Honduras

Pronunciamiento sobre el Acuerdo de Cartagena de Indias y la posible reincorporación del Estado de Honduras a la OEA

Firman 20 organizaciones incluyendo CEJIL

Ante la firma del Acuerdo para la Reconciliación Nacional y la Consolidación del Sistema Democrático en la República de Honduras (en adelante Acuerdo de Cartagena de Indias o Acuerdo), las organizaciones de derechos humanos firmantes reconocemos que el mismo constituye un paso significativo que facilita el regreso del ex Presidente Manuel Zelaya Rosales y sus colaboradores a Honduras, sienta las bases para la restitución de sus derechos políticos y constituye un paso significativo hacia una posible salida a la crisis política hondureña. No obstante, observamos con preocupación la omisión de los siguientes temas mínimos e indispensables cuya ausencia compromete la restitución del Estado de Derecho y la superación de las consecuencias más agudas del golpe de Estado en dicho país, por lo que rechazamos el reingreso incondicional de Honduras a la Organización de los Estados Americanos (OEA) si el mismo se basa únicamente en este Acuerdo.

Lun, 30/05/2011

Ante la firma del Acuerdo para la Reconciliación Nacional y la Consolidación del Sistema Democrático en la República de Honduras (en adelante Acuerdo de Cartagena de Indias o Acuerdo), las organizaciones de derechos humanos firmantes reconocemos que el mismo constituye un paso significativo que facilita el regreso del ex Presidente Manuel Zelaya Rosales y sus colaboradores a Honduras, sienta las bases para la restitución de sus derechos políticos y constituye un paso significativo hacia una posible salida a la crisis política hondureña. No obstante, observamos con preocupación la omisión de los siguientes temas mínimos e indispensables cuya ausencia compromete la restitución del Estado de Derecho y la superación de las consecuencias más agudas del golpe de Estado en dicho país, por lo que rechazamos el reingreso incondicional de Honduras a la Organización de los Estados Americanos (OEA) si el mismo se basa únicamente en este Acuerdo.

Según han señalado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), en el contexto del golpe de Estado –y como resultado del mismo– ocurrieron innumerables violaciones a los derechos humanos que afectaron principalmente a personas que se manifestaron en contra de la citada ruptura. Sin embargo, el Acuerdo de Cartagena de Indias no reconoce estos hechos ni establece un mecanismo efectivo para su investigación, sanción y adecuada reparación. La referencia que se hace para que la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos atienda las denuncias relacionadas con violaciones de derechos humanos resulta contraria al orden interno, ya que dicha institución no tiene competencia para tales efectos sino que correspondería al Ministerio Público y al Poder Judicial procesar estas denuncias. Así, el Acuerdo hace evidente la falta de reconocimiento de las graves vulneraciones a los derechos ocurridas en el contexto del golpe de Estado.

El Acuerdo no establece las bases ni expresa el compromiso para que las personas que participaron en la ruptura del orden constitucional –cometiendo graves violaciones a los derechos de las personas o actuando con aquiescencia frente a ellas– sean sometidas a una efectiva investigación y se les sancione conforme corresponda. En este sentido se mantienen en sus cargos todos los miembros de la Corte Suprema de Justicia, del Ministerio Público y del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos. A su vez, como lo señaló en su oportunidad la CIDH, varios miembros de la cúpula militar que lideró el golpe de Estado se mantienen en la dirección de instituciones que forman parte del Poder Ejecutivo. La rendición de cuentas de estas personas y el establecimiento de las responsabilidades que correspondan son condiciones mínimas para avanzar hacia la restitución del Estado de Derecho en Honduras. Como lo señaló la OACNUDH en su informe del mes de marzo de 2010, estos órganos fallaron en el cumplimiento de sus mandatos a costa de la protección de los derechos humanos y del respeto del Estado de Derecho.

Todo Estado está obligado a cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, lo que

significa, como mínimo en el caso hondureño, la existencia de un sistema de tutela de garantías que funcione de manera diligente, independiente e imparcial ante violaciones de derechos humanos. Asimismo, Honduras debe emprender acciones concretas de combate a la impunidad, y cesar inmediatamente los actos de persecución y represión en contra de los sectores críticos al Gobierno, que actualmente se encuentran en una situación de indefensión.

Si bien comprendemos la importancia de que el Estado hondureño sea reintegrado a la OEA, el Acuerdo resulta insuficiente si no va de la mano de medidas que superen las condiciones que permitieron el golpe de Estado, y sin que al menos se defina un proceso debidamente supervisado por la comunidad internacional para investigar, enjuiciar a los violadores de los derechos humanos y a quienes han atentado en contra del Estado de Derecho, al tiempo que se reparen a las víctimas como consecuencia de su oposición al golpe de Estado y se tomen medidas concretas para fortalecer la democracia.

