “encapuchados”. Cuando respondió que no conocía a ninguno, le apuntaron con sus armas y la amenazaron. Un soldado golpeó a Valentina; otro le jaló el pelo mientras la seguía interrogando. Finalmente, ante la mirada del resto de los soldados, dos de ellos la violaron sexualmente.

Veintinueve días después, el 22 de marzo de 2002, Inés Fernández Ortega, de 25 años de edad, también fue atacada cuando se encontraba en su cocina mientras sus cuatros hijos e hijas jugaban en el cuarto contiguo. Once militares se presentaron en su casa, ubicada en Barranca Tecuani. Tres de ellos entraron a la cocina mientras apuntaban a Inés con sus armas y la interrogaban sobre su marido, integrante de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM). La obligaron a tirarse al suelo y un militar se puso encima de ella violándola sexualmente.

Rompiendo el silencio y con el apoyo de la OPIM, Inés y Valentina denunciaron lo ocurrido. Para informar sobre lo ocurrido al Ministerio Público del fuero común caminaron más de ocho horas. Pero lejos de encontrar justicia, sus casos fueron turnados al fuero militar. A pesar de que ambas presentaron amparos solicitando a las autoridades militares que declinen la competencia de su caso, este les fue negado. En el caso de Inés, además, el Ministerio Público perdió negligentemente pruebas fundamentales.

Inés y Valentina determinaron acudir al Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Después de 4 años de análisis de sus casos, el 12 de octubre de 2007, fueron escuchadas en una Audiencia pública. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un informe que nunca fue acatado por el Estado mexicano. Por eso, los casos fueron turnados a la CoIDH. Durante este tiempo, Inés y Valentina, así como sus familiares, comunidades y abogados fueron amenazadas reiteradamente para que desistieran de su demanda. Particularmente, la OPIM fue agredida con ese fin y dos de sus dirigentes, Obtilia Eugenio Manuel Y Cuahutemoc Ramírez Rodríguez, tuvieron que dejar el estado; otros cinco integrantes fueron encarcelados injustamente; y Lorenzo Fernández Ortega, integrante de la organización y hermano de Inés, fue asesinado. La CoIDH reconoció esta situación de peligro y emitió medidas provisionales para Inés Fernández y un total de 107 defensores de derechos humanos en Guerrero el 9 de abril de 2009. En febrero de 2010 también las emitió para Valentina y su hija. A pesar de encontrarse en riesgo su vida, el 15 de abril de este 2010, Inés Fernández Ortega sentó en el banquillo de los acusados al Estado mexicano. El 28 de mayo lo hizo Valentina Rosendo.

Las sentencias notificadas el día de hoy reconocen su búsqueda de justicia responsabilizando al Estado de las violaciones cometidas en su contra. Se trata de la cuarta y quinta sentencia dictada contra el Estado Mexicano por la CoIDH. Las anteriores permanecen con un saldo de incumplimiento grave. Por ello,  el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), la Organización del Pueblo Indígena Me´phaa (OPIM) y el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, exigimos que la sentencia sea cumplida en todos sus extremos.

 

Para mayor información comunicarse con:

Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) – TE_ (506) 2280 7473

Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan” – TE : (52) 757 476 12 20

 

 

Lea aquí el artículo de opinión de Alejandra Nuño, Directora del Programa para Centroamérica y México de CEJIL, publicado en el Universal (México) el 9 de octubre de 2010.

Escuche aquí la entrevista audio de Alejandra Nuño, Directora del Programa para Centroamérica y México de CEJIL, emitida por el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) (México) el 4 de octubre de 2010.

Lea aquí el artículo de Gloria Leticia Díaz publicado en la revista Proceso (México) el 3 de octubre de 2010 acerca de los dos casos y de la sentencia en contra de México.

 

Resolución Medidas Provisionales "Beatriz", El Salvador, Corte Interamericana de Derechos Humanos 30 de mayo de 2013

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Resolución Medidas Provisionales "Beatriz", El Salvador, Corte Interamericana de Derechos Humanos 30 de mayo de 2013.

