Honduras

Pronunciamiento sobre el Acuerdo de Cartagena de Indias y la posible reincorporación del Estado de Honduras a la OEA

Firman 20 organizaciones incluyendo CEJIL

Ante la firma del Acuerdo para la Reconciliación Nacional y la Consolidación del Sistema Democrático en la República de Honduras (en adelante Acuerdo de Cartagena de Indias o Acuerdo), las organizaciones de derechos humanos firmantes reconocemos que el mismo constituye un paso significativo que facilita el regreso del ex Presidente Manuel Zelaya Rosales y sus colaboradores a Honduras, sienta las bases para la restitución de sus derechos políticos y constituye un paso significativo hacia una posible salida a la crisis política hondureña. No obstante, observamos con preocupación la omisión de los siguientes temas mínimos e indispensables cuya ausencia compromete la restitución del Estado de Derecho y la superación de las consecuencias más agudas del golpe de Estado en dicho país, por lo que rechazamos el reingreso incondicional de Honduras a la Organización de los Estados Americanos (OEA) si el mismo se basa únicamente en este Acuerdo.

Lun, 30/05/2011

Ante la firma del Acuerdo para la Reconciliación Nacional y la Consolidación del Sistema Democrático en la República de Honduras (en adelante Acuerdo de Cartagena de Indias o Acuerdo), las organizaciones de derechos humanos firmantes reconocemos que el mismo constituye un paso significativo que facilita el regreso del ex Presidente Manuel Zelaya Rosales y sus colaboradores a Honduras, sienta las bases para la restitución de sus derechos políticos y constituye un paso significativo hacia una posible salida a la crisis política hondureña. No obstante, observamos con preocupación la omisión de los siguientes temas mínimos e indispensables cuya ausencia compromete la restitución del Estado de Derecho y la superación de las consecuencias más agudas del golpe de Estado en dicho país, por lo que rechazamos el reingreso incondicional de Honduras a la Organización de los Estados Americanos (OEA) si el mismo se basa únicamente en este Acuerdo.

Según han señalado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), en el contexto del golpe de Estado –y como resultado del mismo– ocurrieron innumerables violaciones a los derechos humanos que afectaron principalmente a personas que se manifestaron en contra de la citada ruptura. Sin embargo, el Acuerdo de Cartagena de Indias no reconoce estos hechos ni establece un mecanismo efectivo para su investigación, sanción y adecuada reparación. La referencia que se hace para que la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos atienda las denuncias relacionadas con violaciones de derechos humanos resulta contraria al orden interno, ya que dicha institución no tiene competencia para tales efectos sino que correspondería al Ministerio Público y al Poder Judicial procesar estas denuncias. Así, el Acuerdo hace evidente la falta de reconocimiento de las graves vulneraciones a los derechos ocurridas en el contexto del golpe de Estado.

El Acuerdo no establece las bases ni expresa el compromiso para que las personas que participaron en la ruptura del orden constitucional –cometiendo graves violaciones a los derechos de las personas o actuando con aquiescencia frente a ellas– sean sometidas a una efectiva investigación y se les sancione conforme corresponda. En este sentido se mantienen en sus cargos todos los miembros de la Corte Suprema de Justicia, del Ministerio Público y del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos. A su vez, como lo señaló en su oportunidad la CIDH, varios miembros de la cúpula militar que lideró el golpe de Estado se mantienen en la dirección de instituciones que forman parte del Poder Ejecutivo. La rendición de cuentas de estas personas y el establecimiento de las responsabilidades que correspondan son condiciones mínimas para avanzar hacia la restitución del Estado de Derecho en Honduras. Como lo señaló la OACNUDH en su informe del mes de marzo de 2010, estos órganos fallaron en el cumplimiento de sus mandatos a costa de la protección de los derechos humanos y del respeto del Estado de Derecho.

Todo Estado está obligado a cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, lo que

significa, como mínimo en el caso hondureño, la existencia de un sistema de tutela de garantías que funcione de manera diligente, independiente e imparcial ante violaciones de derechos humanos. Asimismo, Honduras debe emprender acciones concretas de combate a la impunidad, y cesar inmediatamente los actos de persecución y represión en contra de los sectores críticos al Gobierno, que actualmente se encuentran en una situación de indefensión.

Si bien comprendemos la importancia de que el Estado hondureño sea reintegrado a la OEA, el Acuerdo resulta insuficiente si no va de la mano de medidas que superen las condiciones que permitieron el golpe de Estado, y sin que al menos se defina un proceso debidamente supervisado por la comunidad internacional para investigar, enjuiciar a los violadores de los derechos humanos y a quienes han atentado en contra del Estado de Derecho, al tiempo que se reparen a las víctimas como consecuencia de su oposición al golpe de Estado y se tomen medidas concretas para fortalecer la democracia.