Como mínimo, la OEA debe retomar las recomendaciones dadas por la Comisión de Alto Nivel nombrada por esta institución en junio de 2010 y valorar los avances concretos que ha tomado el Estado hondureño para cumplir con ellas. En particular, esta Organización debe evaluar las acciones específicas de avance respecto de las siguientes recomendaciones relativas a los derechos humanos:

 

1. Las investigaciones para esclarecer los asesinatos de periodistas y defensores y defensoras de derechos humanos;

 

2. La adopción de medidas para poner fin a las amenazas y hostigamientos contra defensores de derechos humanos, periodistas, comunicadores sociales, maestros y miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular, jueces/as que participaron en actividades contra el golpe de Estado;

 

3. La implementación efectiva de mecanismos de cumplimiento de las medidas cautelares dictadas para proteger la vida e integridad de numerosas personas que se encuentran en situación de riesgo; y

 

4. El cese a la impunidad por las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el marco del golpe de Estado, incluyendo las verificadas por la CIDH y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU; con las consecuentes depuraciones institucionales necesarias para garantizar la adecuada investigación y sanción de los responsables.

 

Por lo anterior, las organizaciones firmantes objetamos que la reincorporación de Honduras a la OEA se haga sobre la base única de un Acuerdo que, si bien es significativo, poseería omisiones en lo relativo al respeto a los derechos humanos y las garantías para un Estado de Derecho, así como en relación con la investigación, sanción y reparación de las violaciones ocurridas con ocasión y como consecuencias del golpe. Un reingreso incondicional en dichas circunstancias va en detrimento no sólo de la democracia hondureña, sino también de todas las democracias del continente americano.

 

30 de mayo de 2011

 

Abogados y Abogadas en Resistencia Zona Norte - Honduras

Asociación de Jueces por la Democracia (AJD) - Honduras

Asociación LGBT Arco Iris - Honduras

Centro de Derechos de Mujeres (CDM) - Honduras

Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las Víctimas de Tortura y sus Familiares (CPTRT)

Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)

Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH) - Honduras

Comisión Ecuménica de Derechos Humanos - Ecuador

Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH)

Comité por la Libre Expresión (C-Libre) - Honduras

Comunidad Gay Sampedrana para la Salud Integral - Honduras

Diakonia - Suecia

Equipo de Reflexión, Comunicación e Investigación de la Compañía de Jesús (ERIC) - Honduras

Fundación IEPALA (Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África) de España

Movimiento de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla" - Honduras

Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) - Honduras

Organización Fraternal Negra (OFRANEH) - Honduras

Solidaridad Mundial - Bélgica

Red Lésbica Cattrachas - Honduras

Rights Action

 

Enlaces relacionados:

 

Acuerdo para la Reconciliación Nacional y la Consolidación del Sistema Democrático en la República de Honduras. Disponible en:

http://www.presidencia.gob.hn/index.php?option=com_content&view=article&id=1388:acuerdo-en-cartagena-de-de-indias&catid=39:presidente&Itemid=92

 

Carta conjunta a los Embajadores de la OEA sobre el reintegro de Honduras éste órgano. Disponible en:

http://cejil.org/comunicados/preocupaciones-respecto-a-una-eventual-reincorporacion-de-honduras-a-la-oea

 

Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre Derechos Humanos y Golpe de Estado en Honduras: Disponible en: http://www.cidh.oas.org/countryrep/Honduras09sp/Indice.htm

 

Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre las violaciones de derechos humanos en Honduras desde el golpe de Estado de 28 de junio de 2009. Disponible en: http://cejil.org/sites/default/files/Informe%20ONU_marzo%202010.pdf

CEJIL expone en Congreso de Estados Unidos crímenes contra periodistas hondureños

Audiencia ante el Subcomité de Asuntos Hemisféricos

CEJILLa Directora del Programa de CEJIL para América Central y México, Alejandra Nuño, expuso la situación de peligro que viven los periodistas hondureños. expresó su preocupación por el asesinato de nueve periodistas, así como por la situación de amenazas y acoso permanente que enfrentan comunicadores y medios de comunicación en Honduras, durante una audiencia acerca de la libertad de prensa en las Américas efectuada el miércoles 16 de junio ante el Subcomité de Asuntos Hemisféricos del Congreso de Estados Unidos.

Lea aquí el documento.

Lea aquí las observaciones de CEJIL al decreto que crea la Comisión de la Verdad en  Honduras.

Jue, 17/06/2010

La Directora del Programa de CEJIL para América Central y México, Alejandra Nuño, expuso la situación de peligro que viven los periodistas hondureños.Washington D.C., 17 de junio de 2010

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) expresó su preocupación por el asesinato de nueve periodistas, así como por la situación de amenazas y acoso permanente que enfrentan comunicadores y medios de comunicación en Honduras, durante una audiencia acerca de la libertad de prensa en las Américas efectuada el miércoles 16 de junio ante el Subcomité de Asuntos Hemisféricos del Congreso de Estados Unidos.

Alejandra Nuño, Directora del Programa de CEJIL para Centroamérica y México, expuso el incremento en la situación de riesgo de los periodistas en Honduras. Al respecto señaló que de 2003 a mediados de 2009 hubo tres periodistas asesinados en Honduras, mientras que después del golpe de Estado ocurrido el 28 de junio de 2009 hasta la fecha se contabilizan nueve crímenes de comunicadores.