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Corte Interamericana de Derechos Humanos requiere a Estado salvadoreño salvar la vida de “Beatriz”

Por votación unánime, el Tribunal Interamericano reconoce que su salud, integridad personal tanto física como mental, y vida, se encuentran en una situación de extrema gravedad y urgencia de sufrir un daño irreparable.

En una decisión histórica, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), máximo tribunal en materia de derechos humanos del continente americano, requirió hoy al Estado salvadoreño tomar todas las medidas médicas necesarias para asegurar, de manera urgente, la debida protección de los derechos a la vida e integridad personal de Beatriz, lo que significa interrumpir su embarazo de acuerdo a lo recomendado por los médicos tratantes.

Beatriz, una joven salvadoreña de 22 años, quien padece de Lupus Eritematoso Sistémico agravado con nefropatía lúpica y artritis reumatoidea, es madre de un niño de 14 meses y actualmente se encuentra en la semana 26 de un embarazo de un feto anencefálico, es decir, sin cerebro, una anomalía mayor incompatible con la vida extrauterina.

Lea la resolución completa de la Corte IDH.

Jue, 30/05/2013

Por votación unánime, el Tribunal Interamericano reconoce que su salud, integridad personal tanto física como mental, y vida, se encuentran en una situación de extrema gravedad y urgencia de sufrir un daño irreparable.

En una decisión histórica, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), máximo tribunal en materia de derechos humanos del continente americano, requirió hoy al Estado salvadoreño tomar todas las medidas médicas necesarias para asegurar, de manera urgente, la debida protección de los derechos a la vida e integridad personal de Beatriz, lo que significa interrumpir su embarazo de acuerdo a lo recomendado por los médicos tratantes.Beatriz-CCAmnistíaMéxico

Beatriz, una joven salvadoreña de 22 años, quien padece de Lupus Eritematoso Sistémico agravado con nefropatía lúpica y artritis reumatoidea, es madre de un niño de 14 meses y actualmente se encuentra en la semana 26 de un embarazo de un feto anencefálico, es decir, sin cerebro, una anomalía mayor incompatible con la vida extrauterina.

El pasado 29 de abril de 2013, luego de una solicitud de la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local de El Salvador, la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico de El Salvador, y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) adoptó medidas cautelares a favor de Beatriz y requirió al Estado de El Salvador “implementar el tratamiento recomendado por el Comité Médico del Hospital Nacional Especializado de Maternidad “Dr. Raúl Arguello Escalón”, con el objetivo de salvaguardar la vida, integridad personal y salud de Beatriz. Sin embargo, el Estado no acató la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y por ello, la CIDH solicitó la intervención de la Corte Interamericana.

En su resolución, la Corte Interamericana consideró que la situación de Beatriz es de extrema gravedad y urgencia y que existe un riesgo de que ocurra un daño irreparable de sus derechos a la vida y a la integridad no sólo física sino también mental.

“La resolución dictada por la Corte IDH es un hito histórico en la protección de los derechos de las mujeres en el continente. Mediante su decisión, la Corte IDH establece la urgencia de aplicar las medidas necesarias para proteger de manera inmediata a las mujeres que enfrentan problemas graves de salud y que requieren de un aborto terapéutico” señaló Marcia Aguiluz, Directora del Programa para Centroamérica y México de CEJIL.

La resolución de la Corte IDH toma en cuenta la sentencia emitida el día de ayer por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia salvadoreña, en la cual se rechazó el recurso de amparo interpuesto por las y los abogados de Beatriz, con el fin de que se permitiera que los médicos del Hospital interrumpieran el embarazo.

No obstante, la Corte Interamericana señaló que en el marco de dicha decisión, el Estado salvadoreño está obligado a “garantizar que el equipo médico tratante tenga la protección que corresponda para ejercer plenamente su función de acuerdo a las decisiones que, basadas en la ciencia médica, dicho equipo médico adopte”.