Como mínimo, la OEA debe retomar las recomendaciones dadas por la Comisión de Alto Nivel nombrada por esta institución en junio de 2010 y valorar los avances concretos que ha tomado el Estado hondureño para cumplir con ellas. En particular, esta Organización debe evaluar las acciones específicas de avance respecto de las siguientes recomendaciones relativas a los derechos humanos:

 

1. Las investigaciones para esclarecer los asesinatos de periodistas y defensores y defensoras de derechos humanos;

 

2. La adopción de medidas para poner fin a las amenazas y hostigamientos contra defensores de derechos humanos, periodistas, comunicadores sociales, maestros y miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular, jueces/as que participaron en actividades contra el golpe de Estado;

 

3. La implementación efectiva de mecanismos de cumplimiento de las medidas cautelares dictadas para proteger la vida e integridad de numerosas personas que se encuentran en situación de riesgo; y

 

4. El cese a la impunidad por las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el marco del golpe de Estado, incluyendo las verificadas por la CIDH y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU; con las consecuentes depuraciones institucionales necesarias para garantizar la adecuada investigación y sanción de los responsables.

 

Por lo anterior, las organizaciones firmantes objetamos que la reincorporación de Honduras a la OEA se haga sobre la base única de un Acuerdo que, si bien es significativo, poseería omisiones en lo relativo al respeto a los derechos humanos y las garantías para un Estado de Derecho, así como en relación con la investigación, sanción y reparación de las violaciones ocurridas con ocasión y como consecuencias del golpe. Un reingreso incondicional en dichas circunstancias va en detrimento no sólo de la democracia hondureña, sino también de todas las democracias del continente americano.

 

30 de mayo de 2011

 

Abogados y Abogadas en Resistencia Zona Norte - Honduras

Asociación de Jueces por la Democracia (AJD) - Honduras

Asociación LGBT Arco Iris - Honduras

Centro de Derechos de Mujeres (CDM) - Honduras

Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las Víctimas de Tortura y sus Familiares (CPTRT)

Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)

Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH) - Honduras

Comisión Ecuménica de Derechos Humanos - Ecuador

Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH)

Comité por la Libre Expresión (C-Libre) - Honduras

Comunidad Gay Sampedrana para la Salud Integral - Honduras

Diakonia - Suecia

Equipo de Reflexión, Comunicación e Investigación de la Compañía de Jesús (ERIC) - Honduras

Fundación IEPALA (Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África) de España

Movimiento de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla" - Honduras

Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) - Honduras

Organización Fraternal Negra (OFRANEH) - Honduras

Solidaridad Mundial - Bélgica

Red Lésbica Cattrachas - Honduras

Rights Action

 

Enlaces relacionados:

 

Acuerdo para la Reconciliación Nacional y la Consolidación del Sistema Democrático en la República de Honduras. Disponible en:

http://www.presidencia.gob.hn/index.php?option=com_content&view=article&id=1388:acuerdo-en-cartagena-de-de-indias&catid=39:presidente&Itemid=92

 

Carta conjunta a los Embajadores de la OEA sobre el reintegro de Honduras éste órgano. Disponible en:

http://cejil.org/comunicados/preocupaciones-respecto-a-una-eventual-reincorporacion-de-honduras-a-la-oea

 

Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre Derechos Humanos y Golpe de Estado en Honduras: Disponible en: http://www.cidh.oas.org/countryrep/Honduras09sp/Indice.htm

 

Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre las violaciones de derechos humanos en Honduras desde el golpe de Estado de 28 de junio de 2009. Disponible en: http://cejil.org/sites/default/files/Informe%20ONU_marzo%202010.pdf

CEJIL expone en Congreso de Estados Unidos crímenes contra periodistas hondureños

Audiencia ante el Subcomité de Asuntos Hemisféricos

CEJILLa Directora del Programa de CEJIL para América Central y México, Alejandra Nuño, expuso la situación de peligro que viven los periodistas hondureños. expresó su preocupación por el asesinato de nueve periodistas, así como por la situación de amenazas y acoso permanente que enfrentan comunicadores y medios de comunicación en Honduras, durante una audiencia acerca de la libertad de prensa en las Américas efectuada el miércoles 16 de junio ante el Subcomité de Asuntos Hemisféricos del Congreso de Estados Unidos.

Lea aquí el documento.

Lea aquí las observaciones de CEJIL al decreto que crea la Comisión de la Verdad en  Honduras.

Jue, 17/06/2010

La Directora del Programa de CEJIL para América Central y México, Alejandra Nuño, expuso la situación de peligro que viven los periodistas hondureños.Washington D.C., 17 de junio de 2010

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) expresó su preocupación por el asesinato de nueve periodistas, así como por la situación de amenazas y acoso permanente que enfrentan comunicadores y medios de comunicación en Honduras, durante una audiencia acerca de la libertad de prensa en las Américas efectuada el miércoles 16 de junio ante el Subcomité de Asuntos Hemisféricos del Congreso de Estados Unidos.