“Estos ataques a los medios y a los comunicadores han tenido un efecto intimidatorio en el libre intercambio de ideas en Honduras, convirtiendo a la reconciliación nacional y la democracia en un anhelo distante”, dijo Nuño, quien también expresó su preocupación por los indicios existentes de que esas muertes se sumarán a la “creciente lista de casos que permanecen en la impunidad”.

Para CEJIL, todos los poderes del Estado tienen responsabilidad cuando los periodistas son perseguidos. En este sentido, una de las obligaciones estatales es evitar que tales hechos ocurran y sancionar a los responsables: “Una investigación efectiva junto con otras medidas de protección pueden, de hecho, evitar los asesinatos y otros incidentes violentos”, afirmó Nuño.

CEJIL recomendó a los miembros del Subcomité de Asuntos Hemisféricos usar sus potestades para que se envíe un mensaje al Estado hondureño con el fin de que cese la persecución a medios de comunicación y a los comunicadores, así como para que se sancione a los responsables de los crímenes cometidos; igualmente se recomendó promover la instalación en Honduras de una oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Entre marzo y junio han sido asesinados en Honduras los periodistas Joseph Hernández, Nahúm Palacios, Jorge Alberto Orellana, David Meza, Manuel Juárez, José Bayardo Mairena, Luis Antonio Chévez  y Luis Arturo Mondragón. En julio de 2009 fue asesinado Gabriel Fino Noriega. Todos estos crímenes permanecen en la impunidad

Además, continúan el acoso y las amenazas de muerte contra periodistas. En lo que va del año 2010 esta situación ha perjudicado especialmente a los comunicadores de Radio Progreso, La Voz de Occidente y La Voz de Zacate Grande, emisoras críticas del gobierno.

También participaron en la audiencia la Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Catalina Botero; el director ejecutivo del Comité para la Protección de los Periodistas, Joel Simon; el Presidente de Radio Caracas Televisión, Marcel Granier; el jefe de Redacción del diario La Prensa de Nicaragua, Eduardo Enríquez y el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Alejandro Aguirre.

Lea aquí el documento.

Lea aquí las observaciones de CEJIL al decreto que crea la Comisión de la Verdad en  Honduras.

Contacto de prensa: Mauricio Herrera

Tel: (202) 445-46-76

mherrera@cejil.org

www.cejil.org

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) es una organización de defensa y promoción de los derechos humanos en el hemisferio americano. El objetivo principal de CEJIL es asegurar la plena implementación de normas internacionales de derechos humanos en los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante el uso efectivo del sistema interamericano de derechos humanos y otros mecanismos de protección internacional. CEJIL es una organización no gubernamental sin fines de lucro con estatus consultivo ante la OEA, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y con calidad de observador ante la Comisión Africana de Derechos Humanos.

Reflexiones en torno a la entrada en funcionamiento de la Comisión de la Verdad en Honduras

Instancia nace con graves debilidades

Centro por la Justicia y el Derecho InternacionalCEJIL analiza el decreto que crea la Comisión de la Verdad en Honduras y expone los principales aspectos de esa iniciativa, que contradicen los estándares internacionales en materia de justicia transicional y comisiones de la verdad.

Lea aquí el documento completo

Lun, 17/05/2010

La entrada en funcionamiento de la Comisión de la Verdad con las debilidades señaladas en este documento no debe ser motivo de celebración. Tampoco puede considerarse que este anuncio allane el camino para que el Estado de Honduras se reintegre sin condiciones a la comunidad internacional.

Las limitaciones legales y económicas con que inicia su trabajo esta Comisión comprometen el serio funcionamiento y los resultados que se podrían obtener. Ello, lejos de aportar a un proceso serio de reconciliación, podría generar mayores indignaciones y agravios. El Estado de Honduras --que va más allá del Ejecutivo-- continúa sin dar muestras serias de voluntad política de esclarecer los hechos ocurridos el 28 de junio y sentar las responsabilidades a quienes corresponda. Lejos de ello, los pasos hasta ahora dados son contradictorios, débiles y cuestionan su independencia respecto de quienes lideraron el régimen de facto.

CEJIL hace un llamado a los distintos actores sociales nacionales e internacionales para que exhorten al Estado de Honduras a rectificar el rumbo de la Comisión de la Verdad de conformidad con los estándares internaciones establecidos para estos efectos.

A los organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos, la Organización de las Naciones Unidas, así como las agencias de cooperación y la comunidad de Estados se les solicita revalorar el apoyo político y económico a esta iniciativa hasta tanto no se realice un proceso participativo, inclusivo y consensuado que cumpla con estándares mínimos que demuestren una voluntad real de garantizar el derecho a la verdad del pueblo hondureño.

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se le insta para que se pronuncie respecto de las deficiencias de la Comisión de la Verdad y específicamente señale su preocupación por la exclusión de las violaciones de derechos humanos como parte del mandato esencial que debería tener todo proceso de justicia transicional.