“Esperamos que el Estado salvadoreño de inmediato cumpla con esta resolución de la Corte Interamericana y proceda a interrumpir el embarazo de Beatriz, de manera que ella pueda continuar con su vida en forma plena y segura”, señaló Morena Herrera de la Colectiva Feminista.

Ante situaciones de extrema gravedad y urgencia, la Corte IDH puede tomar las medidas provisionales que considere pertinentes, aunque no haya un caso presentado ante el Tribunal. Las resoluciones de la Corte IDH son de cumplimiento obligatorio para todas y cada una de las autoridades de El Salvador, como Estado Miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA), que firmó y ratificó la Convención Americana sobre Derechos Humanos y aceptó la competencia de la Corte IDH.

Lea la resolución completa de la Corte IDH.

Más información

Marcia Aguiluz

CEJIL

maguiluz@cejil.org

+506 2280-7473

Fotografía CC Amnistía México

Solicitan a CIDH dictar medidas cautelares para preservar la vida

Riesgo de muerte para mujer salvadoreña

El Salvador es uno de los cinco países de América Latina donde el aborto terapeútico para proteger la vida de la madre es ilegal.

La Colectiva Feminista para el Desarrollo Local de El Salvador, la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico de El Salvador; y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), solicitaron este jueves a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la adopción inmediata de medidas de protección para evitar daños irreparables a la vida, integridad personal y salud de Beatriz.

Vie, 19/04/2013

El Salvador es uno de los cinco países de América Latina donde el aborto terapeútico para proteger la vida de la madre es ilegal.

San Salvador, El Salvador y San José, Costa Rica, 19 de abril de 2013- La Colectiva Feminista para el Desarrollo Local de El Salvador, la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico de El Salvador; y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), solicitaron este jueves a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la adopción inmediata de medidas de protección para evitar daños irreparables a la vida, integridad personal y salud de Beatriz. AudienciaElSalvadorCIDH

Beatriz, una mujer de 22 años que sufre una enfermedad conocida como Lupus Eritematosos Discoidea agravado con nefritis lúpica, actualmente se encuentra en la semana 19 de un embarazo que podría ocasionarle la muerte debido a su delicado estado de salud.

Además, de acuerdo con tres ultrasonografías recientes, el feto es anencefálico, es decir, no posee un cerebro. Esta malformación es incompatible con la vida extrauterina, por lo que incluso en caso de que su embarazo llegara a término, el feto no podría sobrevivir fuera del útero.

“Urgimos a las autoridades salvadoreñas y a la Comisión Interamericana a tomar cartas en el asunto, ya que conforme avanza el tiempo, se incrementa el riesgo de muerte para Beatriz, quien no está en condiciones físicas para dar a luz”, sostuvieron las y los representantes de las organizaciones.

En efecto, los especialistas del Comité Médico del Hospital Nacional Especializado de Maternidad “Dr. Raúl Arguello Escolán” de San Salvador concluyeron que se debe proceder con “la finalización de la gestación”, considerando el pronóstico de la vida del feto, el agravamiento de la enfermedad que padece Beatriz y las complicaciones que podrían presentarse si no se realiza el procedimiento antes de la semana 20 de gestación, entre ellas: hemorragia obstétrica grave, empeoramiento de falla renal e incluso la muerte.

A pesar del criterio médico, la terminación del embarazo no se ha podido realizar debido a que en El Salvador el aborto está totalmente prohibido por ley. Para las mujeres que llegan a encontrarse en estas circunstancias, el país centroamericano contempla penas que van de los dos a los ocho años de prisión. En muchas ocasiones, la tipificación del delito se modifica por la de homicidio agravado, por lo que las penas aumentan hasta los treinta o cincuenta años de prisión. En 2011, al menos se conocen los casos de 129 mujeres procesadas y 24 condenadas, por estos delitos en El Salvador.