Alejandra Nuño, Directora del Programa de CEJIL para Centroamérica y México, expuso el incremento en la situación de riesgo de los periodistas en Honduras. Al respecto señaló que de 2003 a mediados de 2009 hubo tres periodistas asesinados en Honduras, mientras que después del golpe de Estado ocurrido el 28 de junio de 2009 hasta la fecha se contabilizan nueve crímenes de comunicadores.

“Estos ataques a los medios y a los comunicadores han tenido un efecto intimidatorio en el libre intercambio de ideas en Honduras, convirtiendo a la reconciliación nacional y la democracia en un anhelo distante”, dijo Nuño, quien también expresó su preocupación por los indicios existentes de que esas muertes se sumarán a la “creciente lista de casos que permanecen en la impunidad”.

Para CEJIL, todos los poderes del Estado tienen responsabilidad cuando los periodistas son perseguidos. En este sentido, una de las obligaciones estatales es evitar que tales hechos ocurran y sancionar a los responsables: “Una investigación efectiva junto con otras medidas de protección pueden, de hecho, evitar los asesinatos y otros incidentes violentos”, afirmó Nuño.

CEJIL recomendó a los miembros del Subcomité de Asuntos Hemisféricos usar sus potestades para que se envíe un mensaje al Estado hondureño con el fin de que cese la persecución a medios de comunicación y a los comunicadores, así como para que se sancione a los responsables de los crímenes cometidos; igualmente se recomendó promover la instalación en Honduras de una oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Entre marzo y junio han sido asesinados en Honduras los periodistas Joseph Hernández, Nahúm Palacios, Jorge Alberto Orellana, David Meza, Manuel Juárez, José Bayardo Mairena, Luis Antonio Chévez  y Luis Arturo Mondragón. En julio de 2009 fue asesinado Gabriel Fino Noriega. Todos estos crímenes permanecen en la impunidad

Además, continúan el acoso y las amenazas de muerte contra periodistas. En lo que va del año 2010 esta situación ha perjudicado especialmente a los comunicadores de Radio Progreso, La Voz de Occidente y La Voz de Zacate Grande, emisoras críticas del gobierno.

También participaron en la audiencia la Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Catalina Botero; el director ejecutivo del Comité para la Protección de los Periodistas, Joel Simon; el Presidente de Radio Caracas Televisión, Marcel Granier; el jefe de Redacción del diario La Prensa de Nicaragua, Eduardo Enríquez y el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Alejandro Aguirre.

Lea aquí el documento.

Lea aquí las observaciones de CEJIL al decreto que crea la Comisión de la Verdad en  Honduras.

Contacto de prensa: Mauricio Herrera

Tel: (202) 445-46-76

mherrera@cejil.org

www.cejil.org

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) es una organización de defensa y promoción de los derechos humanos en el hemisferio americano. El objetivo principal de CEJIL es asegurar la plena implementación de normas internacionales de derechos humanos en los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante el uso efectivo del sistema interamericano de derechos humanos y otros mecanismos de protección internacional. CEJIL es una organización no gubernamental sin fines de lucro con estatus consultivo ante la OEA, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y con calidad de observador ante la Comisión Africana de Derechos Humanos.

Reflexiones en torno a la entrada en funcionamiento de la Comisión de la Verdad en Honduras

Instancia nace con graves debilidades

Centro por la Justicia y el Derecho InternacionalCEJIL analiza el decreto que crea la Comisión de la Verdad en Honduras y expone los principales aspectos de esa iniciativa, que contradicen los estándares internacionales en materia de justicia transicional y comisiones de la verdad.

Lea aquí el documento completo

Lun, 17/05/2010

La entrada en funcionamiento de la Comisión de la Verdad con las debilidades señaladas en este documento no debe ser motivo de celebración. Tampoco puede considerarse que este anuncio allane el camino para que el Estado de Honduras se reintegre sin condiciones a la comunidad internacional.

Las limitaciones legales y económicas con que inicia su trabajo esta Comisión comprometen el serio funcionamiento y los resultados que se podrían obtener. Ello, lejos de aportar a un proceso serio de reconciliación, podría generar mayores indignaciones y agravios. El Estado de Honduras --que va más allá del Ejecutivo-- continúa sin dar muestras serias de voluntad política de esclarecer los hechos ocurridos el 28 de junio y sentar las responsabilidades a quienes corresponda. Lejos de ello, los pasos hasta ahora dados son contradictorios, débiles y cuestionan su independencia respecto de quienes lideraron el régimen de facto.