A los órganos y relatores de Naciones Unidas, a mantener una supervisión continua sobre la situación en que se encuentra Honduras y a monitorear el cumplimiento del informe emitido por la Oficina de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Lea aquí el documento completo

CEJIL condena despido de jueces críticos del golpe en Honduras

Corte intenta amedrentar a jueces independientes

Jueces despedidos: Luis Chévez, Ramón Barrios, Guillermo López y Tirza FloresLa Corte Suprema de Justicia de Honduras despidió el 5 de mayo a cuatro jueces y un defensor público que enfrentaban procesos disciplinarios, por cuestionar el golpe de Estado y la posición que mantuvo la Corte al respecto. CEJIL expresa su más enérgica condena a la decisión tomada por 10 de los 15 magistrados.

Jue, 06/05/2010

Jueces despedidos: Luis Chévez, Ramón Barrios, Guillermo López y Tirza Flores

Washington D.C. 6 de mayo de 2010

La Corte Suprema de Justicia de Honduras despidió ayer a cuatro jueces y un defensor público que enfrentaban procesos disciplinarios por haber criticado el golpe de Estado del pasado 28 de junio y la posición que mantuvo la Corte al respecto.

CEJIL expresa su más enérgica condena a la decisión tomada por 10 de los 15 magistrados de la Corte Suprema hondureña, porque significa una represalia al ejercicio de los derechos de libertad de expresión y de asociación; además, es un claro mensaje amedrentador para cualquier otro funcionario judicial que cuestione a las autoridades que avalaron el golpe de Estado. La independencia judicial se ve seriamente debilitada con esta decisión.

“El despido de los operadores de justicia demuestra, una vez más, las grandes contradicciones del Gobierno hondureño, que por un lado anuncia la instalación de una cuestionada Comisión de la Verdad y por otro despide a jueces por ejercer sus derechos y actuar de forma independiente. Queda claro que en Honduras no existe espacio para el debate libre de ideas sino intolerancia y represión para quienes piensan diferente”, dijo Alejandra Nuño, directora del Programa de CEJIL para Centroamérica y México.

Los despedidos son los jueces Adán Guillermo López Lone, Luis Alonso Chévez de la Rocha y Ramón Enrique Barrios, la magistrada de la Corte Penal de Apelaciones, Tirza Flores, y el defensor público Osman Fajardo Morel.

A López, Chévez y Fajardo se les atribuye haber participado en manifestaciones contra el golpe de Estado; a Barrios lo cuestionaron por haber publicado un artículo en un periódico en el que cuestionaba, con argumentos jurídicos, la posición de la Corte Suprema de denominar sucesión constitucional al derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, y a la magistrada Flores se le sancionó por haber presentado un recurso de amparo constitucional a favor del presidente Zelaya y otros funcionarios que fueron despojados del poder.

Los jueces y la magistrada Flores son miembros de la Asociación de Jueces por la Democracia, presidida por López.

“Este es un retroceso para  el proceso de búsqueda de independencia de los jueces. La Corte envía un mensaje de que los jueces no deben ser críticos, sino sumisos y obedientes, y que los jueces honestos, responsables e independientes estorban”, dijo la magistrada Tirza Flores.

CEJIL abogará por la restitución de los funcionarios judiciales despedidos en todos los espacios jurídicos, políticos y diplomáticos existentes, para evitar la consolidación de un nuevo daño a la independencia judicial y a la democracia hondureña.

Contacto de prensa:
Mauricio Herrera Ulloa

Director de Comunicación
Tel: (202) 319-3000
mherrera@cejil.org
www.cejil.org

Fortalecimiento de la militarización en el “triángulo norte” centroamericano contradice pautas internacionales en derechos humanos

Las políticas represivas se afianzan en El Salvador, Honduras y Guatemala

San José, 2 de diciembre del 2011- El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) expresa su preocupación por la tendencia a otorgar poderes extraordinarios a las fuerzas armadas como parte de las políticas públicas  para hacer frente a las amenazas a la seguridad ciudadana en los países del llamado “triángulo norte” centroamericano. La más reciente muestra de ello es el decreto que el Congreso Nacional de Honduras aprobó el martes pasado  para que las fuerzas armadas realicen funciones policiales. CEJIL advierte que este hecho contradice lo dispuesto por la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos; al igual que otras acciones y proyectos similares que han sido anunciados recientemente en El Salvador y Guatemala.

Vie, 02/12/2011

San José, 2 de diciembre del 2011- El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) expresa su preocupación por la tendencia a otorgar poderes extraordinarios a las fuerzas armadas como parte de las políticas públicas  para hacer frente a las amenazas a la seguridad ciudadana en los países del llamado “triángulo norte” centroamericano. La más reciente muestra de ello es el decreto que el Congreso Nacional de Honduras aprobó el martes pasado  para que las fuerzas armadas realicen funciones policiales. CEJIL advierte que este hecho contradice lo dispuesto por la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos; al igual que otras acciones y proyectos similares que han sido anunciados recientemente en El Salvador y Guatemala.