También, para los profesionales médicos que realicen cualquier procedimiento de esta naturaleza, se imponen penas de entre seis y doce años de prisión, así como una inhabilitación para el ejercicio de la profesión por el mismo periodo de tiempo.

Sobre este tema, varias instancias internacionales han expresado suma preocupación. El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas (CEDAW), en situaciones similares, ha manifestado que la existencia de leyes que prohíben y penalizan toda forma de aborto tiene como consecuencia afectaciones a la salud de la mujer, da lugar al aumento en las cifras de mortalidad materna y ocasiona mayor sufrimiento cuando las mujeres son encarceladas por violar estas normas1. En este sentido, ha llamado a la revisión de legislación, a efecto de permitir el aborto por razones terapéuticas u otras relacionadas con la salud, física o mental, de la mujer2.

Otros países de América Latina como Chile, República Dominicana, Honduras y Nicaragua también prohíben el aborto en todas sus formas.

Las organizaciones solicitantes de las medidas de protección, hicieron un llamado a las autoridades competentes en El Salvador para que se realicen, en forma inmediata, los procedimientos médicos necesarios para salvaguardar la vida de Beatriz, y se abstengan de proceder penalmente en su contra. Adicionalmente, exhortaron al Estado para que revise la legislación en torno al aborto, con el fin de cumplir con las recomendaciones ya formuladas por diversas instancias internacionales de derechos humanos.

Foto CC CIDH, Audiencia sobre "Derechos humanos de las mujeres y las niñas en El Salvador" de marzo 2013, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Más información

Sergio Pacheco S.

Comunicador

CEJIL Mesoamérica

+506 2280 7473

skype: sergiopachecosalazar

1 CEDAW. Doc. ONU CEDAW/C/CHI/4. Examen de los informes presentados por los Estados Partes con arreglo al artículo 18 de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. Cuarto informe periódico de los Estados Parte. Chile. 17 de mayo de 2004. Párr. 282. Disponible en: http://daccess-ods.un.org/access.nsf/Get?Open&DS=CEDAW/C/CHI/4&Lang=S.

2 Ibíd.

Organizaciones sociales solicitan un alto a la violencia contra las niñas y mujeres en Nicaragua

Ante la CIDH

Washington D.C. y Managua, 13 de marzo de 2012.- Tres organizaciones no gubernamentales expusieron ayer martes, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el desamparo del Estado nicaragüense para con niñas, adolescentes y mujeres víctimas de violencia y agresiones sexuales.

Mié, 13/03/2013

Washington D.C. y Managua, 13 de marzo de 2012.- Tres organizaciones no gubernamentales expusieron ayer martes, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el desamparo del Estado nicaragüense para con niñas, adolescentes y mujeres víctimas de violencia y agresiones sexuales.Audiencia Mujeres y Niñas en la CIDH

El abogado del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), Luis Carlos Buob, sostuvo durante la cita, que la violencia que viven las niñas, adolescentes y mujeres de Nicaragua es alarmante, según los datos oficiales publicados por la Policía Nacional y el Instituto de Medicina Legal.

“A pesar del marco jurídico nicaragüense las mujeres no encuentran respuesta a las denuncias. Las autoridades no han actuado con celeridad para identificar, investigar, procesar y juzgar a los responsables”, sostuvo Buob.

La representante del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM) de Nicaragua, Azahálea Solís, expuso las alarmantes cifras de violaciones del año 2012, que reportaron 5 mil 371 peritajes de violencia sexual, de los cuales 4 mil 532 corresponden a niñas y adolescentes menores de 17 años. Ello ha significado un aumento del 5% de casos de violencia sexual reportados por el Instituto de Medicina Legal.

Solís, denunció que en el caso del feminicidio de las 85 mujeres asesinadas en 2012, solo 24 homicidas están presos y apenas 4 han sido condenados, mientras el resto no se han resuelto.