CEJIL hace un llamado a los distintos actores sociales nacionales e internacionales para que exhorten al Estado de Honduras a rectificar el rumbo de la Comisión de la Verdad de conformidad con los estándares internaciones establecidos para estos efectos.

A los organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos, la Organización de las Naciones Unidas, así como las agencias de cooperación y la comunidad de Estados se les solicita revalorar el apoyo político y económico a esta iniciativa hasta tanto no se realice un proceso participativo, inclusivo y consensuado que cumpla con estándares mínimos que demuestren una voluntad real de garantizar el derecho a la verdad del pueblo hondureño.

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se le insta para que se pronuncie respecto de las deficiencias de la Comisión de la Verdad y específicamente señale su preocupación por la exclusión de las violaciones de derechos humanos como parte del mandato esencial que debería tener todo proceso de justicia transicional.

A los órganos y relatores de Naciones Unidas, a mantener una supervisión continua sobre la situación en que se encuentra Honduras y a monitorear el cumplimiento del informe emitido por la Oficina de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Lea aquí el documento completo

CEJIL condena despido de jueces críticos del golpe en Honduras

Corte intenta amedrentar a jueces independientes

Jueces despedidos: Luis Chévez, Ramón Barrios, Guillermo López y Tirza FloresLa Corte Suprema de Justicia de Honduras despidió el 5 de mayo a cuatro jueces y un defensor público que enfrentaban procesos disciplinarios, por cuestionar el golpe de Estado y la posición que mantuvo la Corte al respecto. CEJIL expresa su más enérgica condena a la decisión tomada por 10 de los 15 magistrados.

Jue, 06/05/2010

Jueces despedidos: Luis Chévez, Ramón Barrios, Guillermo López y Tirza Flores

Washington D.C. 6 de mayo de 2010

La Corte Suprema de Justicia de Honduras despidió ayer a cuatro jueces y un defensor público que enfrentaban procesos disciplinarios por haber criticado el golpe de Estado del pasado 28 de junio y la posición que mantuvo la Corte al respecto.

CEJIL expresa su más enérgica condena a la decisión tomada por 10 de los 15 magistrados de la Corte Suprema hondureña, porque significa una represalia al ejercicio de los derechos de libertad de expresión y de asociación; además, es un claro mensaje amedrentador para cualquier otro funcionario judicial que cuestione a las autoridades que avalaron el golpe de Estado. La independencia judicial se ve seriamente debilitada con esta decisión.

“El despido de los operadores de justicia demuestra, una vez más, las grandes contradicciones del Gobierno hondureño, que por un lado anuncia la instalación de una cuestionada Comisión de la Verdad y por otro despide a jueces por ejercer sus derechos y actuar de forma independiente. Queda claro que en Honduras no existe espacio para el debate libre de ideas sino intolerancia y represión para quienes piensan diferente”, dijo Alejandra Nuño, directora del Programa de CEJIL para Centroamérica y México.

Los despedidos son los jueces Adán Guillermo López Lone, Luis Alonso Chévez de la Rocha y Ramón Enrique Barrios, la magistrada de la Corte Penal de Apelaciones, Tirza Flores, y el defensor público Osman Fajardo Morel.

A López, Chévez y Fajardo se les atribuye haber participado en manifestaciones contra el golpe de Estado; a Barrios lo cuestionaron por haber publicado un artículo en un periódico en el que cuestionaba, con argumentos jurídicos, la posición de la Corte Suprema de denominar sucesión constitucional al derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, y a la magistrada Flores se le sancionó por haber presentado un recurso de amparo constitucional a favor del presidente Zelaya y otros funcionarios que fueron despojados del poder.

Los jueces y la magistrada Flores son miembros de la Asociación de Jueces por la Democracia, presidida por López.

“Este es un retroceso para  el proceso de búsqueda de independencia de los jueces. La Corte envía un mensaje de que los jueces no deben ser críticos, sino sumisos y obedientes, y que los jueces honestos, responsables e independientes estorban”, dijo la magistrada Tirza Flores.

CEJIL abogará por la restitución de los funcionarios judiciales despedidos en todos los espacios jurídicos, políticos y diplomáticos existentes, para evitar la consolidación de un nuevo daño a la independencia judicial y a la democracia hondureña.