La Corte ha expresado en su jurisprudencia que los Estados deben “limitar al máximo el uso de las Fuerzas Armadas para el control de la criminalidad común o violencia interna, puesto que el entrenamiento que reciben está dirigido a derrotar un objetivo legítimo, y no a la protección y control de civiles”. Por su parte, la Comisión Interamericana –en su Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos– advierte que “es indudable que la criminalidad ordinaria –por muy grave que sea– no constituye una amenaza militar a la soberanía del Estado” que justifique la participación de militares en este tipo de acciones.

En contradicción a lo dicho por ambos órganos, los soldados hondureños ahora están habilitados para hacer allanamientos y capturas cuando el Poder Ejecutivo decrete un Estado de Emergencia por motivos de seguridad. Esta declaración sería aprobada en los próximos días como respuesta a los índices de criminalidad y violencia que experimenta el país.

Por otro lado, en El Salvador, el enfoque castrense de la seguridad ciudadana quedó reafirmado con la designación de un militar retirado como ministro de Justicia y Seguridad Pública. Este nombramiento se oficializó el pasado 22 de noviembre y contradice lo dispuesto en los acuerdos de paz de 1992. Desde el año 2009, el Estado salvadoreño involucra a las fuerzas militares en tareas de seguridad, política que fue prorrogada por un año más en mayo de este año.

Finalmente, el Presidente electo de Guatemala y general retirado Otto Pérez Molina ha anunciado que usará los kaibiles –fuerzas especiales del Ejército guatemalteco– para combatir el narcotráfico. El anuncio es congruente con otras declaraciones suyas ante la prensa en las que afirmó que su modelo de seguridad sería similar al de su homólogo mexicano Felipe Calderón, cuya “guerra contra el narcotráfico” ya ha provocado alrededor de 50.000 muertes y reconocidas violaciones a los derechos humanos.

CEJIL objeta la aplicación de políticas tendientes a la militarización. Estas medidas han resultado ineficaces para combatir la inseguridad ciudadana, como lo demuestra el caso mexicano. CEJIL hace un llamado a los Estados para que se aprueben medidas que aborden la problemática de inseguridad ciudadana desde una perspectiva integral y dentro del marco del respeto a los derechos humanos y al Estado de derecho.

Comisión Interamericana conoció el drama y la desprotección en la que viven los buzos miskitos en Honduras

Organizaciones pidieron a la CIDH emitir su informe final sobre este caso

Washington D. C., 25 de octubre del 2011- Amistero Bans Valeriano empezó a ejercer la pesca mediante buceo como única alternativa laboral ante la precaria situación económica en la región de La Mosquitia, Honduras. Actualmente tiene una discapacidad por un accidente laboral que sufrió en el 2000, por el cual no recibió ninguna indemnización de la empresa para la que laboraba ni ha recibido una adecuada atención médica ni justicia por parte del Estado. Su testimonio lo presentó ayer, lunes, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el marco del 143er periodo de sesiones, y es representativo de una dramática situación humanitaria en ese país.

Mar, 25/10/2011

El caso de los buzos miskitos fue conocido por la Comisión Interamericana durante una audiencia celebrada el lunes 24 de octubre del 2011 en Washington D. C. Foto: Juan Manuel Herrera/OASWashington D. C., 25 de octubre del 2011- Amistero Bans Valeriano empezó a ejercer la pesca mediante buceo como única alternativa laboral ante la precaria situación económica en la región de La Mosquitia, Honduras. Actualmente tiene una discapacidad por un accidente laboral que sufrió en el 2000, por el cual no recibió ninguna indemnización de la empresa para la que laboraba ni ha recibido una adecuada atención médica ni justicia por parte del Estado. Su testimonio lo presentó ayer, lunes, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el marco del 143er periodo de sesiones, y es representativo de una dramática situación humanitaria en ese país.

La audiencia fue parte del proceso del caso Opario Lemoth Morris y otros (Buzos Miskitos) contra Honduras, el cual está siendo litigado ante la CIDH por la Asociación Miskita Hondureña de Buzos Lisiados (AMHBLI), Miskitu Indiang Mairin Asla Takanka (MIMAT – Asociación de Mujeres Miskitas de la Costa Atlántica), Almuk Nani Asla Takanka (Consejo de Ancianos) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

Al igual que miles de hombres indígenas miskitos en su comunidad, Amistero Bans trabajó como buzo sin haber tenido una adecuada capacitación, sin seguridad social y en condiciones laborales precarias. Las organizaciones representantes afirmaron que el Estado ha fallado en proteger y defender los derechos laborales de los buzos miskitos ante sus empleadores.

Asimismo afirmaron que el Estado es responsable de no haber ofrecido tratamiento médico en el corto y en el largo plazo, incluyendo la disponibilidad de cámaras hiperbáricas y terapias de rehabilitación para los buzos que han padecido de síndrome de descompresión y que consecuentemente sufren de alguna discapacidad por el tratamiento inadecuado de este mal. En centenares de casos, las personas accidentadas han perdido la vida.

Las peticionarias afirmaron que los buzos afectados por la indiferencia del Estado son víctimas de una triple discriminación por su pobreza, por su etnicidad y por su discapacidad.