Por su parte, la Directora de IPAS Centroamérica, Martha María Blandón, entregó a la CIDH un informe detallado de los casos de agresiones sexuales y la impunidad en que se han desarrollado en el país centroamericano.

Las tres organizaciones reiteraron su solicitud a la CIDH para que realice una visita conjunta al país en la que participen la Relatora para Nicaragua y las Relatoras de la Mujer y la Niñez. Dado que este pedido se ha realizado reiteradamente en los últimos años y sin éxito, se instó a que la CIDH pida al Estado de Nicaragua una respuesta a esta petición y le otorgue un plazo para su envío.

Por su parte, los representantes de Nicaragua dijeron en la audiencia que el país goza del marco jurídico adecuado, así como programas y proyectos sociales que favorecen a las niñas y a las mujeres. También mencionaron que la prohibición completa del aborto (en cualquiera de sus modalidades) fue por decisión soberana de los diputados que adoptaron la reforma legal.

Al respecto, en Managua, Mayte Ochoa de IPAS Centroamérica, dijo en contraste que son las organizaciones de mujeres las que están dando atención en los albergues a las niñas y mujeres agredidas, un rol que le corresponde al Estado y que no brinda de manera adecuada.

También en Managua, Juanita Jiménez, del MAM, invitó al Estado nicaragüense a abrir espacios de diálogo, tal como lo sugirió la Comisionada de la CIDH, Rosa María Ortiz, y lamentó que los representantes del Estado en la audiencia no dieran respuestas concretas a las demandas de las mujeres.

Las integrantes de la CIDH reiteraron su enorme preocupación por la subsitstencia de esta problemática y la inaceptable tasa de casos de violencia sexual contra las mujeres y, particularmente, de niñas. Por ello, urgieron al Estado a fortalecer e implementar medidas más proactivas para investigar oficiosamente y sancionar a los responsables.

Contactos en Washington

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Texto por Nelson Rodríguez, Consultor Comunicación CEJIL en Nicaragua

Edición por Sergio Pacheco S, Comunicación Mesoamérica CEJIL

CEJIL convoca evento sobre derechos de personas transgénero, transexuales y travestis

San José, 3 de diciembre de 2012- Defensores de derechos humanos de las comunidades LGBT de diversos países del continente americano se dan cita este 3 y 4 de diciembre en la capital costarricense San José para analizar la situación sobre crímenes de odio por orientación sexual o identidad de género en América Latina.

Ver programa completo.

 

Lun, 03/12/2012

San José, Costa Rica- 3 de diciembre de 2012 - Defensores de derechos humanos de las comunidades LGBT de diversos países del continente americano se dan cita este 3 y 4 de diciembre en la capital costarricense San José para analizar la situación sobre crímenes de odio por orientación sexual o identidad de género en América Latina.
 
La actividad es organizada por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) con el fin de facilitar un análisis sobre cómo investigar adecuadamente estos crímenes y generar una reflexión sobre las acciones que deben implementar los Estados para garantizar, entre otros, los derechos a la vida, la integridad, libertad personal y a la justicia de las poblaciones trans.
 
De acuerdo con lo que, en los últimos años, el programa de CEJIL para Centroamérica y México ha podido documentar, estamos frente a una aguda y creciente violencia contra las personas que integran las comunidades de lesbianas, gays, bisexuales y en especial trans, por lo cual es urgente establecer y desarrollar mecanismos que eliminen cualquier situación de impunidad.
 
No obstante, para CEJIL es evidente la ausencia de recursos judiciales eficaces y la falta de debida diligencia de las autoridades para investigar los hechos, sancionar a los responsables de estas conductas lesivas, y así lograr otorgar una debida reparación a las víctimas. La desprotección de las víctimas facilita la repetición de hechos similares.
 
La actividad sobre personas trans está auspiciada por HIVOS y  tiene lugar en el tercer piso del Hotel Holiday Inn San José- Aurola, en el centro de San José.
 
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