Contacto de prensa:
Mauricio Herrera Ulloa

Director de Comunicación
Tel: (202) 319-3000
mherrera@cejil.org
www.cejil.org

En audiencia pública, jueces despedidos tras el golpe de Estado en Honduras solicitan a la CIDH emitir informe final sobre su caso

El Estado sigue sin reconocer que hubo una ruptura del orden constitucional

Washington, D. C., 26 de marzo de 2012- Los tres jueces y la magistrada que fueron despedidos por expresarse y realizar acciones en contra del golpe de Estado perpetrado en junio de 2009 solicitaron hoy a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que emita el informe final sobre su caso. La petición se realizó durante una audiencia del 144.º período de sesiones de la CIDH en la que participó la Asociación de Jueces por la Democracia de Honduras (AJD) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

Lun, 26/03/2012

 

Washington, D. C., 26 de marzo de 2012- Los tres jueces y la magistrada que fueron despedidos por expresarse y realizar acciones en contra del golpe de Estado perpetrado en junio de 2009 solicitaron hoy a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que emita el informe final sobre su caso. La petición se realizó durante una audiencia del 144.º período de sesiones de la CIDH en la que participó la Asociación de Jueces por la Democracia de Honduras (AJD) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

 

Los jueces Adán Guillermo López Lone, Luis Chévez de la Rocha, Ramón Barrios y la magistrada Tirza Flores Lanza denunciaron que el Estado sigue sin reconocer o reparar la totalidad de las violaciones de derechos humanos que sufrieron como consecuencia del despido arbitrario.

 

El 5 de mayo del 2010, los jueces y la magistrada fueron despedidos por el pleno de la Corte Suprema de Justicia por haberse expresado en contra del golpe de Estado y, en el caso de la magistrada Flores, por haber interpuesto un recurso de amparo en contra de la expatriación del Presidente Manuel Zelaya Rosales.

 

La AJD y CEJL reiteraron su denuncia por la violación a las garantías judiciales, a la libertad de expresión, a la libertad de asociación, los derechos políticos y el derecho a la protección judicial. Con respecto a Chévez de la Rocha, el Estado es responsable por la violación al derecho a su libertad personal. Asimismo, el Estado es responsable por la violación al derecho de reunión del juez López Lone.

 

En su intervención, el Estado no presentó información nueva sobre el caso y siguió sin reconocer que existió un golpe de Estado. Asimismo mantiene que el despido de los jueces obedece a su participación en actividades “político-partidarias”.

 

En respuesta al Estado,  el juez López Lone rechazó que sus acciones se inscribieran en una manifestación partidista. Hizo hincapié en que sus acciones eran  a favor de la democracia y por el restablecimiento del orden constitucional.

 

El caso Guillermo López Lone y otros contra Honduras (‘Jueces Despedidos’) es el primero que conoce la CIDH con respecto a las violaciones de los derechos humanos en el marco del golpe de Estado en Honduras. Dadas las múltiples violaciones cometidas durante y después de la ruptura constitucional, las organizaciones peticionarias afirmaron que las recomendaciones que emitirá la CIDH pueden impulsar reformas estructurales para garantizar la independencia judicial en Honduras, así como la justicia en otros casos.

 

 

 

Contacto en Washington

Milli Legrain

+1-202- 319 3000, ext. 15 (fijo)

mlegrain@cejil.org

 

Contacto en Costa Rica:

Darío Chinchilla

+506 - 2281-3280

dchinchilla@cejil.org

 

 

Honduras llamada nuevamente ante CIDH por despido de jueces y magistrada luego del golpe de Estado

Tegucigalpa y San José, 20 de marzo de 2012- El próximo 26 de marzo del 2012 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dentro del marco de su 144.º período ordinario de sesiones, celebrará otra audiencia pública relacionada con el caso de los jueces despedidos por la Corte Suprema de Honduras, luego del golpe de Estado perpetrado en junio del 2009.

Mar, 20/03/2012

Jueces despedidosTegucigalpa y San José, 20 de marzo de 2012- El próximo 26 de marzo del 2012 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dentro del marco de su 144.º período ordinario de sesiones, celebrará otra audiencia pública relacionada con el caso de los jueces despedidos por la Corte Suprema de Honduras, luego del golpe de Estado perpetrado en junio del 2009.

Hace un año, en su 141º  período de sesiones, la CIDH realizó una audiencia pública, luego de la cual decidió admitir la petición presentada en contra del Estado de Honduras por el despido de los jueces Guillermo López, Luis Chévez, Ramón Barrios y la magistrada Tirza Flores Lanza, mediante la cual se denuncia la violación de varios derechos humanos, entre los que se encuentran el derecho a las garantías judiciales, a la libertad de expresión, al derecho de reunión, a la libertad de asociación y al derecho a la protección judicial.

En esta oportunidad, el objetivo de la audiencia será proporcionar mayor información sobre el caso y exponer los argumentos sobre el fondo para que la Comisión rinda, en el menor plazo posible, el informe final exponiendo los hechos y las conclusiones del caso, así como las proposiciones y recomendaciones pertinentes.

A esta audiencia ha sido convocado también el Estado hondureño, que nuevamente deberá rendir cuentas ante la CIDH sobre su decisión.

La audiencia se llevará a cabo el día 26 de marzo a las 9:30 a.m. (hora en Centroamérica) en el Salón Rubén Darío del Edificio GSB de la Organización de Estados Americanos (OEA) ubicado en la ciudad de Washington, D.C.