La representación del Estado señaló que se han hecho “esfuerzos palpables” que se han materializado en “avances significativos” para resolver esta problemática. Sin embargo, las representantes de las víctimas denunciaron que estas acciones no se han visto reflejadas en una mejoría en la vida de los buzos miskitos. Por el contrario siguen sucediendo accidentes: en meses pasados, al menos cuatro buzos han muerto como consecuencia de su trabajo.

Durante la audiencia, las organizaciones pidieron a la CIDH aprobar –lo antes posible– su informe final sobre el caso.

Un informe de la Organización Panamericana de la Salud (el más reciente en su materia) señaló en el 2004 que alrededor de 9.000 buzos practicaban la pesca submarina de langosta. Entre ellos, el 97% había presentado algún grado del síndrome por descompresión y al menos 4.200 miskitos tenían discapacidad total o parcialmente a causa de este mal.

El proceso ante la CIDH involucra a 43 víctimas, entre las cuales se cuenta a 21 ex buzos con algún tipo de discapacidad y 22 pescadores que fallecieron por motivos laborales. Las organizaciones representantes confían en que el litigio de este caso contribuya a que el Estado adopte políticas y medidas estructurales que reparen el daño causado a las miles de personas afectadas en La Mosquitia hondureña.

Audio de la audiencia:

http://www.cidh.org/audiencias/143/10.mp3

Video de la audiencia:

http://www.oas.org/OASPage/videosasf/2011/10/102411_RubenDario_V3_2pm.wmv

CEJIL participará en doce audiencias y cinco reuniones de trabajo durante el 143er período de sesiones de la Comisión Interamericana

Dos testigos en casos de México y Honduras (Buzos Misquitos) viajarán a Washington D. C. para dar sus testimonios

Washington D. C., 21 de octubre del 2011- Desde el próximo lunes 24 y hasta el viernes 28 de octubre, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) participará –junto a más de 50 organizaciones de la sociedad civil de las Américas– en doce audiencias públicas y cinco reuniones de trabajo privadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington D. C., durante su 143er período de sesiones.

143er

Vie, 21/10/2011

Washington D. C., 21 de octubre del 2011- Desde el próximo lunes 24 y hasta el viernes 28 de octubre, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) participará –junto a más de 50 organizaciones de la sociedad civil de las Américas– en doce audiencias públicas y cinco reuniones de trabajo privadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington D. C., durante su 143er período de sesiones.

Entre las audiencias públicas destacan dos casos específicos admitidos previamente por dicho órgano: Opario Lemoth Morris y otros (caso Buzos Misquitos) vs. Honduras y Jesús Ángel Gutiérrez Olvera vs. México. Ambas audiencias incluirán la comparecencia de víctimas que viajarán a Washington para dar testimonio.

De igual manera, CEJIL participará en distintas audiencias regionales sobre temas de preocupación en materia de derechos humanos: defensoras en Mesoamérica; seguridad ciudadana en Guatemala, Honduras y El Salvador; y derechos de la comunidad LGBTTTI en el continente.

En los ámbitos nacionales, CEJIL y sus organizaciones co-peticionarias denunciarán problemáticas relacionadas con los derechos políticos en Nicaragua; con los derechos de las mujeres en Colombia y Nicaragua; y con la Ley María da Penha sobre violencia doméstica en Brasil.  Además, se denunciarán la negación al  derecho a la nacionalidad para dominicanos de ascendencia haitiana, las condiciones de acceso a la información pública en Venezuela,  así como  la situación de violencia enfrentada por los campesinos del Bajo Aguán, en Honduras.

Por otra parte, la CIDH ha convocado oficiosamente a  cinco reuniones de trabajo el 26 de octubre. Estas están relacionadas con el cumplimiento de acuerdos amistosos o  recomendaciones de la CIDH de tres casos claves en el Perú (Mamérita Mestanza, MM y el caso del comunicado conjunto), la problemática del feminicidio en Honduras y una reunión sobre tres casos en El Salvador (el asesinato de seis sacerdotes jesuitas y sus colaboradoras; el asesinato de Monseñor Romero; y la Masacre de las Hojas).

Las audiencias se transmitirán en vivo a través de Internet en este vínculo. La agenda de audiencias de CEJIL puede ser consultada en este enlace.

Organizaciones exigen a Honduras acciones contra la impunidad y a favor de la libertad de expresión y la justicia

Pronunciamiento en Tegucigalpa

Tegucigalpa, 12 de octubre del 2011- Representantes de 28 organizaciones de la sociedad civil hondureña e internacional expresaron su preocupación por las permanentes y graves violaciones a los derechos humanos en Honduras, agudizadas desde el golpe de Estado. El pronunciamiento surgió en el marco del seminario “Impunidad, libertad de expresión y justicia”, que se llevó a cabo en ese país entre el 5 y el 7 de octubre.

Mié, 12/10/2011

Declaración pública en el marco del seminario “Impunidad, libertad de expresión y justicia”

Tegucigalpa, 12 de octubre de 2011

Las organizaciones y las personas participantes en el seminario “Impunidad, libertad de expresión y justicia”, reunidos en la ciudad de Tegucigalpa los días 5, 6 y 7 de octubre de 2011, una vez concluido el evento expresamos nuestra preocupación por los hechos siguientes:

1. Las permanentes y graves violaciones a los derechos humanos en Honduras, agudizadas desde el golpe de Estado, en particular las cometidas contra miembros de la comunidad LGTBI, mujeres, jueces y juezas, jóvenes, niños y niñas, defensores y defensoras de derechos humanos, docentes, activistas políticos y sociales, campesinos y campesinas del Bajo Aguán, Zacate Grande y miembros de las comunidades afrodescendientes.

2. Las restricciones a la libertad de expresión que se manifiestan en el asesinato de 16 periodistas y numerosos ataques contra la integridad personal, el uso desproporcionado de la fuerza, y la violación al derecho a la manifestación pública y pacífica.

3. La impunidad generalizada producto de la incapacidad y falta de voluntad política estatal para investigar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales de las violaciones de los derechos humanos.

Con fundamento en las discusiones del evento, demandamos del Estado hondureño lo siguiente:

1. Formalizar en el menor plazo posible la invitación oficial al Relator Especial de la ONU para la Libertad de Expresión Frank La Rue para realizar una visita oficial al país.

2. Adoptar inmediatamente la recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el sentido de ordenar que las Fuerzas Armadas no participen en actividades de seguridad ciudadana. Esta acción implicaría la desmilitarización del país, en particular en la región del Bajo Aguán, donde se requieren medidas integrales que contribuyan a la resolución permanente del conflicto.

3. Implementar en forma efectiva las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, del Examen Periódico Universal, de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en particular la investigación y sanción de los responsables de las violaciones a derechos humanos, y la reparación a las víctimas.

Tegucigalpa, Honduras, 12 de octubre de 2011.

Coordinadora de CATTRACHAS

Director Ejecutivo Comisión de Verdad

Directora COFADEH

Directora de Colectivo Unidad Color Rosa

Director de Colectivo Violeta

Director de Kukulcan

Directora CEM-H

Director Asociación Arcoíris.

Director CARITAS Honduras

Coordinador Caritas San Pedro Sula

Director ALTERECO

Director de ACI PARTICIPA

Coordinador Popol Natum

Director CIPRODEH

Coordinadora CODEMUH

Directora de COMUN

Director de APUVIMEH

Director de C-Libre

Coordinador de Venasabiertas

Coordinadora de COPINH

Director de CESPAD

Coordinador MUCA

Directora de CDM

Coordinación MAO

Director CPTRT

Coordinación colectivo de abogados

Coordinación AHA-JA

Directora regional de CEJIL para México y Centroamérica

Organizaciones denuncian impunidad de asesinatos y hostigamientos contra defensores y defensoras de derechos humanos en Honduras

Carta a Relatora Especial de la ONU

Tegucigalpa, 7 de octubre del 2011- Las violaciones a los derechos humanos de las defensoras cometidas durante el golpe de Estado y que costaron la vida de varias compañeras, así como los casos de violación, detención arbitraria, agresiones sexuales y golpes por fuerzas de seguridad durante manifestaciones, etc. siguen en la impunidad.

Vie, 07/10/2011

7 de octubre de 2011

Sra. Margaret Sekaggya Relatora Especial de las Naciones Unidas Sobre la situación de los defensores y defensoras de derechos humanos.

Estimada Relatora Especial:

Reciba un cordial y atento saludo de las organizaciones y defensoras de derechos humanos que integramos la red mesoamericana de defensoras, espacio de articulación a través del cual compartimos información y generamos acciones urgentes y de solidaridad frente a casos y situaciones de violencia contra defensoras de derechos humanos en la región.

Antes que nada queremos expresarle nuestro deseo porque su salud se restablezca pronto y nos alegramos de que esté tomando el tiempo necesario para atenderse.

Conociendo su compromiso con las Defensoras y Defensores de derechos humanos esperamos que su visita a Honduras pueda ser reprogramada lo más pronto posible. Como es de su conocimiento la gravedad de la violencia en contra de defensoras y defensores de derechos humanos y sus organizaciones en este país es sumamente preocupante.

Las violaciones a los derechos humanos de las defensoras cometidas durante el golpe de estado y que costaron la vida de varias compañeras, así como los casos de violación, detención arbitraria, agresiones sexuales y golpes por fuerzas de seguridad durante manifestaciones, etc. siguen en la impunidad.

La situación no ha mejorado en el actual periodo presidencial. Por el contrario la vulnerabilidad y riesgo con el que defensoras de derechos humanos realizan su labor ha aumentado sobre todo para las periodistas, estudiantes, campesinas, comunicadoras y las organizaciones que trabajan en contra de la violencia hacia las mujeres. Numerosas defensoras y sus organizaciones se han visto obligadas a limitar su trabajo por los derechos humanos a causa de la persecución permanente de la que son objeto y que se expresa en demandas judiciales, vigilancia, amenazas, seguimientos, etc.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha conocido en diversas ocasiones de esta situación y recibido informes específicos sobre las violaciones a los derechos humanos de defensoras y mujeres en el contexto de represión, criminalizaciónde la protesta social y agudización de la violencia contra las mujeres1. Tan solo en el próximo periodo de sesiones de la CIDH será presentada nuevamente la situación de violencia contra las defensoras hondureñas, así como la situación específica en la comunidad de El Bajo Aguan2 Lamentablemente sus recomendaciones al estado hondureño no han sido escuchadas.