La audiencia podrá observarse a través del siguiente vínculo: http://www.oas.org/en/media_center/webcast.asp

 

Puede acceder a las audiencias en las que participará CEJIL en el 144.o período de sesiones a través de este vínculo.

Honduras ha incumplido la sentencia en el caso del asesinato de la ambientalista Jeannette Kawas

Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió resolución sobre cumplimiento

San José, 12 de marzo de 2012- Honduras no ha cumplido con su obligación de realizar una campaña nacional de sensibilización sobre la importancia de la labor que realizan los defensores del medio ambiente en Honduras. Así lo dio a conocer el pasado jueves la Corte Interamericana de Derechos Humanos a propósito de la resolución sobre el incumplimiento de varios puntos de la sentencia que dictó el 3 de abril de 2009, relacionada con el asesinato de la defensora ambientalista Jeannette Kawas Fernández, ocurrido en 1995.

Lun, 12/03/2012

Jeannette Kawas (1948-1995).San José, 12 de marzo de 2012- Honduras no ha cumplido con su obligación de realizar una campaña nacional de sensibilización sobre la importancia de la labor que realizan los defensores del medio ambiente en Honduras. Así lo dio a conocer el pasado jueves la Corte Interamericana de Derechos Humanos a propósito de la resolución sobre el incumplimiento de varios puntos de la sentencia que dictó el 3 de abril de 2009, relacionada con el asesinato de la defensora ambientalista Jeannette Kawas Fernández, ocurrido en 1995.

La Corte también señaló que el Estado sigue sin avanzar con la identificación y procesamiento de los responsables del asesinato de la defensora. Las autoridades tampoco han investigado la obstaculización a las labores de la justicia que ocurrió luego del asesinato.

La resolución del tribunal interamericano tiene una importancia especial en momentos en que se señala a Honduras como uno de los países de América cuya situación de defensores y defensoras de derechos humanos es más preocupante. En su Segundo Informe Sobre la Situación de las Defensoras y los Defensores de Derechos Humanos en las Américas, publicado el martes pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos destaca la situación hondureña.  El órgano interamericano plantea un panorama en el que son aún más frecuentes los asesinatos, los hostigamientos y las amenazas en contra de los y las activistas, especialmente luego del golpe de Estado de junio del 2009.

La Corte Interamericana ha ordenado a Honduras presentar un informe “completo y detallado” el próximo 26 de abril sobre las medidas adoptadas para cumplir con su resolución en el caso Kawas.

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y el Equipo de Reflexión, Investigación, Comunicación de la Compañía de Jesús (ERIC) instan al Estado a realizar la campaña de sensibilización en el menor plazo posible, según lo ordenado en la sentencia. Esta acción estatal ayudaría a revertir la estigmatización que ha pesado sobre los defensores y defensoras de derechos humanos, y dignificaría la importante labor que ejercen en Honduras.

Asimismo, dado el contexto de riesgo que amenaza la vida e integridad personal de numerosos activistas en este país, es apremiante la creación un mecanismo nacional de protección de defensores y defensoras de derechos humanos, tal como recién lo ha recomendado la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de defensores de derechos humanos y como ha sido solicitado por el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Hechos del caso

El 6 de febrero de 1995, Blanca Jeannette Kawas Fernández fue asesinada mientras se encontraba en su casa de habitación en Tela, departamento de Atlántida, Honduras. Kawas era la presidenta de la Fundación para la Protección de los recursos naturales de las regiones de Lancetilla, Punta Sal y Texiguat (PROLANSATE). Ella denunció casos de explotación maderera ilegal, así como los intentos de personas y entidades privadas de apoderarse ilegalmente de la Península de Punta Sal, los daños al Parque Nacional y otras zonas protegidas, y se opuso públicamente a diversos proyectos de desarrollo económico en la zona.

Honduras ha incumplido su obligación de proteger a la defensora de derechos humanos Gladys Lanza

Denuncia en sesión pública ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos

San José, 24 de febrero de 2012- El Estado de Honduras no ha implementado medidas de protección a favor de la defensora de derechos humanos Gladys Lanza Ochoa, las cuales fueron ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos desde el 3 de setiembre de 2010. Esta fue la denuncia que la propia defensora presentó ayer, jueves, ante este tribunal en una audiencia pública de supervisión de medidas provisionales celebrada en el marco del 94.º período de sesiones ordinarias. En la audiencia también participaron las organizaciones representantes, el Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (COFADEH) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