Es por ello que su visita será de gran importancia para promover que el Estado hondureño cumpla sus compromisos en materia de derechos humanos y mecanismos de protección a las defensoras y defensores de derechos humanos de Honduras.

Sin otro particular, esperamos su pronta recuperación. Estaremos atentas a las nuevas fechas definidas para su visita a Honduras.

Atentamente,

Fondo Centroamericano de Mujeres, Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo (AWID), Asociadas por lo Justo (JASS), Colectiva Feminista para el Desarrollo Local (El Salvador), Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca (México), Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos (UDEFEGUA, Guatemala), Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), Ipas Centro América, Centro de Derechos de Mujeres (CDM, Honduras), Movimiento de Mujeres Visitación Padilla (Honduras), Red de Defensoras de Derechos Humanos de Honduras (Honduras), Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico (El Salvador), Centro de Derechos Humanos de la Montaña "Tlachinollan" (México), Grupo De Mujeres San Cristóbal de las Casas (México), Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez (México), Red de la No Violencia contra las Mujeres de (Guatemala), Asociación Grupo Venancia Matagalpa (Nicaragua), Organización de Mujeres Tierra Viva (Guatemala), Organización Mujeres en Superación (Guatemala, punto focal de la Red de Trabajadoras Sexuales LAC), Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG, Guatemala), Mujeres Transformando el Mundo (Guatemala), Evelin Morales Pineda (Nicaragua), Luz Aleyda (Panamá), Macu Barcia (Suiza), Maya Alvarado (Guatemala), Patricia Orozco (Nicaragua), Sara García Gross (El Salvador), Yanira Tobar (Guatemala), Cristina Hardaga Fernández (México), Lucía Morán (Guatemala), Ana Evelyn Orozco Andrade (Nicaragua), Carla López (Nicaragua), María Celia Gutiérrez (Nicaragua, Maritza Sevilla (Nicaragua), María de Jesús Tenorio (Nicaragua), Ana Marìa Pizarro (Nicaragua), María Lucila Cordero (Nicaragua).

CEJIL recibe el Premio Thomas J. Dodd en justicia internacional y derechos humanos

La ceremonia fue presidida por el ex Senador Christopher J. Dodd

Washington D.C., 3 de octubre de 2011.- El día de hoy, el Centro por la Justicia y Derecho Internacional (CEJIL) fue premiado con el Thomas J. Dodd Prize en Justicia Internacional y Derechos Humanos, en lo que fue la quinta edición de la entrega de este premio. La ceremonia se celebró en la Universidad de Connecticut a las 16 horas (hora del este de EEUU) y fue presidida por Susan Herbst, Presidenta de dicha institución así como por el Senador Christopher J. Dodd.

Lun, 03/10/2011

Washington D.C., 3 de octubre de 2011.- El día de hoy, el Centro por la Justicia y Derecho Internacional (CEJIL) fue premiado con el Thomas J. Dodd Prize en Justicia Internacional y Derechos Humanos, en lo que fue la quinta edición de la entrega de este premio. La ceremonia se celebró en la Universidad de Connecticut a las 16 horas (hora del este de EEUU) y fue presidida por Susan Herbst, Presidenta de dicha institución así como por el Senador Christopher J. Dodd.

 

El Premio Dodd conmemora la distinguida carrera de Thomas J. Dodd, quien fue Abogado Senior durante los Juicios de Nuremberg, Representante ante el Congreso de los Estados Unidos de 1953 a 1957 y Senador del estado de Connecticut de 1959 a 1971. Thomas Dodd dedicó su vida al servicio público y a la lucha contra la violación de los derechos humanos en Estados Unidos y el mundo.

Tras recibir el premio, Viviana Krsticevic, Directora Ejecutiva de CEJIL, dijo que “La labor de CEJIL forma parte del legado de los juicios de Nurembergy del trabajo de Thomas J. Dodd. Al enfocarnos en las Américas, una región notoria por sus violaciones a los derechos humanos y al Estado de derecho, creemos firmemente en la dignidad para todos, la importancia de honrar a todos los seres humanos y la necesidad de fortalecer y aplicar el Estado de derecho para asegurar los derechos de todos.”

 

Krsticevic concluyó diciendo que, “A nombre de todos en CEJIL, muchas gracias por este gran honor. Este premio nos animará a seguir nuestra lucha por la justicia y la igualdad. Nos dará la esperanza necesaria para crear muchas más historias de éxito en las Américas y nos recuerda la importancia de preservar el legado y los principios de Nuremberg.”

 

Este premio será invertido en el litigio estratégico de CEJIL en el hemisferio, la incidencia ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la capacitación de defensores y defensoras de derechos  humanos en la región.

Para más información:

Milli  Legrain

Directora de Comunicación

mlegrain@cejil.org

202 319 3000

Distribuir contenido