Vie, 24/02/2012

San José, 23 de febrero de 2012. Marcia Aguiluz (CEJIL), Gladys Lanza (Movimiento de Mujeres por la Paz) y Bertha Oliva (COFADEH) esperan el inicio de una sesión ante la Corte IDH en la que se supervisará el cumplimiento de las medidas provisonales a favor de Lanza.San José, 24 de febrero de 2012- El Estado de Honduras no ha implementado medidas de protección a favor de la defensora de derechos humanos Gladys Lanza Ochoa, las cuales fueron ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos desde el 3 de setiembre de 2010. Esta fue la denuncia que la propia defensora presentó ayer, jueves, ante este tribunal en una audiencia pública de supervisión de medidas provisionales celebrada en el marco del 94.º período de sesiones ordinarias. En la audiencia también participaron las organizaciones representantes, el Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (COFADEH) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

Gladys Lanza es coordinadora del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla, organización hondureña con más de 28 años de trayectoria en la defensa de los derechos humanos de las mujeres. Después del golpe de Estado del 29 de junio del 2009 en Honduras, su organización –al igual que otras defensoras y defensores de derechos humanos– denunció a los perpetradores del golpe y a la cúpula militar hondureña. Desde entonces, la defensora empezó a ser víctima de amenazas y hostigamientos, tales como intimidaciones telefónicas y vía correo electrónico, seguimientos, vigilancia en su casa y en su lugar de trabajo, entre otras.

Hasta la fecha, el Estado ha fallado en investigar diligentemente los hostigamientos; por lo tanto, los responsables siguen en la impunidad. Asimismo, las medidas de protección no han sido ejecutadas apropiadamente por el Estado. La defensora de derechos humanos refirió ante la Corte como ella misma ha debido asumir medidas extremas para velar por su propia seguridad.

Desde abril de 2011, Gladys Lanza ha sido víctima de cinco incidentes que la han mantenido en estado de alerta. En una ocasión lanzaron una bomba lacrimógena al patio de su casa, se han detectado personas sospechosas vigilando las oficinas de Visitación Padilla y, en otra ocasión, sujetos desconocidos allanaron la organización, solo por citar algunos sucesos.

La desprotección de Lanza no es un hecho aislado. La Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de defensores de derechos humanos, Margaret Sekaggya, visitó Honduras entre el 7 y el 14 de febrero pasado. Tras su visita refirió la desprotección en la cual deben ejercer sus labores estos activistas, a pesar de que muchos de ellos son beneficiarios de medidas de protección otorgadas por la Corte o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

“Como una medida crucial para superar la desconfianza de los defensores de derechos humanos en contra de las autoridades, se deberá crear e implementar con carácter de urgencia, un programa de protección para defensores de derechos humanos que cuente con recursos necesarios”, recomendó la relatora.

En el cierre de su exposición ante la Corte, Lanza manifestó: “Quiero recuperar mi vida, mi seguridad pero, sobre todo, a mi familia”. Asimismo concluyó afirmando que la mejor protección que puede obtener por parte del Estado es la investigación de los hechos de hostigamiento que ha sufrido y el posterior juzgamiento de los responsables.

CEJIL expresa su preocupación por la alarmante situación en los centros penitenciarios de Honduras

Incumplimiento de sentencia de la Corte IDH por parte del Estado habría favorecido la magnitud de tragedia en centro penal

San José, 16 de febrero de 2012. El incumplimiento por parte de Honduras de una sentencia internacional habría propiciado las condiciones de hacinamiento que resultaron en la muerte masiva de cientos de personas privadas de libertad durante el incendio ocurrido el martes anterior en la Granja Penal de Comayagua.

Jue, 16/02/2012

Fuerzas de seguridad del Estado de Honduras custodian la Granja Penal de Comayagua el 15 de febrero de 2012, luego de que la noche anterior un incendio provocara la muerte de más de 350 personas privadas de libertad. Radio Progreso para CEJIL.San José, 16 de febrero de 2012. El incumplimiento por parte de Honduras de una sentencia internacional habría propiciado las condiciones de hacinamiento que resultaron en la muerte masiva de cientos de personas privadas de libertad durante el incendio ocurrido el martes anterior en la Granja Penal de Comayagua.

Según datos del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT), un total de 367 personas fallecieron a causa del incendio. El siniestro ocurrió en una prisión que albergaba a 852 privados de libertad, a pesar de que únicamente tenía capacidad para 250 personas, según una evaluación publicada en el 2011 por el MNPT.

Honduras mantiene una obligación pendiente de asegurar –entre otras– condiciones físicas consecuentes con los estándares internacionales para las personas privadas de libertad.  Esta exigencia está contenida en la sentencia que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) emitió en 2006 sobre el caso de Alfredo López Álvarez, litigado por la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) y por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL). Las sentencias de la Corte IDH son obligatorias e inapelables.

Coincidentemente, el próximo 28 de febrero, el alto tribunal conocerá en audiencia pública en Costa Rica el caso por la muerte de 107 personas privadas de libertad a causa de un incendio ocurrido en el Centro Penal Sampedrano en 2004 (Rafael Arturo Teruel y otros contra Honduras) y tendrá la oportunidad de pronunciarse nuevamente sobre este tema.

Por su parte, el Subcomité para la Prevención de la Tortura señaló los problemas de hacinamiento que persistían en los centros de detención en su informe del mes de febrero de 2010, a propósito de su visita a Honduras. Asimismo denunció las pésimas condiciones materiales de los edificios, así como la falta de una separación entre personas procesadas y condenadas, la deficiente alimentación y acceso a la salud, entre otras.

CEJIL ha denunciado reiteradamente la problemática en los centros penales en Honduras desde muchos años atrás, ya sea por medio del litigio de casos individuales o mediante la solicitud de audiencias temáticas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Frente a los hechos en Comayagua, CEJIL saluda el anuncio de la CIDH para visitar Honduras y dar seguimiento a lo ocurrido.

CEJIL lamenta estos sucesos e insta al Estado a investigar y sentar las responsabilidades pertinentes. A la vez debe tomar acciones inmediatas para que este tipo de hechos no se repitan. Honduras tiene la obligación de honrar sus compromisos internacionales, lo que implica cumplir con la sentencia en el caso Alfredo López Álvarez así como con otras recomendaciones emitidas por el Subcomité para la Prevención de la Tortura.

CEJIL saluda la visita a Honduras de la relatora especial de la ONU sobre la situación de defensores de derechos humanos

Violencia y hostigamientos cometidos luego del golpe de Estado le dan especial relevancia a la supervisión internacional

San José, 6 de febrero de 2012. El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) recibe con beneplácito la visita a Honduras de la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Margaret Sekaggya, cuyo recorrido comienza oficialmente hoy.

Lun, 06/02/2012

San José, 6 de febrero de 2012. El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) recibe con beneplácito la visita a Honduras de la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Margaret Sekaggya, cuyo recorrido comienza oficialmente hoy.

La situación de riesgo que enfrentan los y las activistas de derechos humanos, ya preocupante antes de que ocurriera el golpe de Estado del 28 junio de 2009, ha empeorado desde entonces.

Dicha situación es conocida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), órgano que ha otorgado medidas de protección para garantizar los derechos de decenas de defensores y defensoras en Honduras. CEJIL –junto con organizaciones hondureñas– que representa a más de 60 beneficiarios de medidas cautelares, ha visto con preocupación que el Estado no ha brindado una respuesta efectiva para respetar y garantizar los derechos de estas personas.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Gladys Lanza Ochoa, coordinadora del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla. La defensora de derechos humanos sufrió hostigamientos y amenazas por su labor en la defensa de los derechos de las mujeres y la crítica abierta a las estructuras militares de su país. Dado que el Estado no adoptó las medidas cautelares correspondientes y en virtud de la situación de riesgo en que se encontraba, en septiembre de 2010, la Corte Interamericana de Derechos Humanos le otorgó medidas provisionales que se mantienen hasta la fecha. No obstante, en este caso, así como en la gran mayoría de casos, el Estado hondureño no ha sido capaz de protegerla efectivamente ni tampoco se han realizado investigaciones para identificar, juzgar y sancionar a los responsables de las amenazas.

CEJIL en conjunto con la Asociación de Jueces por la Democracias (AJD) también denunció ante la CIDH hostigamientos emprendidos desde el propio Estado. Tal fue el caso de cuatro jueces quienes fueron despedidos arbitrariamente por ejercer su derecho a manifestarse en contra del golpe.  Hasta la fecha, el Estado sigue sin reparar las violaciones sufridas por los jueces, Adán Guillermo López Lone, Luis Antonio Chévez de la Rocha y Ramón Barrios, ni  las de la magistrada Tirza Flores Lanza. La CIDH admitió el caso en marzo de 2010 y actualmente se encuentra analizando el fondo de las violaciones denunciadas.

Asimismo, CEJIL ha identificado que los defensores ambientalistas se encuentran en una situación de mayor riesgo en Honduras. Actualmente está siendo conocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el caso del asesinato del ambientalista Carlos Luna.  Ya en el año 2009, dicho tribunal había dictado sentencia contra Honduras en el caso de la defensora Jeannette Kawas, ordenando, entre otras cosas, la realización de una campaña de sensibilización sobre la importante labor que realizan los defensores ambientalistas en el país. El Estado hondureño sigue sin cumplir esta medida de reparación.

CEJIL reitera su complacencia por la visita de la Relatora, y espera que en su informe pueda retomar numerosas recomendaciones y decisiones que han sido emitidas por los órganos regionales de protección, de manera que se exija su cumplimiento y, en particular, se recomiende la creación de un mecanismo nacional de protección para defensoras y defensores de derechos humanos, a fin de que cualquiera de ellos pueda demandar protección del Estado sin que medie una intervención internacional.

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